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Da Vinci en la cocina: de las fake news a la historia real

  • ¿Inventó Da Vinci un triturador de vacas? ¿Le despidieron por comilón? ¿De dónde salen estas historias?
  • Durante décadas un libro de humor lleva haciendo creer historias loquísimas de Leonardo en la cocina
  • Si quieres recetas superauténticas (no como las historias de las que te hablaremos hoy), mira nuestro buscador

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Detalle de la "Última cena".
Detalle de la "Última cena".

Cuando me encontré un blog hablado de Leonardo da Vinci en la cocina que explicaba que Da Vinci había sido estudiante de cocinero y le habían expulsado por glotón, que trabajó en un restaurante con el que había mal rollito y “misteriosamente” se incendió, que después se montó un garito con su coleguita del alma Botticelli, que inventó un triturador de vacas... O sea, me estalló la cabeza a tiempo real. Tuve que salir corriendo a recoger el ojo que me había saltado y rodaba por el suelo de mi salón mientras decía, “¿cómo es posible que no supiera nada de esto?”. Corrí a contárselo a mi compañera Rosa, que me pinchó rápidamente el globo y me explicó que había caído en un bulo más antiguo que ella y que yo.

El origen de la mentira

Siendo Leonardo Da Vinci el genio de los genios, el hombre del renacimiento por excelencia, el inventor/pintor/artista/pensador que lo mismo valía pa’ un roto que pa’ un descosío, es fácil que, si alguien nos cuenta que inventó una máquina para triturar vacas y hacer así los primeras pastillas de caldo de la historia de la humanidad, aunque nos suene un poco raro nos lo traguemos. Más todavía si hay un libro que lo explica. Los libros nunca mienten, ¿no?

Notas de cocina.

¿Ni que alguien fuese a dedicar horas, meses de su vida a escribir un libro completamente falso de la historia de Leonardo Da Vinci en la cocina, verdad? ¿Por qué alguien haría eso? Pues bueno, la respuesta breve es: por las risas.

Este bulo nació con el libro Leonardo's kitchen note books (publicado en España por la editorial Temas de hoy bajo el nombre Notas de cocina de Leonardo da Vinci en 1999). Lo escribieron una pareja de historiadores británicos muy guasones, llamados Shelagh y Jonathan Routh, con el único fin de divertir a sus lectores. La broma pretendía ser tan evidente que el libro se presentó a la prensa el día de los inocentes (que allí se celebra el 1 de abril) del año 1987.

La premisa de este libro es que se trata de una reproducción de un supuesto manuscrito original de Da Vinci, hallado en la década de los 80 del siglo pasado y bautizado como “Codex Romanoff”. Todo esto, como todo lo demás, es una trola tremenda: el original no está en el museo de l'Hermitage de San Petersburgo ni tampoco lo esconden los herederos del genio del renacimiento.

Ese libro no existe ni ha existido jamás, pero la gente se lo sigue leyendo pensando que es 100% histórico. En Twitter hay cientos de comentarios que recomiendan el libro creyendo en su veracidad a pies juntillas.

Hay personas que siguen pensando que el libro va totalmente en serio aunque el director de la editorial en aquel momento, José Carlos Capel, aclarase hace años que es una broma descarada en este artículo para El País: “es cierto que Leonardo era un cocinilla declarado (...) sin embargo, ni inventó el sacacorchos para zurdos, ni las máquinas para cortar fiambres, ni un gramófono para filetear la carne, ni tampoco el tenedor, utensilio que ya se usaba en Constantinopla en el siglo XI. Nada de esas cosas que se le atribuyen por culpa de esta obra. Si alguien está interesado en profundizar en su figura que se busque otras fuentes. El libro de marras es fantasía pura”.

Internet está lleno, llenito de páginas web como la que me encontré yo que desgranan detalles del libro como si fueran ciertos. Y, sinceramente, ojalá lo fueran, porque hay cosas muy graciosas. Os dejo aquí un fragmento en el que “Leonardo” enumeraba los modales que uno ha de mantener en la mesa. Esta es una selección de mis favoritos:

"Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.Tampoco ha de poner la pierna sobre la mesa. Tampoco ha de sentarse bajo la mesa en ningún momento".

"No debe poner la cabeza sobre el plato para comer. No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento".

"No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo".

"No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa".

"No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa. Ni tampoco serpientes ni escarabajos".

"No ha de conspirar en la mesa".

"Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa".

Las supuestas invenciones

Lo de los supuestos inventos de cocina es ya un cachondeo absoluto. Honestamente, no sé cómo puedo justificar haberme creído alguna de estas cosas sin sonar como una auténtica idiota así que voy a reconocer primero que soy idiota y después os lo cuento. Adelanto que los dibujos sí son de Da Vinci, son las interpretaciones de los mismos que redactaron los historiadores las que son una patraña graciosa.

Lo que dice el libro: "Uno de los primeros diseños de Leonardo para transformar lasaña en espaguetis. La lasaña en esa época era una sustancia espesa y muy dura y Leonardo pensó que, antes de mojarla para luego amasarla y hacerla más fina y delgada, era preferible estirarla para conseguir el mismo efecto. Pero cuando hizo construir su máquina, esta teoría resultó completamente irrealizable, porque la lasaña se partía en cuanto la sometían a tensión".

Maquina transformadora de lasaña en espaguetis.

La realidad: Simplemente es un torno para flexar vigas de madera.

Lo que dice el libro: "El ingenio para eliminar las ranas de los barriles de agua de beber de Leonardo. Cuando la rana saltaba sobre el cebo de la trampa, un martillo la golpeaba en la cabeza y continuaba asestando golpes hasta que la rana quedaba inconsciente".

Invento para eliminar ranas del agua.

La realidad: Es un diseño de Leonardo para fabricar limas.

Lo que dice el libro: "La picadora de vacas gigante de Leonardo. Uno de los diseños similar a los de la Windsor Collection en Inglaterra, copiado por el discípulo de Leonardo, Francesco Melzi, del original de su maestro, que estaba en el Palacio Real de Turín, y que ahora ha sido trasladado a la Biblioteca Trivulziana de Milán".

Picadora vacas.

La realidad: El dibujo original de Leonardo sostenía un cañón gigante y ha sido sustituido por una “vaca gigante”.

Lo que dice el libro: "La batidora gigante de Leonardo tenía la desventaja de operarse desde el interior y el desventurado operario corría el constante peligro de ahogarse en la crema o lo que fuera que se estuviera batiendo".

Batidora gigante Leonardo.

La realidad: Es uno de los múltiples diseños de las “imposibles” máquinas voladoras de Leonardo.

El verdadero libro de cocina de Leonardo

En la mesa con Leonardo da Vinci (Planeta, 2019) es un libro de la periodista Eva Celada que investiga sobre la relación del genio con la comida: confirma que era vegetariano, que plantaba hinojo y era fan del jengibre. Si quieres ver un poquito más sobre la verdadera historia de Da Vinci en la cocina mira este pequeño reportaje.

¿Sabías que Da Vinci era vegetariano? Nosotros no lo sabíamos hasta que la escritora y periodista Eva Celada, nos desveló los principales alimentos que el genio repetía en la lista de la compra. En su jardín de Roma crecía hinojo y cocinaba con jengibre. Y su plato favorito es la pasta garganelli. En este reportaje encontrarás la receta.