Enlaces accesibilidad

¿De cuántas maneras se puede mirar la arquitectura?

  • Nuria Moliner habla con los arquitectos Izaskun Chinchilla y Josep Lluís Mateo para tener una visión intergeneracional
  • La profesión de arquitecto, los procesos participativos en la definición de un proyecto o la sostenibilidad son algunos de los temas que tratan
  • ‘Miradas’ es el último capítulo de la segunda temporada de Escala Humana

Por
Escala Humana - Lo mejor del último capítulo: 'Miradas'

Existen muchas maneras de mirar la arquitectura. Todas pueden ser válidas. Escala Humana apuesta por una arquitectura que crea espacios para la gente. Ambientes donde las personas puedan interactuar y vivir de una manera saludable y sostenible. Un diseño inclusivo y consciente.

Nuria Moliner habla con los arquitectos Izaskun Chinchilla Josep Lluís Mateo para tener una visión intergeneracional y ver en qué puntos coinciden y en cuáles tienen divergencias.

Izaskun Chinchilla es una arquitecta comprometida con la innovación social y ecológica. Entiende la arquitectura como un espejo donde reflejar la complejidad de la vida cotidiana en el mundo actual. Josep Lluís Mateo es uno de los arquitectos más polifacéticos de su generación. Además, es escritor, editor y profesor en universidades como Harvard o Zurich.

Nuria Moliner habla con los arquitectos Izaskun Chinchilla y Josep Lluís Mateo

Nuria Moliner habla con los arquitectos Izaskun Chinchilla y Josep Lluís Mateo Escala Humana

La profesión de arquitecto

La crisis económica ha afectado a la profesión del arquitecto. Según Núria, antes tenían una situación privilegiada aunque Josep Lluís no se ha encontrado en esta situación de privilegio: “estás allá a ver cómo sobrevives…”

Pero ¿cómo se ha reinventado la profesión? Según explica Izaskun, antes había un arquitecto por cada 100.000 habitantes en algunos territorios “ahora el papel de somos 1 por cada 1.000 personas lleva a una atención más del día a día”. La arquitecta cree que hay un punto de más cercanía: es más reformar un piso y no tanto construir una gran infraestructura.

Hemos pasado del boom inmobiliario a comprobar cómo año tras año decrece el ritmo de construcción de obra nueva. La intervención sobre lo ya construído, el dar nuevas oportunidades al patrimonio que poseemos, parece el camino que marcará la arquitectura del futuro.

Arquitectura y sociedad

Según Nuria, se ha producido un distanciamiento entre la sociedad y los arquitectos. ¿Por qué? “Hay un pecado capital: la atención de los arquitectos se ha distraído hacia los medios y no hacia los fines. El objetivo final es generar oportunidades de actividad económica, ciudadana, política… para una audiencia que no es arquitecto.”, explica Izaskun Chinchilla.

Mateo señala que en España la arquitectura ha sido utilizada como expresión del poder. El arquitecto apunta a que parecía que todos los pueblos debían tener un Calatrava: “es un delirio que nos puede haber pasado factura”

¿Los procesos participativos pueden ser una herramienta para acercarnos a la gente? Para Josep Lluis “puede ser un camino pero pensar que la participación colectiva automáticamente va a dar un proyecto es un error”. En ese sentido Izaskun afirma que las mejores experiencias participativas son aquellas que tienen un buen equipo, un buen diseño, medios y un meticuloso protocolo: “no se puede improvisar la participación ciudadana. Hay muchas experiencias frustrantes que no deben disuadirnos de decir que el gran camino democrático es este”

Co-housing

Para Núria, el co-housing se presenta como alternativa al uso de la vivienda digna y asequible para la población. Izaskun hace un apunte: “el co-housing aporta un gran solución a muchos entornos, a aquellos que tienen un buen transporte público, una buena densidad, una buena diversidad de uso… tampoco sé si es la fórmula para el conjunto de la sociedad. No soluciona todo pero hacer que posibilidades emerjan.” Como por ejemplo, puede provocar que se altere el valor del metro cuadrado de la vivienda.

La sostenibilidad

La emergencia climática es uno de los retos al que los arquitectos se deben enfrentar. ¿Cómo se puede abordar esto desde la arquitectura y el urbanismo? Izaskun Chinchilla cree que la sostenibilidad en la arquitectura se ha interpretado o se ha introducido como medidas paliativas. Por ejemplo, construir un edificio y añadirle placas solares, mejorar los aislamientos térmicos o conseguir que sea energéticamente más eficiente y consuma menos… “Estas medidas son fundamentales y deberían ser un estándar universal pero tenemos que ir más allá y cuestionar el objeto de la construcción.” ¿Necesitamos construir? ¿Necesitamos hacerlo en este lugar? ¿No sería mejor transformar?

En cuanto a los materiales sostenibles, Mateo tiene una cierta distancia con la madera en un país en que no hay madera: “pretender que lo ecológico sea la madera es complejo de aceptar.”

La economía circular

Pasar de un modelo económico basado en el crecimiento continuado a otro de carácter circular es el gran reto de los próximos años. También en la construcción, donde deberán cambiar los diseños y los materiales que se utilizan.

“Para que la economía circular cale hace falta una gran transformación en el sector de la arquitectura desde todos los puntos de vista. Estamos acostumbrados a empezar un proyecto dibujando ideas abstractas poco definidas que paulatinamente se van definiendo. La economía circular parte del rigor de lo que ya existe: del material que heredas. Es una pauta de empezar un proyecto completamente distinta.”, explica la arquitecta Chichilla.

¡Ya puedes ver el último capítulo de la segunda temporada en #AlaCarta!

Para todos los públicos Escala humana - Miradas - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía del programa)

Dicen que es imposible estornudar

con los ojos abiertos ni pasar un día

sin pestañear, pero sí que podemos ver el mundo

a través de la mirada de otros.

Hay muchas maneras de mirar la arquitectura y todas

pueden ser válidas.

En "Escala humana", apostamos

por la arquitectura que crea espacios para la gente,

que nos cuida, ambientes donde se puede interactuar

y vivir de una manera saludable y sostenible,

con un diseño inclusivo y consciente.

Estamos rodeados de arquitectura todo el día.

La arquitectura es parte casi de nuestra existencia.

Sin arquitectura no hay confort.

Estamos sumergidos en ella.

Así que me parece que no tenerla en cuenta y no cuidar del entorno

es hacer un día a día más difícil.

Es nuestra tercera piel, tiene que cuidar a las personas.

Siempre la arquitectura que funciona es un arte.

El arte de la arquitectura es entender todas las otras artes.

Somos técnicos, desde luego, y también somos artesanos,

pero somos artistas y nos gusta que se entienda.

Y la arquitectura no es solamente las cosas que vemos

y nosotros juzgamos técnicamente,

sino que es también la luz con la que trabajamos

o el confort del aire

que tenemos en casa.

Todas las cosas forman parte

de la arquitectura.

-Yo creo que somos

una profesión que contribuye a cierta felicidad

en la vida cotidiana.

-Hemos tenido muchos años

donde la arquitectura

era objeto y yo creo que tenemos que pasar

y estamos pasando

a una arquitectura que es por y para el sujeto.

-Si me tuviese que quedar

con un aspecto

de la historia

de la arquitectura, siempre me quedaría con su futuro.

En "Escala humana" hemos escuchado

la opinión de muchas arquitectas y arquitectos

y de muchas personas de distintas disciplinas.

Son diferentes maneras de entender los espacios y cómo afectan

a sus habitantes. Pero hoy proponemos

otra perspectiva, una visión intergeneracional.

¿Cómo son sus miradas y en qué coinciden?

Izaskun Chinchilla es una arquitecta

comprometida con la innovación.

Sus propuestas respiran ecología, sociología y ciencia

a partes iguales. Izaskun entiende la arquitectura

como un espejo donde reflejar la complejidad

de la vida cotidiana en el mundo actual.

Josep Lluís Mateo

es de los arquitectos más polifacéticos de su generación.

Escritor, editor y profesor

en universidades como Harvard o Zúrich,

Mateo define su estudio de arquitectos como un grupo

globalmente activo que busca conectar la inteligencia

y la ambición artística con el pragmatismo

y la objetividad.

Les separan 26 años,

pero les une su pasión por la arquitectura.

Me pregunto si con los años esta pasión adquiere otros matices.

Hace un tiempo hubo un momento en que los arquitectos

tenían una posición laboral más o menos privilegiada.

Pero llegó la crisis económica,

la burbuja inmobiliaria, y todos sabemos

que esto tuvo un efecto radical y directo

sobre el sector de la construcción.

¿Creéis que esto

nos hizo replantear nuestra propia profesión,

casi reinventarnos?

¿Podemos decir

que algo de bueno nos trajo todo esto?

Mi experiencia es que siempre he estado en una situación así,

de crisis.

Tampoco me he encontrado nunca

en esa situación ideal

del aristócrata que llega

al trabajo y tal.

Sino que estás allá, a ver cómo sobrevives.

Así de claro. De forma también atractiva.

No lo digo como negativo.

Era una situación sociológica donde había un arquitecto

por cada 100 000 habitantes en algunos territorios.

Ahora estamos, en España,

en un arquitecto por cada 940 habitantes.

¿Tanto? Y tan poco, digamos.

Es que la proporción, esa proporción no es irrelevante.

Ya. Es una proporción que dicta

de una manera cuantitativa

nuestra relación con la sociedad.

Yo creo que ahora mismo el papel

de somos uno por cada mil

nos lleva a una atención

más al día a día.

Podríamos ser un arquitecto de cabecera para mil ciudadanos

que se reformaran su casa, tendrán un hijo

o añadirán una habitación,

pero es ese trato de cercanía.

No es la gran infraestructura que representa el número de uno

de cada cien mil o uno de cada diez mil.

Es una tarea social diferente

y yo creo que eso es todavía un cambio

que, pese a la crisis económica,

no hemos sabido interpretar como profesión.

(LÓPEZ-PELÁEZ) Cuando una obra cae

en desuso, deja de usarse para los fines

para los que fue creada,

el edificio queda vacío,

entonces si un edificio vacío

no se recupera, no se rehabilita, pues...

la inclemencia del tiempo,

el paso del tiempo, lo que hace

es que se vaya destruyendo poco a poco

y el edificio puede llegar a perderse.

(SANTOS) Detrás de cada muro, detrás de cada pared,

detrás de cada esquina,

encuentras muchas cosas,

encuentras a las personas que allí trabajaron.

Estos lugares transmiten sentimientos

que la arquitectura debería saber captar.

Hemos pasado del "boom" inmobiliario

a comprobar cómo año tras año

decrece el ritmo de construcción

de obra nueva. La intervención

sobre lo ya construido,

el dar nuevas oportunidades

al enorme patrimonio que poseemos,

parece el camino que marcará

la arquitectura del futuro.

Creo que ahora mismo las cosas están cambiando

y eso sí implica una preservación,

no solo de los edificios,

sino de las infraestructuras y de su paisaje

y del entorno. -En el momento en que la sociedad

decide rehabilitar

esas piezas,

vuelven a recobrar inmediatamente

su vitalidad inicial.

Cuando recibís un encargo, dedicáis mucho tiempo

a analizar el entorno, a pensar el concepto,

la distribución, la materialidad,

los detalles constructivos, etcétera.

¿Creéis que a veces nos olvidamos, nos desconectamos

de lo que pasa después?

¿En vuestros proyectos contempláis el paso del tiempo,

el envejecimiento del edificio, cómo va a impactar al entorno,

cómo va a evolucionar o cómo lo van a ir usando los habitantes?

Mientras hacemos los edificios, yo con mis obras

tengo unas grandes dudas siempre.

No es que esté muy animado,

sino más bien a veces estoy deprimido.

A ver qué pasa aquí. O sea...

No tengo muy claro cómo va a acabar aquello.

Entonces hay un momento dado, cuando está a punto de acabar,

pero todavía estoy, yo soy todavía el rey de la creación,

ahí estoy auténticamente,

entonces voy allá y me despido.

Entonces realmente me despido.

Oye, otra cosa que le deseo

al edificio es que tenga suerte, que lo traten bien.

(CHINCHILLA) Es interesante, porque yo me siento

muy próxima en muchísimas cosas, pero aquí sí veo

un pequeño cambio.

Yo intento trabajar mucho con antropólogos, sociólogos

y en una cosa siempre estamos de acuerdo,

en lo importante que es la evaluación,

nosotros lo llamamos, postocupacional,

volver a los sitios, ver cómo la gente vive.

Entonces yo creo que precisamente el día

que comienza la gran experiencia del arquitecto es el día

que el edificio se ocupa. Yo, al contrario, me quiero quedar allí.

No sé si lo compartiréis, pero me da la sensación

que quizás en las últimas décadas se ha producido

un distanciamiento

entre la sociedad y los arquitectos.

¿Qué hemos hecho mal?

Sí, hemos hecho muchas cosas mal como colectivo profesional.

Yo creo que, para mí, hay...

un pecado capital. Lo voy a llamar así.

La atención de los arquitectos, para mí,

se ha distraído hacia los medios y no hacia los fines.

El objetivo final es

generar oportunidades de actividad económica,

de actividad ciudadana, de actividad política

para una audiencia que no es arquitecto.

Lo que ha pasado, creo, concretamente en España,

que la arquitectura ha sido utilizada

por el poder, como ha sido siempre,

como hacían otros en momentos de su historia,

como expresión del poder.

Parecía que el último pueblo tenía que tener un...

Un centro de arte contemporáneo. -...Calatrava.

Dos aeropuertos.

Por decir algo.

Quiero decir que esto, claro, es un delirio que ha pasado factura.

Yo, sinceramente,

debo decir que a mí que me registren.

No me encuentro implicado.

Es una crítica que se puede hacer a alguien

y se puede hacer al sistema también.

O sea, más que... Yo, por otro lado,

creo que nuestra esencia no es esta.

Tengo un orgullo

de tener esta cooperativa.

Ha sido casi mi vida,

la verdad.

El vínculo que existe entre un edificio y una persona puede ser

muy intenso, pero cuando los individuos

nos organizamos para compartir,

el vínculo social que se establece puede llegar a ser

incluso mayor.

(FERREIRO) Uno de los objetivos principales

de nuestro trabajo sería

el de romper

esas barreras invisibles

que dividen barrios,

que dividen comunidades

y las aíslan, y sentir que estás mejorando

ese espacio público

es algo muy gratificante.

Obviamente, una gestión compartida de los bienes públicos,

de la reglamentación, es lo que hace la sociedad inteligente.

Con la crisis, mucha gente ha abierto los ojos

a nivel económico, a nivel de solidaridad,

y de generar proyectos que puedan llegar mucho más allá

que solo darte cobijo

en una superficie

y de poder recuperar

ciertos valores

que se han perdido y generar alternativas.

(ZAFRA) A los que nos venimos a vivir

nos apetece apostar por romper

ese individualismo de la vivienda

de puertas para adentro

y que todo lo que es el resto

del edificio también sea nuestra casa.

En todo proyecto hay que incorporar a la gente a los procesos

tanto de construcción física

como de gestión posterior

o mientras. Y funcionan mejor. Son necesarios.

Uno de los espacios de las tipologías arquitectónicas

donde vemos cada vez más la participación de la gente

son los llamados "cohousing" o las viviendas cooperativas,

que se presentan como casi una alternativa al problema

del acceso a la vivienda digna y asequible para toda la población.

¿Necesitamos compartir más espacios y servicios?

No hay fórmulas que funcionen universalmente.

Entonces yo creo que el "cohousing" aporta una gran solución

a muchos entornos. Creo que es fantástico

para entornos que tienen un buen transporte público,

una buena densidad, una buena diversidad de uso.

Tampoco sé si es la fórmula

para el conjunto completo de la sociedad.

Entonces no soluciona todo,

pero hace que posibilidades nuevas emerjan

y yo creo que va a hacer que muchas posibilidades

en términos de control de los precios,

de control

de valor que tiene el metro cuadrado,

de propiedad de suelo

en la vivienda y el impacto que tiene se altere.

Creo que ahí hará mucho bien.

En nuestro país hay un gran problema al respecto

y me sabe mal pensar

que el repunte va a ser más de lo mismo.

Las nuevas energías que aparecen en el mercado,

las nuevas energías económicas,

los fondos de inversión buitres,

que son los que han ocupado el lugar de los antiguos promotores,

me temo que van a producir..., no producir

grandes resultados

desde el punto de vista de la cualidad del producto.

Una herramienta posible

o que se está barajando mucho últimamente

para acercarnos a la gente

son los procesos participativos. Sí.

¿Es un buen camino en este sentido?

Puede ser un camino, digamos. No lo discuto,

pero pensar

que la participación colectiva automáticamente

va a dar un proyecto es un gran error.

Las mejores experiencias participativas

son experiencias con un buen equipo, un buen diseño,

medios y un muy meticuloso protocolo.

No se puede improvisar la participación ciudadana. Por eso

hay muchas experiencias frustrantes

que no deben disuadirnos de decir el camino democrático es este.

Hay una especie de frase, siempre me acuerdo, es como divertida,

decir que un dromedario es un caballo diseñado por un comité.

Por eso,

la complejidad del proceso

es evidente, pero el proceso es necesario

y cuanto más democrático y desarrollado democráticamente,

más importante es,

pero que no es fácil. Y aquí hemos asistido

a versiones ridículas de esto.

(CHINCHILLA) Por eso es muy...,

muy peligrosa esa visión de...

la participación sustituirá al conocimiento,

al conocimiento experto,

porque es al contrario, lo necesita más.

Entonces el dromedario aparece. -Entonces el dromedario.

Naturaleza y sociedad son los factores principales

que conforman el medio ambiente. Iniciativas

como el proyecto To tienen muy en cuenta

esta premisa. Estudiantes y profesores de la Escuela

de Arquitectura del Vallés, en San Cugat,

exploran una nueva manera de formular el concepto

de sostenibilidad con propuestas participativas sorprendentes.

(ETXEBERRÍA) La crisis demostró que sabemos hacer las cosas

con menos dinero, pero no sabemos actuar de otra manera.

En el momento de volver a tener recursos,

actuamos de la misma manera.

Entonces es en este punto

donde el equipo To pretende

poner su semilla o proponer

otra manera de hacer las cosas.

Sin un usuario sostenible,

no puede haber arquitectura sostenible.

El prototipo del equipo To

es una vivienda

que desgrana las actividades

en diferentes "gadgets"

que no van ligados físicamente al espacio.

Un ejemplo de esto sería

la pica. Tú, para poder utilizarlo,

tienes que acercarte al muro donde están los diferentes tipos

de agua,

elegir ser conscientes de qué tipo de recurso pluvial,

gris,

tienes que utilizar,

y desplazarte

al entorno en el que tú estés más a gusto realizando esa actividad.

Si es verano y tú quieres estar en la franja norte más fresco

limpiando tus platos, lo puedes hacer. Ahora sí,

el usuario vive, experimenta cómo utiliza,

cómo se va y cuánto recurso ha gastado.

Tras participar en el concurso universitario Solar Decathlon,

esta pequeña construcción desmontable se instalará

en nuevos enclaves para que esta idea cale en el gran público.

Es el aprender de todos

los errores que hemos cometido

en la construcción

y en el parque edificado,

y desligarse

de esta idea externa

en el que la casa por sí sola puede ser sostenible

y hacerse cargo de uno mismo,

de la implicación que tienen las acciones cotidianas

en la sostenibilidad de una vivienda

para de verdad llegar a un modelo

más sostenible de vivienda y de vida.

Otro de los grandes retos al que deberemos enfrentarnos

desde ya, en los próximos años, pero ya,

y que creo que podríamos decir

que es el más importante o el más grave,

es la emergencia climática.

Es un tema que personalmente me preocupa mucho.

Cada vez preocupa a más gente

y especialmente a las generaciones más jóvenes,

porque son las que verán de una manera más directa

las consecuencias de esa emergencia climática.

¿Cómo la podemos abordar desde el diseño,

la arquitectura y el urbanismo?

Yo siempre creo que la sostenibilidad en arquitectura

se ha interpretado y se ha introducido siempre

como medida paliativa. Ya.

¿Cuáles han sido las medidas?

Bueno, pongamos placas solares,

hagamos mejores aislamientos,

mejor energía térmica y que funcione

con un estándar Pacific House

que haga que el consumo energético se reduzca.

Eso son medidas maravillosas y fundamentales

que prácticamente tendrían que ser un estándar universal. Perfecto.

Pero yo creo que tenemos que ir más allá.

Yo creo que tiene que haber un cuestionamiento

del objeto de la construcción.

¿Necesitamos construir, necesitamos hacerlo en ese lugar?

¿Es el mejor lugar? ¿No tenemos redundancia

de espacios arquitectónicos donde eso se pueda producir?

¿No sería mejor transformar?

(MARTÍNEZ) Lo que hacemos es usar la tecnología para dar salida

a todos esos materiales

que son reutilizables

y que se pueden volver a aplicar.

El sector de la construcción es

el sector que más residuos genera

después del sector industrial

y creo que socialmente la gente no tiene idea

o no entiende la medida o el volumen

que implican

todos los residuos que se generan en este sector.

Estamos hablando

de un millón de toneladas por persona y año solo en España.

Ese modelo es un modelo que no está en armonía con la naturaleza.

La naturaleza no genera residuos.

Pasar de un modelo basado en el crecimiento continuado

a otro de carácter circular

es el gran reto de los próximos años. También en la construcción,

donde deberán cambiar los diseños

y los materiales que se utilizan.

Los materiales son las piezas

de Lego del sistema. A partir de ahí, la otra cosa fundamental

es cómo utilizar esos materiales para diseñar productos.

(THOMPSON) Hay materiales

que se pueden reciclar.

Hay materiales que se pueden preciclar.

Hay materiales

que podemos directamente implantar

en la tierra

para que nazca otro ser.

Cada uno de los materiales, cada uno de los sistemas,

debe ser planteado

para que pueda ser reutilizable, ciclable,

optimizable

durante las diferentes fases de uso de un edificio.

No hay nada más insostenible en edificación

que hacer un edificio para un solo uso.

Ahora hablamos

de la economía circular, que es una alternativa

que plantea otra manera

de entender el ciclo de los materiales,

que creo que es muy potente y que va cogiendo fuerza cada vez más.

¿De qué manera creéis que va,

que está afectando o que va a afectar

al diseño y a la arquitectura? ¿Qué posibilidades nos abre?

Para empezar, para que la economía circular cale,

hace falta una gran transformación del sector de la arquitectura

desde todos los puntos de vista.

Desde el punto de vista cultural, estamos acostumbrados

a empezar un proyecto dibujando unos monos abstractos

muy poco definidos,

que son nuestras ideas, y paulatinamente irlo definiendo.

La economía circular parte del rigor de lo que existe,

del material con el que cuentas,

de un objeto, un elemento,

un componente que has heredado.

Es una pauta de empezar un proyecto

completamente distinta.

-La arquitectura depende mucho

de los materiales, no solo por razones sanitarias,

sino también por razones conceptuales, estéticas...

Nuestro lenguaje es la materia.

Nuestra relación con la materia

es central.

También están apareciendo

nuevos materiales o estamos recuperando

algunos del pasado, reinterpretándolos a través

de las nuevas tecnologías. ¿Creéis que hay algún material

o algunos materiales estrella del siglo XXI?

No tenemos que caer en estereotipos de la madera, buena,

el acero, malo.

Tenemos precisamente que tener esa mayor capacidad

analítica y decir es que igual tenemos un banco de acero,

de hormigón, de otra serie de materiales

que se pueden reutilizar en nuevos formatos constructivos.

(MATEO) Tengo una cierta distancia con la madera en un país

que no hay madera. -Totalmente.

Entonces pretender que lo ecológico sea madera, que no hay,

es un poco complejo de aceptar. -Totalmente.

Entonces, desde una óptica un poco escéptica y...,

sí, escéptica, pero, al tiempo,

desde una óptica que piensa que la arquitectura y la materia

están muy relacionadas,

a mí me interesa mucho una cierta dialéctica

entre lo que es la artesanía,

la construcción manual

como forma de expresión también de la arquitectura.

¿La artesanía qué tiene?

La mano y la mente, la relación de la mano y la cabeza.

Y cada caso es un caso.

Si uno pone un ladrillo, pone un ladrillo cada vez.

Frente al vértigo y la prisa, frente a lo digital y serializado,

la arquitectura vuelve hoy la mirada a la artesanía.

El amor por la materia y el oficio se convierten

en un valor en alza.

La cerámica, como todo, como la música, como la danza,

como la arquitectura, como todo lo que hagas con pasión,

es una forma de vida.

-Ten en cuenta que los albañiles de aquí

van a comprar lo que hay

a Manises y traen el "stock", y ponen lo que ven

con su creatividad, que lo hace especial.

Es una creación de los albañiles y los maestros de obra.

Aquí no entran los arquitectos.

-Nos encontramos una montaña de tejas que habían sido recuperadas

y extraídas de las cubiertas de otras naves de por aquí. Teníamos

en la empresa constructora

una persona que se había dedicado

toda la vida a colocar ladrillo caravista.

Entonces empezamos a entender la teja como el ladrillo.

Y este señor nos dio lecciones

de arquitectura, una detrás de otra.

Yo le decía: "José, hazlo así

como mal, como con defectos, con imperfecciones,

que parezca que está torcido".

Y me dijo: "Arturo,

lo voy a hacer bien, porque de torcerse siempre hay tiempo".

Eso me dijo. A mí esto me parece demoledor,

demoledor, porque efectivamente, si una pieza

la va colocando una mano humana,

va acumulando imperfecciones inevitablemente,

sin necesidad de que tengas detrás la voluntad

de hacerlo mal, que es como el que busca la belleza.

Es difícil de encontrar cuando se busca.

-Creo que hay un punto fundamental que me sigo cuestionando...

diariamente casi, que es en un mundo

donde casi unánimemente todo el mundo nos dice

dejarán de existir muchas de las profesiones

y de los trabajos que tenemos

y serán sustituidos, y cada vez será más difícil

tener un trabajo y darle trabajo a todo el mundo,

siempre me he preguntado por qué los arquitectos,

o una amplia parte de los arquitectos, siguen prefiriendo

la prefabricación y la industrialización,

cuando realmente hay una respuesta sencilla,

que es desviemos presupuesto a mano de obra.

Hay conversaciones que no apetece terminar.

Con Izaskun y Josep Lluís

nos hemos acercado algo más

a la arquitectura, tan lejana y tan próxima a la vez.

Aunque no nos demos cuenta,

la arquitectura siempre nos rodea, desde que nacemos

hasta que morimos y, cuando se relaciona con su entorno,

establece vínculos con el lugar donde se construye.

A veces casi intangibles.

Gracias por acompañarnos

una temporada más.

(Música dramática)

(Para la música)

(Sintonía del programa)

Escala humana - Miradas - ver ahora

Televisión

anterior siguiente