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La Historia en los documentales: un capítulo imprescindible de La 2

  • La 2 de TVE repasa todos los períodos de la Historia en la programación de documentales, una de las bases de la cadena
  • Las imágenes de cineastas profesionales, y en alguas ocasiones las de aficionados, nutren estos contenidos que además de entretener, informan
  • No faltan los documentales sobre la II Guerra Mundial: la gran cantidad de imágenes rodadas durante la contienda son impagables

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Los documentales de Historia son una partre importante de la programción de La 2
Los documentales de Historia son una partre importante de la programción de La 2

La 2 de TVE, "la de los documentales", repasa muchos sucesos acaecidos en el siglo XX. También anteriores, con docudramas o recreaciones de todo tipo, pero es el siglo pasado del que existen más imágenes rodadas en el momento en que acontecían los hechos. 

Tenemos grandes seguidores de documentales de Historia. Este género cumple las tres finalidades que se dice que tiene la televisión: entretener, formar e informar. En realidad, los de Historia son los documentales que más críticas se llevan: si uno cuenta algo desde un punto de vista que a algunos espectadores no les gusta, los comentarios en twitter facebook de La 2 empiezan durante la emisión y siguen después. Todo el mundo está en su derecho. Faltaría más.

Reunimos para el confinamiento en casa algunos documentales que os pueden interesar y que sin duda, sin duda, entretienen. Ahí van.

La emigración vasca hacia América: The Basque Hotel

The Basque Hotel es una road movie por Estados Unidos, un documento con imágenes y testimonios que entrelaza historias. Consigue así crear una visión global de lo que fue la emigración vasca a esta parte del mundo. Del viejo oeste americano, Nevada, Idaho y California, llega a las calles de Nueva York, la ciudad donde todo nace y se mezcla.

Los escritores de origen vasco Robert Laxalt, Bernardo Atxaga, Asun Garikano, Joseba Zulaika y Kirmen Uribe son los autores de los textos que escuchamos en la voz en off del programa. Gracias a ellos, entramos en lugares reales y ficticios a través de un diálogo, una historia vivencias de la comunidad vasca en Norteamérica. Este recorrido literario, los testimonios de los protagonistas y sus escritos dibujan un espectacular viaje del País Vasco a Estados Unidos; y del Basque Hotel al Museo Guggenheim Bilbao.

Los hippies: ¿Qué queda de ellos?

El documental Dream Songs indaga sobre lo que queda en la actualidad del movimiento Hippie. Rodado en Eivissa, es una coproducción de iB3, TV3 y TVE. Está dirigido por Agustí Vila con guion de él mismo y de Enrique Juncosa, y música de Brendan Berry.

La historia nace de una anécdota que le ocurre a Enrique Juncosa: los hippies de la isla le piden consejo sobre la idea de crear un museo que retrate su forma de vida. Así que el guionista escribe cómo en los años 70 llegaron los hippies, se establecieron y exploraron la libertad. Durante todo el relato nos acompaña la voz en off de la actriz Nora Navas. 

El innegable papel de la religión en la Historia

La belleza y el misterio de iglesias, mezquitas, sinagogas o templos tienen una arquitectura compleja y codificada que combina ciencia y alquimia, lo mágico y lo profano. Pero si aprendemos a leerlos, estas estructuras de madera, piedra y vidrio cuentan la gran narrativa de la creencia humana. Al revelar la historia secreta de las construcciones religiosas más notables del mundo escuchamos también la historia de la humanidad, de nuestra fe y nuestro genio como constructores.

Asi, el capítulo Mezquitas, arte y espacio, nos traslada a la rápida y profunda difusión del Islam. Las conquistas de los nuevos territorios llevaron consigo la construcción de nuevos lugares de culto. Espacios de reunión y oración, las mezquitas son templos de fe y también marcadores de poder de los grandes gobernantes musulmanes.

No recomendado para menores de 7 años Documenta2 - Monumentos sagrados: Mezquitas, arte y espacio - ver ahora
Transcripción completa

El Islam surge en el siglo VII,

después de el judaísmo y el cristianismo.

Es la última en nacer de las tres religiones monoteístas.

Desde la península Arábiga, el profeta Mahoma y sus discípulos

conquistarán un territorio inmenso.

La difusión del Islam es rápida y de profundo arraigo.

Las conquistas de esta nueva religión

se acompañan con la construcción de nuevos lugares de culto:

las mezquitas.

Monumentos sagrados.

Testigos de la fe de los hombres

y símbolo del poder de los grandes soberanos musulmanes,

las mezquitas nos cuentan a través de su diversidad

toda la historia del Islam.

Una historia marcada por los conflictos

entre los sucesores del profeta, líderes de poderosas dinastías.

Cada una de estas dinastías, con sus raíces culturales,

su identidad, su genio arquitectónico,

dejará una impronta monumental en la historia de la arquitectura sagrada.

Desde Oriente Medio hasta los confines de Asia,

desde Andalucía hasta las orillas del Bósforo,

en las ciudades de Ispahan o El Cairo,

las joyas más hermosas del arte islámico reflejan esta competencia,

pero también la increíble fusión de culturas e influencias.

"Mezquitas, arte y espacio".

Tras la muerte del profeta Mahoma, en el año 632,

sus seguidores lideran deslumbrantes conquistas militares.

Con el fin de establecer su legitimidad,

el objetivo está claro: Tomar Jerusalén,

e imponerse a cualquier coste en la ciudad santa de judíos y cristianos.

Un hombre dejará su marca en la ciudad:

el califa Abd Al-Malik, de la dinastía de los omeyas.

Gran estratega, a final del siglo VII

decide erigir un monumento enorme, deslumbrante,

desconcertante y capaz de generar una conmoción visual:

la Cúpula de la Roca.

Una de las funciones de este edificio

es ser visto desde la distancia, ser un punto focal.

Era el edificio más alto de la ciudad santa;

y luego, evidentemente, tenía ese recubrimiento de oro,

que hacía que reluciese.

Desde finales del siglo VII,

son innumerables los testimonios

que hablan de la magnificencia de este edificio.

En Jerusalén, el Islam es una religión nueva.

El califa Abd Al-Malik ordena deliberadamente

la construcción de la Cúpula de la Roca

en un emplazamiento específico,

elevándose sobre los dos monumentos sagrados de cristianos y judíos:

El Santo Sepulcro, la tumba de Jesús,

y el Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado del judaísmo.

Evidentemente, es una ciudad que tenía su historia,

antes de la llegada del Islam,

y el Islam era consciente de ello.

Pero desde el punto de vista del Islam,

y creo también que desde el punto de vista del califa,

este espacio se construye como mensaje para los musulmanes,

pero también para las otras religiones.

Aquí, hombres y mujeres se mezclan,

contraviniendo la regla observada en todas las mezquitas;

porque, sorprendentemente,

este monumento esencial en la historia del Islam

no es una mezquita,

es una poderosa herramienta de proselitismo

para conseguir el reconocimiento de la nueva religión y su profeta,

Mahoma.

En las paredes interiores se incorporan mosaicos

con inscripciones discretas,

insertas en los elementos decorativos.

Un texto escrito en caligrafía cúfica,

una de las formas de escritura árabe más antiguas,

ocupa 240 metros, rodeando toda la construcción.

El mensaje rebela el sentido del monumento;

y se dirige directamente a judíos y cristianos,

conocidos aquí como "gentes del libro".

Voz hombre.

Gentes del libro, no exageréis en vuestra religión,

no digáis sobre Dios más que la verdad,

que el Mesías Jesús es solo el hijo de María,

y simplemente un mensajero de Dios.

Estas inscripciones son fascinantes,

porque es un texto que se dirige estrictamente a judíos y cristianos;

en primer lugar, invocando la figura de Jesús, hijo de María,

para insistir sobre su papel profético.

Jesús es un profeta,

uno de los profetas más importantes en la cadena de profetas,

y uno de los grandes profetas del Islam;

y al mismo tiempo Jesús no es más que un profeta.

Jesús no es el hijo de Dios.

Este mensaje presenta al Islam como el tercer monoteísmo.

El monumento se construye alrededor de una roca

extremadamente simbólica.

Según la tradición, sobre esta roca

Abraham se dispuso a sacrificar a su hijo Isaac.

Es una roca desnuda.

Es lo que se denomina roca madre;

así que no es suelo ni tierra; es roca madre.

Y como todas las formaciones rocosas que afloran en Jerusalén,

es testigo de los orígenes de una historia original.

En una cueva situada bajo la roca, los fieles acuden a rezar,

y dirigen sus plegarias a Abraham.

La roca simboliza una narración original

que judíos y cristianos ya tenían en común,

y que se incorpora de manera natural a la nueva religión.

La base fundacional de los monoteísmos,

el acto fundacional de los tres monoteísmos,

el acto fundacional de la alianza entre lo divino y los seres humanos,

a través de Abraham, el amigo de Dios,

es la petición del sacrificio de su hijo,

y está representado en esta roca.

De manera que todo el edificio

es como un manto que contiene una perla.

La cúpula es una caja, un estuche para esa perla,

con la roca en el centro.

Y un pilar del Islam, la oración.

Se practica cinco veces al día en la dirección de La Meca.

En el interior de la cúpula, las mujeres sumergen su mano derecha

en una cavidad aromática,

cuyo perfume, con el que se impregnan el rostro,

supuestamente es el del profeta.

Otro ritual consiste en contemplar posteriormente

la superficie de la roca en busca de una pisada, no obstante invisible.

Según la tradición, esta huella la dejó el profeta

en el momento en que ascendió a los cielos.

El Islam no es una religión de encarnaciones,

y por tanto no existe...

el culto a las reliquias de ningún tipo.

Pero al mismo tiempo, los fieles necesitan señales.

Por consiguiente, si no existe el culto a las reliquias,

pero no obstante se necesitan señales,

¿qué queda salvo las huellas de las pisadas?

Son las huellas del pasado,

del tránsito del profeta sobre la tierra.

La afirmación de esta nueva identidad religiosa,

en continuidad y confrontación con las otras religiones,

se reflejará también en la arquitectura.

El Islam busca atraer a nuevos creyentes;

necesita una propuesta arquitectónica

a la altura de sus ambiciones.

Planos, estructura...

los constructores musulmanes

se inspiran en los monumentos sagrados ya presentes,

y al mismo tiempo inventan sus códigos propios.

Tenemos ante nosotros un octógono.

Es la transición perfecta entre el cuadrado y lo redondo, el círculo;

y como sabemos muy bien, en la tradición islámica,

en la antropología religiosa en general,

el círculo es lo divino y el cuadrado es la tierra.

La Cúpula de la Roca es un punto de contacto directo

entre el mundo divino y el terrenal.

Para este primer monumento del Islam conquistador

se reutilizan en gran medida las técnicas

y los materiales que usaban los cristianos.

Apoyada sobre un arco circular de 12 columnas y 4 pilares,

con un diámetro que ronda los 20 metros,

la cúpula es tan suntuosa en su interior como en el exterior.

Y tiene unos 30 metros de altura.

Su estructura está recubierta por hojas de cobre esculpidas,

realzada con yeso y grabada con versículos del Corán.

En los lados, las vidrieras reflejan la luz,

y los mosaicos son omnipresentes.

La Cúpula de la Roca es un excelente ejemplo

que voy a utilizar para subrayar

el vínculo que existe entre los continentes y las civilizaciones.

El arte islámico durante el periodo Omeya estaba ligado a la religión;

pero fueron los artistas que decoraban y adornaban las iglesias

quienes se convirtieron a la nueva religión

y decoraron la Cúpula de la Roca.

El arte de los mosaicos, heredado del periodo bizantino,

se perpetúa en uno de los últimos talleres que quedan en Palestina.

Con los mismos movimientos, la misma destreza para tallar las teselas,

estos fragmentos de tierra o de vidrio,

los artesanos reproducen los motivos más hermosos

de la Cúpula de la Roca

para llevar a cabo las muy necesarias restauraciones.

Estos mosaicos se han convertido en el sello de identidad

de la arquitectura Omeya.

El uso del vidrio estaba relacionado con la luz,

con la iluminación del lugar sagrado.

No solo para iluminarnos a nosotros,

sino también para crear una atmósfera adecuada.

La iluminación que encontramos en la Cúpula de la Roca

se diseñó con el propósito de crear un ambiente destinado al culto.

Para un cuadrado de diez por diez centímetros

necesitamos al menos cien teselas de mosaicos;

de modo que para un metro cuadrado necesitamos diez mil.

Así que para esta increíble construcción

¿cuantas personas hacen falta para cortar las teselas

y crear el mosaico?

Lo que hicieron es extraordinario.

Tras la construcción de la Cúpula de la Roca en Jerusalén,

las conquistas de la dinastía Omeya

continúan a una celeridad fulgurante.

Desde Oriente Próximo llegan hasta la costa atlántica.

Pero en el año 750, el poder cambia de manos.

Los líderes omeyas son diezmados por otros musulmanes,

sus enemigos, los abasíes.

Un territorio escapa a su control, la Península Ibérica.

El último superviviente de los omeyas se refugia allí:

el joven príncipe Abderramán Primero.

Abderramán funda su nuevo estado en Córdoba,

a orillas del río Guadalquivir.

Diplomático diestro y carismático, Abderramán I

busca a toda costa revivir la influencia de los omeyas,

a pesar de la aniquilación de su dinastía por parte de los abasíes.

Y para ello necesita construir su gran mezquita,

inspirándose en los edificios construidos por sus antepasados,

como la Cúpula de la Roca, de Jerusalén.

Córdoba pronto se convertirá en el centro artístico y cultural

de toda la Andalucía musulmana, denominada por entonces Al-Ándalus.

Abderramán I es un omeya

que ha escapado un poco de ese fin de la dinastía en Damasco,

ha atravesado todo el norte de África, ha atravesado el Estrecho

y aquí consigue bueno,

que los gobernadores musulmanes de la Península

de Al-Ándalus pues le elijan emir

y Abderramán I construye aquí esa gran mezquita.

Abderramán I cuando construye esta mezquita

va a utilizar toda una serie de materiales

que tiene a su disposición en toda Córdoba,

había muchos edificios romanos en pie,

a parte de todas las iglesias visigodas.

Esta mezquita, este edificio lo ordena construir Abderramán I

en el año 785.

En el año 786, Abderramán I muere

y está prácticamente terminado el edificio,

es decir se trata de una construcción extremadamente rápida

y de acuerdo con esa rapidez en la ejecución

podemos albergar algunas hipótesis que dan cuerpo

a este sistema constructivo.

Si nosotros construimos un arco solamente con dos velas de piedra,

las dos velas tienen que estar perfectamente talladas

para que el arco entre en carga.

Sin embargo si alternamos dos velas de piedra

y dos velas de ladrillo permite una construcción muy acelerada

de dos velas de piedra y que con la junta del ladrillo

se vaya absorbiendo ese poco rigor geométrico de las dos velas ¿no?

Repensar es una cuestión fundamental.

Tras la construcción de la mezquita de Abderramán I, en el año 786,

varias fases de expansión permitirán acomodar

al creciente número de fieles.

Los gigantescos trabajos de ampliación

convierten a la Mezquita en la segunda más grande del mundo

después de La Meca,

con una superficie de más de 23.000 metros cuadrados.

Entre estas ampliaciones, una es extraordinaria.

La que inicia el califa Alhakén II,

donde encontramos un suntuoso mihrab decorado con oro.

El mihrab es una pieza arquitectónica esencial,

presente en casi todas las mezquitas.

Indica la dirección de La Meca,

la orientación que los fieles deben adoptar para rezar.

Este mihrab es muy grande,

cuando entramos dentro es un espacio enorme,

con lo cual nos da una sensación efectivamente,

da una sensación de puerta...

de puerta hacia el otro lado ¿no?

hacia la luz y hacia el paraíso.

Entonces sí, hay una expectativa especial en esta parte,

los arquitectos han medido muy bien cómo hacer un espacio

que nos conduzca hacia ese punto.

De manera que por ejemplo esta nave central que tenemos aquí

visualiza muy bien, ese camino hacia la vía recta,

esa idea de llevarles hacia el mihrab

que es como una especie de puerta de luz,

de manera que los musulmanes cuando se acercaban a ese lugar

veían esa especie de luz que les va a conducir pues al paraíso,

que les va a conducir por el camino recto a un islam verdadero.

Tras haber dominado la Península Ibérica

durante más de cinco siglos, el poder musulmán está amenazado.

Los cristianos inician los combates para expulsar a los musulmanes.

Es La Reconquista,

la nueva conquista de los territorios musulmanes.

Fernando III recupera Córdoba en 1236.

Es el fin del culto musulmán en La Mezquita.

Pero el rey católico tomará la sorprendente decisión

de no destruir el edificio.

Las características constructivas y esa gran suntuosidad,

ese esplendor de la decoración que vemos

hacían que cualquier persona fuera consciente

de que estaba delante de una auténtica joya arquitectónica

y que evidentemente era un edificio tan atractivo

y que podía seguir funcionando para rezar a Dios en este caso

y que era una locura su demolición.

No deja de ser un lugar sagrado,

un lugar que se utilizó con anterioridad para rezar a Alá

y se utiliza en ese momento para rezar a Dios.

Pero en 1523, se toma una decisión radical:

la destrucción del centro del monumento

para construir una nueva catedral, incrustada en medio de la mezquita.

Serán necesarios tres siglos de obras titánicas

para completar su construcción para gloria de la cristiandad.

Monumento modelado por una gran historia,

transformado y rediseñado,

la Mezquita-catedral de Córdoba ha conocido diferentes civilizaciones.

Cada época ha dejado su impronta en la piedra,

y el hilo sagrado de la construcción a atravesado los siglos.

La reconquista liderada por los Reyes Católicos

empujó a los musulmanes al exilio en el norte de África.

Fue el final definitivo para los últimos omeyas.

En el siglo IX, mientras el califato Abasí, controla el mundo musulmán,

Ibn Tulun, un gobernador joven y ambicioso,

es enviado por el califa a la ciudad de El Cairo.

Allí construirá un monumento extraordinario.

La mezquita está considerada una joya de la arquitectura abasí.

De todas las mezquitas de El Cairo, es la más antigua.

Es la afirmación de un estilo arquitectónico sobrio, sencillo,

todo lo contrario a la ostentación omeya.

Con su enorme patio cuadrado,

es también la mezquita más grande de Egipto.

Lo más importante de esta mezquita es la sencillez de su arquitectura.

Una arquitectura que no es ostentosa, que no es llamativa.

Es una arquitectura que no tiene color en su decoración,

ni azulejos, ni pinturas.

Todo es puro.

Y se construyó con materiales muy simples,

con ladrillo refractario recubierto con estuco; y eso es todo.

Ibn Tulun, patrocinador de la construcción de esta mezquita,

es hijo de un esclavo originario de Samarra, Iraq.

Cuando llega a El Cairo, una de sus primeras decisiones visionarias

es crear un ciudad nueva cuyo centro, será una mezquita.

Exige un estilo nuevo a sus arquitectos,

pero quiere sin embargo que contenga un elemento

que recuerde a la mezquita de su ciudad natal, Samarra,

con su minarete único, de forma espiral.

Ibn Tulun ordena erigir una copia y unirla a su mezquita,

como marca de la presencia abasí en Egipto.

Inicia proyectos que anuncian un enorme avance

en la arquitectura musulmana.

Cuando quiso construir su mezquita, dijo a los arquitectos:

"En mi mezquita no deben utilizarse columnas".

Y los arquitectos le preguntaron: "¿Por qué complicarse tanto?

Es muy fácil:

acudimos a cualquier monumento antiguo,

a una de las iglesias o sinagogas que están en ruinas,

recuperamos las columnas y construimos".

Así era como se habían edificado las mezquitas precedentes.

Y él contestó: "No, no, no, no quiero nada de eso,

no quiero que destruyáis monumentos antiguos, iglesias o sinagogas.

Lo que quiero es que construyáis el tipo de pilar que yo deseo".

En su deseo de distinguirse de sus predecesores,

Ibn Tulun impone una nueva concepción del arte islámico.

Inspirado por los desiertos iraquíes en los que pasó su infancia,

quiere poner en valor esta herencia,

favoreciendo la sobriedad de la decoración.

Ello significa una ruptura total respecto al arte omeya,

que se basa en los elaborados mosaicos de estilo bizantino.

Los abasíes llegaron, y borraron todo estilo bizantino.

Y para imprimir una nueva personalidad al arte Islámico

acudieron a la abstracción.

Las 128 ventanas de la mezquita, perforadas en los gruesos muros,

son todas diferentes.

Es un trabajo de una delicadeza increíble,

que alterna formas geométricas esculpidas en el estuco,

una variedad de enlucido,

y materia prima de todo el revestimiento de la mezquita.

Mezcla de escayola, cola, mármol pulverizado, cal apagada,

tiza y pigmentos, todo ello unido con agua,

el estuco permite la confección de revestimientos densos

con el aspecto y la dureza de la piedra,

pero dejando a los artesanos

la libertad de realizar sus creaciones a mano.

Heredado de griegos y romanos,

el estuco es hoy un elemento artístico

característico del arte abasí.

Vemos que las ventanas nunca están centradas en relación a los arcos,

aunque nosotros queremos centrar las ventanas inconscientemente;

y una vez que hemos centrado una ventana,

vemos una segunda,

de manera que nos movemos por el interior del edificio

hasta que la centramos, sin darnos cuenta.

Y una vez centrada la segunda, centramos la tercera,

después la cuarta, y la progresión continúa,

nos estamos moviendo dentro del edificio.

Y en el momento en que nos encontramos en el interior

en constante movimiento,

es cuando percibimos el grado máximo de la arquitectura;

porque la arquitectura es el sentido, es el arte del movimiento;

no es el arte de las estructuras estáticas,

porque están viviendo en el interior.

Durante las cinco oraciones diarias,

la Mezquita abandona su silencio por un momento.

Los fieles, hombres del barrio,

acuden a postrarse frente al mihrab que señala hacia La Meca,

la dirección de la oración.

En los tiempos de Ibn Tulun, lo imaginamos aquí,

frente a este mihrab, con una gran multitud detrás de él,

en el apogeo de la grandeza que devolvió a Egipto,

durante su mandato como gobernador.

Pero tras un debilitamiento progresivo,

la dinastía Abasí se extingue.

A partir del siglo XIII, los otomanos dominan el mundo musulmán.

Constantinopla, hoy conocida como Estambul,

se convierte en el epicentro del poder.

En el siglo XVI, la dinastía otomana alcanza su apogeo

bajo el reinado de un sultán extraordinario,

Solimán el Magnífico.

En su momento, era la ciudad más poblada del mundo,

una encrucijada entre oriente y occidente.

Como todos los soberanos poderosos, ordena la construcción

de una mezquita monumental en su honor:

la Mezquita de Solimán.

Símbolo de la edad de oro otomana

y recordatorio de su sultán más ilustre,

es hoy uno de los monumentos más representativos

de la historia de la arquitectura sagrada musulmana.

Como todos los viernes, la mezquita atrae a una multitud de fieles

a la gran oración.

La oración es el único ritual que se celebra en todas las mezquitas.

Ninguna otra ceremonia, ni matrimonios ni entierros,

tiene cabida en el templo.

Para construir su mezquita,

Solimán el Magnífico elige una ubicación estratégica:

la cima de una colina, con vistas a la ciudad y al Bósforo,

con las orillas de Europa y Asia a ambos lados.

Un símbolo por el que sería apodado

"el sultán de las dos tierras y los dos mares".

Solimán el Magnífico tiene 50 años

cuando decide construir la mezquita y su complejo.

Hasta esa edad ha pasado la mayor parte de su vida a caballo,

conquistando un vasto imperio que se extiende desde los Balcanes

hasta Europa Central y Hungría,

llegando hasta las puertas de Viena.

Después, para dejar huella no sólo de su imperio,

sino también de la gloria del Islam, decide construir esta mezquita.

La construcción de la mezquita se explica también

por una necesidad práctica.

Constantinopla, cada vez más poblada,

necesita desesperadamente lugares de culto

donde acoger a los fieles.

Mimar Sinan, el arquitecto del soberano,

será el encargado de abordar la tarea de crear un edificio

que eclipsara a la basílica de Santa Sofía.

Asumiéndolo como reto personal, concluirá su obra con brillantez,

y será recordado por ella

como el maestro de la arquitectura islámica otomana.

Con el fin de satisfacer la impaciencia del sultán

por disponer de una mezquita lo más grande y suntuosa posible,

no duda en traer materiales excepcionales

desde los cuatro confines del imperio,

o de desmantelar monumentos sagrados más antiguos.

El gran arquitecto innova

adaptando su arquitectura a las necesidades del culto musulmán,

que requiere grandes espacios abiertos para la oración.

Su objetivo es disponer el interior con las mínimas columnas posibles,

para transmitir la sensación de un espacio amplio y despejado.

Más de un centenar de ventanas

proyectan la luz natural en el interior de la mezquita.

Las vidrieras, elaboradas con cristal veneciano,

a menudo son de un brillante color azul o rojo,

lo que acentúa el blanco de la piedra.

Dado que las representaciones de seres humanos,

e incluso de animales, están prohibidas en el Islam,

la caligrafía ocupa un lugar central en la decoración de las mezquitas.

Los otomanos se convierten en consumados maestros de este arte.

Era una época en la que no existía la imprenta.

La población no disponía de una reproducción del Corán.

La presencia de versículos

y comentarios importantes en las mezquitas llenaba este vacío

y permitía a los fieles leer los textos sagrados.

Tanto en el interior como en el exterior,

la caligrafía reproduce los versículos principales del Corán

y las principales reglas de la práctica de la fe musulmana.

Mimar Sinan logra la hazaña

de construir un edificio de tal magnitud en tan solo 7 años.

La presión de Solimán el Magnífico era tan intensa,

que el arquitecto no tuvo otra elección.

El sultán quería ver su mezquita terminada antes de morir,

y por encima de todo, no quería verse superado por el Sah,

su gran enemigo persa.

Es una historia que ilustra la rivalidad secular que existe

entre el Imperio Otomano y el Imperio Persa.

Esta confrontación culmina bajo la gran dinastía persa

de los safávidas.

A principios del siglo XVII,

el más grande de los soberanos safávidas,

anhela convertir la capital, Isfahán,

en el epicentro del chiismo.

El chiismo y el sunismo son dos ramas distintas del Islam.

Esta división se remonta a la muerte del Profeta.

Enfrenta a los seguidores de los descendientes

de la familia del Profeta, la minoría chiíta,

y a los que profesan lealtad a los compañeros del Profeta,

la mayoría sunita.

Los otomanos son sunitas, mientras que los persas son chiítas.

Esta peculiaridad religiosa

se expresará también en la arquitectura.

En aquel entonces, había en Isfahán una intensa competencia

entre la ciudad de Isfahán y el Imperio Otomano,

cuya capital era la ciudad de Estambul.

El soberano safávida

quiere construir una plaza impresionante y majestuosa

cuya fama se extienda y llegue a ser más conocida

que la ciudad de Estambul y sus monumentos.

La joya de esta plaza es la Mezquita del Sah,

construida a principios del siglo XVII.

Es la pieza central del vasto proyecto del Sah Abbas

para transformar la ciudad de Isfahán en capital de Persia.

El efecto que produce el patio, un enorme espacio a cielo abierto,

es impresionante.

Cuatro gigantescos pórticos de tradición persa,

se distribuyen en un juego perfecto de simetría.

El estilo persa, inspirado en el pensamiento chiíta,

crea áreas a escala humana.

Los colores ocupan un lugar preponderante,

y en particular el azul, el símbolo del cielo,

muy presente en las mezquitas persas.

Es evidente que en esta nueva visión arquitectónica y urbanística

que surge bajo el gobierno de los safávidas,

el objetivo no es simplemente construir.

En el centro está el elemento humano.

El ser humano se convierte en la razón de ser,

en el eje principal del diseño de un edificio.

Se comienzan a seguir los principios de fluidez y transparencia.

Esto da como resultado edificios más ligeros, y más luminosos.

Desde su construcción, hace casi cuatro siglos,

la mezquita del Sah Abbas ha sufrido los estragos del tiempo.

Las temperaturas extremas,

la intensidad de la luz y las inclemencias del tiempo

han degradado la famosa cerámica

que confiere al monumento toda su belleza.

En 2013 se puso en marcha un ambicioso proyecto de restauración

bajo los auspicios de la UNESCO.

Tras la última oración vespertina,

cuando la puerta de la mezquita se cierra,

los restauradores regresan a su taller,

instalado en el propio recinto del edificio.

En la quietud de la noche,

dibujan los planos de corte de las baldosas de cerámica

que usarán para la restauración de la cúpula.

Lo que vemos aquí es un plano de una parte de la cúpula.

Mi familia se dedica a esta profesión desde hace generaciones,

y es un oficio que debo preservar.

Es un arte que proviene de la era safávida.

Cada sección se compone de unos 25.000 fragmentos de cerámica

de diferentes formas y tamaños.

En el conjunto de la cúpula habrá unos 500.000 fragmentos

cubriendo toda su superficie.

Mi abuelo materno también se dedicaba a este oficio.

Era el maestro Hossein Kashitarash, cortador de azulejos.

En el registro civil de la época se añadía al nombre

el apellido correspondiente al oficio de la familia.

Por eso el nombre era Hossein y su apellido Kashitarash,

que quiere decir cortador de azulejos.

Cae la noche sobre la Mezquita del Sah.

Una vez cortadas,

las piezas se ensamblan siguiendo la numeración, a modo de rompecabezas.

En la cúpula hay cerca de 500.000 fragmentos de cerámica como estos.

Y eso añade un peso enorme.

De hecho, tenemos casi mil toneladas de sobrepeso en la cúpula,

sólo en decoración.

En aquella época, nuestros ancestros, nuestros antepasados,

diseñaron esta cúpula sirviéndose de cálculos muy precisos

para que pudiese soportar este enorme peso.

La particularidad de esta enorme cúpula

es un sistema de doble casco,

una técnica que revoluciona la arquitectura sagrada

porque permite la construcción de cúpulas aún más grandes.

Consiste en la construcción de dos cúpulas superpuestas.

La exterior se apoya en la más pequeña que está en el interior.

Este diseño permite distribuir el peso

al mismo tiempo que enmascara los elementos de la estructura.

Otro detalle ingenioso de la cúpula es la acústica.

En teoría, los fieles repartidos por toda la mezquita

no deberían poder oír las plegarias provenientes de la sala.

Pero en un punto central del suelo, en el centro exacto de la cúpula,

el más leve sonido se propaga por todo el espacio de la mezquita

creando un eco.

Las bóvedas horadadas en las paredes y en la cúpula

actúan como una caja de resonancia.

El gran sueño del Sah Abbas, con su idea visionaria,

es alcanzar una modernidad

en la que el hombre y la naturaleza no se enfrenten,

sino que estén íntimamente relacionadas.

Para él, la arquitectura debe reflejar la imagen del mundo.

Entre lo visible y lo invisible,

entre la naturaleza y la arquitectura,

los safávidas lograron una síntesis perfecta

que ha perdurado hasta nuestros días en Isfahán.

Tras la muerte del Sah Abbas, el imperio safávida entra en declive.

Pero la cultura persa continúa floreciendo en la India,

donde los musulmanes viven desde las primeras conquistas del Islam.

En el siglo XVII, la India está gobernada

por un gran emperador musulmán de la dinastía mogol.

Los mogoles, originarios de Asia Central,

se inspiran en gran medida en las artes

y la arquitectura safávidas.

Los monumentos construidos bajo su reinado

marcan el apogeo de la expansión musulmana en la India.

Uno de los símbolos de esta dinastía mogol es la Jama Masjid,

la gran mezquita de Delhi.

Es una mezquita abierta.

El espacio cubierto se reduce al mínimo,

mientras que el patio de oración es inmenso.

Esta mezquita está integrada

en el corazón del bullicioso casco antiguo de la ciudad.

Las tres grandes puertas dan al bazar que rodea el edificio.

Nada más cruzar el umbral, se aplican las reglas de pureza:

es obligatorio descalzarse y no está permitido comer.

Pero el patio sigue siendo un lugar vibrante,

que recibe un aluvión constante de fieles.

Es, sin duda, un monumento vivo.

Por eso esta mezquita

no solo es diferente a otros lugares de culto,

sino también al resto de monumentos históricos.

Cuando uno visita otros lugares o monumentos sagrados,

no hay tanta afluencia de gente.

Y esa es la razón de que esta mezquita sea tan hermosa.

La gente viaja desde todos los rincones del país

para ver la mezquita.

Y entre ellos, hay personas de todas las religiones.

Hay hindúes, cristianos...

Esta mezquita, tan importante para los musulmanes de Delhi,

nació por voluntad del emperador Sah Jahan.

Su nombre significa "rey del mundo",

y fue uno de los emperadores mogoles más importantes.

El Sah Jahan, el soberano constructor,

pasaría a la historia de la arquitectura mundial

tras erigir el célebre Taj Mahal,

un enorme mausoleo dedicado a su amada esposa.

Poco después, el Sah Jahan

se embarca en un nuevo desafío arquitectónico:

la construcción de la mezquita Jama Masjid, inaugurada en 1656.

La construcción de este templo indica la voluntad del soberano

de convertir a Delhi en una verdadera capital imperial.

El emperador mogol tenía una visión ambiciosa,

y quiso plasmarla en los monumentos.

Compitió con otros soberanos, como el emperador otomano

o el rey safávida de Irán.

Por eso, uno de los aspectos más destacados de la mezquita Jama Masjid

es su grandiosidad.

Puede acoger a 25.000 personas.

El emperador hace construir la mezquita en una colina.

Su deseo es que domine toda la ciudad,

incluso por encima de su propio palacio.

La mezquita recuerda a una fortaleza,

una característica que comparte con otras de la región.

En caso de conflicto, en especial con otras religiones,

ofrecían la posibilidad de convertirse en refugio

para los musulmanes.

Está construida principalmente con arenisca roja,

el color imperial.

Este singular color ofrece la posibilidad

de una decoración basada en contrastes:

el rojo se combina con el mármol blanco o negro

para crear patrones inspirados en la cerámica persa.

Los mogoles provienen de un área de Asia Central

donde se utilizan mosaicos y azulejos finamente elaborados.

Entonces era una técnica desconocida en la India,

por lo que no tenían más alternativa que usar las piedras de colores

que se encontraban en abundancia por toda la India.

Y el Sah Jahan las usó perfectamente.

Era una idea que venía de Persia, pero los artesanos eran indios.

Así que muchos de los elementos que todavía podemos contemplar hoy,

no son ni puramente persas, ni puramente indios.

Una mezcla de ambos.

Pese a todo, el rey mogol logró desarrollar su propio estilo:

los arcos tienen un patrón particular,

en forma de hoja dentada.

Se encuentran por toda la mezquita.

Se trata de una de las originalidades

de la arquitectura del Sah Jahan,

basada en la repetición de elementos característicos.

En el interior, hay alfombras de oración construidas en piedra,

con mármol y piedra negra.

La inscripción que hay detrás de mí, que es una inscripción larga,

tiene una hermosa caligrafía.

Y está hecha sin usar ningún otro material.

Es solo piedra.

Estas inscripciones caligráficas narran la historia del monumento.

Nos cuentan, por ejemplo,

que la mezquita costó un millón de rupias,

una suma considerable para la época.

Y que muchas piedras semipreciosas, hoy desaparecidas,

adornaban entonces los muros.

Pero esta perla de la arquitectura mogol está hoy amenazada.

Se ha ido deteriorando debido a los monzones,

el calor y la contaminación.

Hace una decena de años, se sometió a importantes reformas.

En particular, hubo que rehacer parte de las fachadas en estuco.

En tiempos del Sah Jahan, el estuco no se usaba para decorar,

sino para reemplazar el mármol.

El emperador sentía fascinación por esta piedra noble,

pero debido a su escasez, el mármol era extremadamente caro.

No pudieron permitirse poner mármol en este lado de la fachada.

Así que, para que el resultado fuera coherente, para que pareciera mármol,

utilizaron estuco blanco.

Se distingue la diferencia.

Está es la fachada de mármol,

mientras que en esta parte, desde aquí hasta el otro extremo,

se usó estuco mezclado con cal para dar la apariencia de mármol.

Para preparar y aplicar el estuco se sigue el método tradicional.

La composición de este producto se ha conservado.

Es prácticamente igual a la que usaron durante el período mogol.

Usamos ladrillos previamente pulverizados con otros elementos,

por ejemplo, usamos frutas que tienen cualidades adhesivas,

y las mezclamos.

Y en algunos lugares, usamos también leguminosas.

Hay una que se llama Urad Dal, que son lentejas negras.

Es comestible en India, pero aquí las empapan de agua,

las trituran y luego las mezclan.

A la receta se agrega también caliza fosilífera, clara de huevo,

nata y jugo de tabaco.

Materiales sorprendentes, pero a simple vista,

la ilusión es perfecta.

El viernes, el día de la gran oración para los musulmanes,

los empleados de la mezquita andan ajetreados desde muy temprano.

Colocan alfombras oración para los fieles por toda la explanada.

Poco después de la hora del almuerzo,

da comienzo la oración.

Sobre dos pedestales, los hombres reproducen los gestos del imán,

lo que permite a la gran multitud de creyentes seguir el ritmo.

El imán dirige la oración,

y también desempeña el papel de guía espiritual.

Durante el gran sermón del viernes dirigido a los fieles,

plantea cuestiones teológicas,

pero también prodiga consejos sobre la vida cotidiana, la familia,

o sobre temas de actualidad.

Todas sus palabras se inspiran en el Corán

y en las palabras del Profeta.

La responsabilidad del imán

es transmitir un mensaje de humanidad,

y evitar que las personas hagan el mal.

El imán tiene muchas responsabilidades.

Por todo el mundo hay guerras,

y nuestra obligación es tratar de detenerlas.

En los albores del Islam,

el profeta Mahoma recibía a sus compañeros en su propia casa

para rezar todos juntos.

Pero para crecer en número, e imponerse a otras religiones,

era necesario construir monumentos.

Allá donde se estableció el Islam, se fueron construyendo mezquitas.

Desde la construcción de la Cúpula de la Roca,

a finales del siglo VII, los constructores musulmanes

han rivalizado con retos arquitectónicos, hazañas técnicas

y creaciones artísticas en nombre de sus dinastías

y de sus poderosos soberanos.

Pero la mezquita, fueran cuáles fueren las épocas y los territorios,

ha seguido siendo el templo

en el que se practica un ritual inmutable

y de una simplicidad inmensa: la oración.

Estas mezquitas son un testimonio

de la sed de espiritualidad de los hombres

y de la necesidad universal del ser humano de conectar con lo divino.

Subtitulación realizada por: Ana M Gil Fdez-Marcote.

Documenta2 - Monumentos sagrados: Mezquitas, arte y espacio - ver ahora

En el capítulo Monumentos sagrados: Del templo a las sinagogas nos encontramos en la encrucijada de caminos de Asia, África y Europa. Ahí se está la cuna de la primera religión monoteísta: el judaísmo. Su lugar de culto son las sinagogas pero muy pocos de estos monumentos han sobrevivido a la historia. Sin embargo, en la península ibérica tenemos algunos ejemplos fabulosos.

La realidad, filmada

Cuánto daríamos por poder ver imágenes reales de la Prehistoria, la llegada de Colón América, o escuchar de sus labios lo que de verdad dijo Julio César antes de cruzar el Rubicón... Pero no sorprende nada la cantidad de comentarios que recibimos en las redes de La 2 diciendo que se emiten demasiados documentales sobre nazis. Tienen razón. Pero en realidad, la historia de la primera mitad del siglo XX ha sido tan convulsatan horrible y tan llena de muerte que sin duda forjó las décadas siguientes y el mundo de hoy. Y ya se sabe, hay que recordar para no repetir lo malo.

Claro durante toda la Historia de Europa millones de personas europeos han muerto en guerras y enfrentamientos. Pero ver, incluso en color, escuchar y observar a los jerarcas del Tercer Reich nos pone los pelos de punta porque sabemos de su crueldad. 

Resulta cuanto menos sorprendente cómo la ideología que propugnó el partido llegó a borrar de la faz de Alemania su propia bandera. Los ritos, como las bodas, eran nuevos. Se juraba fidelidad de por vida como en la secta mas extrema... Lo comprobamos en el documental La vida privada de los nazis. Realizado con imágenes de cineastas aficionados entre 1933 y 1945 y que han estado olvidadas en archivos o arrinconadas en casa, enseñan la vida cotidiana en la Alemania nazi, tanto la de los que se beneficiaron del régimen nacionalsocialista como la de los que lo padecieron.


Otro documental estrenado recientemente en La 2 es Líderes de la 2ª Guerra Mundial: Los primeros años. Explica la historia de los protagonistas de esta contienda durante la Gran Guerra. Conocemos qué hicieron enre 1914 y 1918 Adolph Hitler, Charles De Gaulle y Winston Churchill. Fue esa guerra la que los forjó, los volvió vengativos, poderosos, criminales o estratégicos. En la sinopsis del reportaje nos indica que habla de "la otra fosa del siglo XX, la I Guerra Mundial".

No recomendado para menores de 12 años Documaster - Líderes de la 2ª Guerra Mundial: Los primeros años - ver ahora
Transcripción completa

de que necesita plenos poderes en cualquier circunstancia

Subtitulado por Accesibilidad TVE

Adolf Hitler,

Charles de Gaulle,

Winston Churchill.

Tres nombres que bastan para resumir la Segunda Guerra Mundial.

Nadie sabe que fue otro el conflicto que los creo, los forjó,

los volvió vengativos, poderosos, criminales, estratégicos.

La otra gran fosa común del siglo XX La Primera Guerra Mundial.

El mito construido por los alemanes

hizo de Hitler un héroe de la guerra de 1914 a 1918.

-Según la propaganda nazi,

Hitler era el mensajero que corría de trinchera en trinchera

bajo el fuego de las ametralladoras.

Desde 1914,

el joven Charles de Gaulle aspira a luchar.

No vacila en arriesgar la vida junto a sus hombres.

-Se levanta, espada en mano, el primero en dar ejemplo,

dispuesto a cumplir su destino.

En la Primera Guerra Mundial,

Winston Churchil era primer lord del Almirantazgo.

Fue aquí donde sufrió su peor derrota.

-Realmente piensa que no volverá a la política.

Dice: "estoy acabado, hundido" y cae en una profunda depresión.

Esta es la historia de los protagonistas

de la Segunda Guerra Mundial durante la Primera Gran Guerra.

LÍDERES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL LOS PRIMEROS AÑOS

Dos de agosto de 1914.

La víspera de declararse la guerra

se da la orden de movilización general.

Por toda Francia y Alemania repican las campanas de las iglesias

y retumban los tambores.

Son movilizados casi tres millones y medio de franceses

y cuatro millones de alemanes.

Prácticamente toda la población masculina es llamada a filas.

-Todos los testigos hablan del silencio,

y las lágrimas de las mujeres.

La guerra es un asunto muy serio. Nadie está seguro de volver.

Pero a la hora de partir, todos están de una pieza.

Echan algún que otro trago,

las mujeres los aplauden y los lanzan flores

y se respira la idea de que,

si el enemigo quiere guerra, la tendrá.

El día de la movilización general,

un hombre se presenta en su puesto en un campamento alemán.

Alguien que dejará huella en el siglo XX: Adolf Hitler.

El joven de veinticinco años vive en Múnich, Baviera,

donde intenta labrarse una profesión como pintor.

-En 1914, Hitler todavía es un don nadie.

En esa época, es un hombre que no tiene mucho éxito.

Llega a Múnich con la intnción de ser artista

pero se encuentra con bastantes dificultades.

Creo que es justo decir que, en realidad,

Hitler seguía buscando un lugar donde encajar.

este futuro señor de la guerra es un desertor en su propio país.

-Se había marchado de su Austria natal,

muy probablemente para no tener que servir en el ejército austriaco,

Si existe una continuidad política en su vida,

desde los años de su adolescencia hasta el día de su muerte,

es su convicción en una Alemania unida.

Nacionalista ferviente,

el futuro fürer se incorpora al ejército alemán.

Ingresa en el Decimosexto Regimiento de Infantería Bávara,

el llamado "regimiento List".

Un regimiento de mala calidad,

creado para abultar las fuerzas alemanas.

A pesar de todo, allí recibió dos meses de instrucción militar.

Después es enviado al frente,

donde descubrirá todo el horror del combate.

Al día siguiente de la movilización se declara la guerra.

Surgen alianzas políticas

tras el magnicidio del archiduque Francisco de Austria, en Sarajevo,

unas semanas antes.

Se forman dos bloques: de un lado, "La Triple Entente",

con Francia, el Reino Unido y Rusia.

Del otro, la Triple Alianza formada por Alemania, Austria,

Hungría e Italia.

Para evitar quedar atrapada entre sus enemigos,

Alemania ataca primero el tres de agosto de 1914

y pone en marcha el Plan Schieleffen.

-La idea es derrotar a Francia muy deprisa, en seis semanas,

y después centrarse en Rusia.

El problema es que la frontera francesa

tiene zonas que están fortificadas.

Por tanto, es mejor atravesar las llanuras belgas

y descender sobre Francia, desde el norte,

por la región de Picardía.

El plan alemán funciona.

El cuatro de agosto de 1914,

el ejército imperial toma la ciudad de Lieja.

En un intento de frenar su avance,

el trigésimo tercer regimiento francés

es enviado a Dinant, en Bélgica.

El objetivo está claro: impedir, a toda costa,

que el enemigo cruce el río Mosa y prosiga su avance hacia Francia.

Entre los soldados está el futuro líder de la Francia Libre,

Charles de Gaulle.

Dinant es el bautismo de fuego

para este teniente anónimo, de veinticuatro años.

El joven ha soñado con la guerra más que ningún otro niño.

-Mucho antes de entrar en la Primera Guerra Mundial

Charles de Gaulle ya había soñado mil veces con librar esta guerra.

Lo había imaginado a través de los relatos de su padre,

quien le hablaba de la derrota de 1871

y de la necesidad de reconquistar Alsacia y Lorena.

Con dieciséis años escribió un poema

en el que decía: "Si he de morir, que sea en un campo de batalla".

Por tanto, la idea de sacrificar la vida por la patria,

ese campo del honor, ya formaba parte de él.

Al llegar a Dinant, de Gaulle y sus hombres

han de proteger como sea el puente principal,

justo debajo de la imponente ciudadela.

El catorce de agosto de 1914, al caer la tarde,

una compañía francesa toma la fortaleza.

La compañía de De Gaulle se mantiene en reserva en el paso a nivel.

Los franceses parecen conservar el control de la ciudad.

Pero las cosas no van como esperaban.

Al día siguiente, los alemanes atacan la ciudad.

Las tropas francesas son machacadas por la artillería

y defienden a duras penas su posición.

De momento, de Gaulle es un simple observador.

Y escribe esto.

"¿Qué impresión me causó?

¿Por qué no decirlo? Dos segundos de emoción física."

-Ve a los soldados franceses bajar corriendo

las escalera de la fortaleza.

Unos están heridos. Otros caen rodando, muertos.

Otros llegan al puente y caen bajo el fuego enemigo.

Ve como sus compañeros son aniquilados por las ametralladoras,

y se descompone.

Se queja toda la mañana

porque los franceses no reciben apoyo;

no hay fuego de cañones en el lado francés

y así no pueden moverse.

Están en una ratonera, sin poder hacer nada,

y eso De Gaulle no lo soporta.

La ciudad cae en manos de los alemanes.

El puente está en peligro.

La compañía de De Gaulle representa la última oportunidad

de mantener el control del puente.

Dispuesto a luchar,

el joven teniente da un grito y lanza el ataque.

-Como en todos esos libros que había leído en su infancia,

todas esas imágenes idealizadas de un ejército valiente y audaz,

podemos decir que se levanta, espada en manos,

el primero en dar ejemplo, dispuesto a cumplir su destino.

Antes de que De Gaulle hubiera avanzado veinte metros,

es alcanzado por una bala en la rodilla.

Sus compañeros son aniquilados en minutos.

En sus notas, añade: "El sargento Debout cae sobre mi, muerto.

Durante medio minuto oigo

una terrible lluvia de balas a mi alrededor."

Atrapado bajo el fuego enemigo, nadie puede ayudarle.

A pesar del dolor y el intenso tiroteo,

consigue salir del puente arrastrándose.

Antes de ser evacuados a París, De Gaulle recibe aliviado la noticia

de que los franceses siguen aguantando.

Gracias a nuevas unidades de refuerzo

y a la llegada de la artillería,

al final del día, habían logrado reconquistar la ciudadela

e izar la bandera francesa.

De Gaulle se había quedado al margen.

Tendrá que esperar más de dos meses para recuperarse de sus lesiones

y volver al frente.

-Es la primera batalla de De Gaulle que dura unos treinta segundos

pero que le escandaliza y le conmueve.

Al mismo tiempo se siente frustrado por estar herido.

Además, es una batalla muy sangrienta.

Por tanto, cabe suponer que, para una persona tan sensible

y receptiva a las impresiones del exterior,

lo que experimenta, en ese momento, fue muy impactante.

En agosto de 1914, en el combate solo participa

un reducido número de soldados.

Aunque no eran insignificantes en modo alguno.

Entre ellos estaba Winston Churchill.

A sus cuarenta años, este soldado y periodista

se ha convertido en un avezado político.

Tras haber ejercido el cargo de primer lord

del almirantazgo británico durante tres años,

se lanza de cabeza al trabajo.

La energía que le dedica se convertirá en el sello

de esta leyenda del siglo XX.

-A Churchill le encanta la guerra.

No es un belicista ni un iluminado de la guerra,

sino que, por su propia trayectoria, necesita entrar en acción

y la guerra, como la política, es uno de los medios

que le permite inventarse a si mismo

y forjar su propio destino.

Con este entusiasmo se embarca en la batalla de Amberes, en Bélgica,

uno de los peores enfrentamientos de "la carrera al mar".

Tras la batalla de Marne, los alemanes por un lado

y los aliados por el otro

intentan cruzar la frontera de Francia con Bélgica,

en su avance por el mar del Norte.

En esta "carrera",

los alemanes deben tomar Amberes, a toda costa.

-Si Amberes sucumbe,

todos los puertos de la costa hasta Francia

corren el riesgo de caer en manos alemanas.

y al otro lado del Canal, Inglaterra puede verse amenazada.

Convencido de que los ingleses deben acudir en ayuda de los belgas,

un pletórico Churchill se lanza con ímpetu

a su primera misión.

-Tiene una extraordinaria facilidad para hablar en público.

En gran parte lo hace a través de las palabras,

pero también emplea otra técnica

que consiste en inundar de memorandos, notas,

y expedientes a sus superiores y también a sus subordinados.

Es alguien que ataca desde todos los frentes.

El buldog inglés, con sus poderes de persuasión,

convence a lord Kitchener, secretario de Estado para la Guerra,

para que envíe soldados.

La noche del tres de octubre de 1914,

Churchill desembarca en Amberes con más de dos mil hombres.

-Decide ir donde las cosas no pueden ir peor,

en un momento en que el gobierno belga y el ejército están diciendo

que es hora de evacuar Amberes.

Pero él dice: "No, tenemos resistir".

-Necesita oler el humo de la guerra, es algo personal,

casi diría que lo hace por motivos narcisistas,

simplemente porque quería ser soldado y estratega al mismo tiempo.

Es decir, ser la persona que decide, que manda,

que moviliza a las tropas,

y, por otra parte,

está convencido de que, sin tener todos los detalles,

toda la información no se puede ganar una batalla.

Pero las exiguas tropas inglesas enviadas a Bélgica

no son suficientes

para hacer frente a sesenta mil soldados alemanes.

El diez de octubre de 1914,

Amberes cae en manos de los alemanes.

La población belga huye del país.

En Londres, Churchill tiene que justificar la muerte

de cincuenta y siete marineros en los combates.

La opinión pública le culpa

por haber sido un aventurero irresponsable,

reputación que le acompañará durante décadas.

Sin embargo, la toma de Amberes desbarata los planes alemanes.

-Mientras que el ejército alemán rodeaba Amberes

no estaba marchando sobre Dunkerque.

Por tanto, había muchos menos alemanes en el frente occidental,

de manera que convenía mantener esa fijación todo el tiempo posible.

Por tanto, podemos decir que sosteniendo la batalla de Amberes,

Churchill ayudó a que Calais no cayera.

Winston Churchill experimenta su primer fracaso

y el soldado Adolf Hitler

está descubriendo la violencia de la guerra.

Su regimiento participa en la batalla de Ypres,

en la región belga de Flandes.

Es tan poca la profesionalidad

de los hombres del regimiento de Hitler

que son confundidos con el enemigo.

-El regimiento de Hitler estaba siendo atacado

por otras tropas alemanas.

Esta batalla causó un gran derramamiento de sangre,

y la mayor parte del regimiento sufrió heridas.

Hubo que recomponer totalmente la unidad tras la batalla.

Tras sobrevivir a este suceso, el soldado Hitler escribió:

"La vida es una batalla horrible sin tregua".

Al mismo tiempo, un inofensivo episodio

pudo haber cambiado el curso de la historia.

-Estaba en un pequeño puesto de avanzada del regimiento

próximo a Massire,

y, a los pocos minutos,

no habían pasado cinco minutos de su marcha del puesto,

cuando éste fue alcanzado por una bomba,

y siete personas murieron.

Otras resultaron heridas de gravedad.

Para Hitler también fue una experiencia traumática.

aunque hubiera sobrevivido.

Más tarde la describiría como el peor momento de su vida.

El invierno de 1914 ha llegado.

En pocos meses, el número de perdidas humanas es terrorífico.

Francia trescientas mil vidas.

Alemania tiene a setecientos cincuenta mil hombres

fuera de servicio.

Tras la "guerra de movimientos", viene la guerra de la inmovilidad.

El frente se paraliza

desde el mar del Norte hasta la frontera suiza,

y cada ejército cava trincheras.

Winston Churchill, cuyo empeño en vencer nunca lo abandona,

intenta poner fin a este estancamiento.

-Para Churchill es una catástrofe.

Para él estar sentado sin poder moverse es una tragedia,

con que imaginen ¡si es el frente el que no se mueve!

-¿Cómo pueden reanudar "la guerra de movimientos"?

¿Dónde encontrar un teatro de operaciones

que le permita reanudar esa "guerra de movimientos"?

Churchill miró un mapa y dice: están los Balcanes

y está el imperio otomano.

El uno de noviembre de 1914,

el imperio otomano entra en el conflicto

aliándose a las potencias centrales.

Para Churchill tomar Constantinopla, la capital del imperio otomano es,

según sus propias palabras,

una alternativa a enviar a los soldados británicos,

"a masticar alambre de espino en Flandes".

Su objetivo es simple: apoderarse del estrecho de los Dardanelos,

que conectar el mar Egeo con el mar de Mármara

y conduce a Constantinopla.

La operación presenta dificultades desde el principio.

El estrecho está protegido por decenas de fuertes en ambas orillas.

Y es tan angosto- entre uno y cuatro kilómetros de ancho-

que es fácil hacer blanco en las embarcaciones

que lo atraviesan.

Para complicar las cosas,

los turcos han colocado minas submarinas.

Aún así, los británicos subestiman a su futuro adversario.

-No vieron que los turcos, a pesar de tener un ejército débil,

contaba con el respaldo de Alemania.

Son aprovisionados por Alemania,

están guiados por oficiales alemanes y visten uniformes alemanes.

Los alemanes están por todas partes.

Churchill despliega catorce buques de la temida Armada Británica,

Francia cuatro buque de guerra.

La estrategia es atacar las fortificaciones,

gracias a la potencia de fuego de estos barcos.

Esta estrategia ya se había puesto en noviembre de 1914.

Pero los primeros resultados tardan en llegar.

-Como dijo el almirante Nelson:

"La tierra nunca se conquista por el mar".

Las baterías de artillería turcas están en constante movimiento.

No las colocan siempre en el mismo sitio

para que no puedan ser localizadas y atacadas.

Las mueven continuamente, y las colocan en sitios muy elevados.

Por tanto, estos barcos en el mar son fáciles objetivos.

El dieciocho de marzo de 1915,

Churchill lanza un gran ataque naval.

Más buques de guerra entran en el estrecho.

El primer buque británico salta en pedazos

al explotar una hilera de minas.

Después, el francés Bouvet zozobra

con seiscientos hombres a bordo.

Un tercer barco sucumbe a las bombas disparadas desde el acantilado.

Es una carnicería.

La flota aliada se retira.

Franceses y británicos deciden entonces hacer desembarcos.

Estos se llevaron a cabo el 25 de abril de 1915,

en el estrecho de los Dardanelos,

treinta y cinco días después de concluir las maniobras navales.

Tiempo que los turcos aprovecharon muy bien.

-Si lo hubieran hecho el dieciocho de marzo,

sin duda, los Dardanelos habrían caído.

Pero dan tiempo a los turcos para prepararse

y, cuando llevan a cabo el desembarco el veinticinco de abril,

aunque los ingleses tengan el control de la costa y de las playas,

arriba, en las colinas, hay turcos bombardeándolos.

Es una situación insostenible.

-Los soldados están siendo machacados por la artillería.

Es una carnicería.

Algunos se entierran en la arena. Si se quedan quietos, mueren.

A tres mil kilómetros de allí,

Churchill no es consciente de la magnitud de la carnicería

y ordena a las tropas que sigan luchando.

Una ceguera que dura seis meses

hasta quese da la orden de evacuar a los soldados.

Esta batalla fue una de las peores catástrofes

de la Primera Guerra Mundial.

Winston Churchill se ve obligado a dimitir.

-Realmente piensa que no volverá política.

Dice: "estoy acabado, hundido" y cae en una profunda depresión.

Una depresión a la que él llama "su perro negro".

Escribe: "Como una bestia marina arrastrada desde las profundidades,

o un buzo que fuera izado de repente,

mis venas amenazaban reventar por la descomprensión."

La derrota de los Dardanelos afectará profundamente

al futuro primer ministro británico.

Tanto es así que tendrá muchas dudas

a la hora de organizar los desembarcos de Normandía.

-La víspera del desembarco de Normandía le dice a su esposa:

"¿Te das cuenta de que mañana miles de hombres

habrán muerto por mi culpa?"

Es evidente que hay un sentimiento de responsabilidad

por lo ocurrido en los Dardanelos.

Mientras Churchill permanece lejos de la acción,

Adolf Hitler, aún en Flandes,

disfruta de una situación mucho más cómoda

que la mayoría de los soldados.

Es nombrado mensajero,

asignado al cuartel general del regimiento.

Como enlace, es el responsable

de llevar los mensajes del mando a los batallones.

-Según la propaganda nazi,

Hitler era el mensajero

que corría de trinchera en trinchera bajo el fuego de las ametralladoras,

esto forma parte del relato sobre Hitler

como la personificación del héroe alemán

en la Primera Guerra Mundial.

Lo cierto es que realizaba tareas rutinarias a varios km del frente.

Lo cual no le impide escribir esto,

una de sus escasas relaciones en Múnich:

"Arriesgué literalmente la vida cada día

y miré a la muerte a los ojos.

Siempre regresé sano y salvo. Es un auténtico milagro".

Testimonios publicados en los años 30,

ponen en entredicho la versión de la propaganda nazi

y resalta la enorme brecha que separa a las trincheras

de aquellos a los que llaman "los cerdos de la retaguardia".

Entre estos estaba Joseph Stettner, soldado del Decimo Sexto Regimiento.

Que escribió:

"Mientras nosotros teníamos que echarnos sobre el fango,

Hitler se acostaba en una camilla caliente y sin piojos

con su heroico cuerpo protegido por varios metros de piedra.

Cualquiera de nosotros habría dado su ojo derecho

por cambiarse con el héroe Hitler, aunque solo fuera ocho días".

A salvo de los bombardeos,

el mensajero Hitler recibe, a pesar de todo,

algunas distinciones.

En particular, la Cruz de Hierro,

máxima distinción que puede recibir un suboficial.

Más tarde, como dictador,

será la única condecoración que luzca con orgullo.

-Después de todo servía en el cuartel general del regimiento

y, justamente porque conocía a todos los oficiales

que podrían proponer a alguien para recibir la Cruz del Hierro,

era mucho más fácil que se la concedieran.

En realidad,

cualquier soldado destinado en el cuartel general

que tuviera un buen desempeño de sus funciones

podía ser fácilmente propuesto,

o, incluso, era frecuentemente propuesto

para recibir la Cruz del Hierro,

pero para los soldados de las trincheras,

que no conocían a los oficiales adecuados,

era prácticamente imposible recibir apoyo.

Hitler cae bien a los oficiales,

pero no deja de ser visto como un extraño

por quienes le rodean.

Un soldado que antes de beber con sus camaradas,

prefiere dedicar su tiempo libre a dibujar.

-Lo consideraban un excéntrico,

el tipo raro que siempre estaba sentado en un rincón,

leyendo el periódico, hablando para sí mismo,

que siempre quiere comunicarse con los demás

pero nadie le toma muy en serio.

Nadie vio en él cualidades de líder.

¿Cómo iba nadie a sospechar que este nombre sería

el gran dictador del siglo XX?

Mientras, el que será uno de sus peores enemigos

durante la II Guerra Mundial

se recupera del desastre de los Dardanelos.

"El cambio es un remedio innegable", dice Churchill.

Una doctrina que se aplica así mismo en noviembre de 1915,

al proponer el envío de una unidad al frente.

-Es un patriota, que aspira a defender su país

y, en un amplio sentido, a defender el imperio

y que quiere hacer su contribución al ejército

como un soldado patriota.

Pero lord Kitchener se opone.

Desobedeciendo órdenes de sus superiores,

el fiero Churchill cruza el Canal

para iniciar una guerra de trincheras en el paso de Calais.

Precedido de su reputación,

su llegada causa gran sorpresa en las tropas.

Pero Churchill enseguida encaja con los hombres.

-Necesita de verdad esta relación amistosa, fraternal, con los soldados

y no tarda en ganarse el respeto tanto de sus superiores

como, por supuesto, de sus compañeros de infortunio.

Winston comparte la vida diaria de los soldados.

Así se lo cuenta a su esposa en una carta:

"Inmundicia y desperdicios por doquier.

Tumbas promiscuamente esparcidas,

pies y ropas sobresaliendo del suelo.

En este entorno, con la humedad del frío

o cualquier otra incomodidad, me sentí feliz y satisfecho

como no me había sentido en muchos meses".

En medio del caos, el antiguo ministro resurge de sus cenizas.

Nombrado teniente coronel

del sexto Batallón de los Fusileros Reales Escoceses,

se lanza, con el ímpetu, a desempeñar su obligación.

Pero, al cabo de unos meses, piensa que puede ser más útil

en la Cámara de los Comunes.

El animal político tratará de volver a escena.

-Churchill aprovecha lo vivido en las trincheras

para volver a la política con mayor fuerza,

y, sobre todo, con mucha más experiencia.

Al mismo tiempo, en Verdún, al este de Francia,

se prepara una batalla que, para los franceses,

será el símbolo de la Primera Guerra Mundial.

El ventiuno de febrero de 1916, a las cuatro de la madrugada,

Francia conoció la violencia del fuego alemán.

A las cuatro días de estallar las hostilidades,

dos símbolos fuertes los de Douaumont y Vaux,

caen en manos de los alemanes.

Hay consternación en el campamento francés.

El regimiento de De Gaulle es convocado como refuerzo

el 28 de febrero de 1916.

Su compañía es enviada a lo que queda del pueblo de Doaumont,

los bombardeado por los alemanes.

Aquí es donde la guerra del joven ya capitán,

da un giro radical.

Charles de Gaulle y sus hombres

toman posiciones en la iglesia del pueblo.

Su misión es defender las ruinas.

Misión que resulta casi imposible de cumplir.

-Charles de Gaulle ve que hay

un hueco enorme en las defensas francesas

entre el pueblo de Douaumont y el fuerte de Douaumont.

Por tanto, había una brecha,

que el enemigo podía aprovechar en un momento dado,

para tomar el pueblo.

En efecto, no hay tropas francesas entre el trigésimo tercer regimiento

y los zuavos de la tercera brigada marroquí,

situada mucho más al oeste.

Esta brecha en las defensas tendrá una enorme transcendencia.

Cuando los soldados llegan a Douaumont,

la noche del 1 de marzo,

la debilidad de su posición queda patente.

-Cuando toman posiciones esa noche,

inmediatamente se dan cuenta de que la situación

les es muy desfavorable.

Porque, al llegar, ven que los soldados

del regimiento ciento diez de infantería,

a los que se supone que van ayudar continúan sentados.

Pronto comprenden de que están muertos.

Pero lo peor está aún por llegar para de Gaulle y su compañía,

al día siguiente, se ven inmersos en plena batalla.

-El dos de marzo de 1916, a las seis media de la mañana,

una intensa lluvia de artillería alemana cae sobre el pueblo

y las posiciones de los franceses.

Los alemanes bombardearon el pueblo con artillería pesada

de entre ciento cinco y trescientos ochenta milímetros.

Uno de esos obuses, pesa setecientos kilos.

Los alemanes instalan cañones Lange Max,

los más potentes utilizados en la guerra.

Pesan más de doscientas toneladas

y tienen un alcance de más de cuarenta kilómetros.

Sus bombas de setecientos kilos,

tardan treinta segundos en alcanzar el objetivo.

Pero no serán los cañones

lo que atrape de Gaulle y a su batallón.

-Al mirar hacia el pueblo de Douaumont,

De Gaulle ve con horror

que los alemanes están subiendo por la calle principal,

en dirección a las ruinas.

Los temores de Gaulle se confirman:

los alemanes se aprovechan del hueco en la defensa francesa.

Cercado, el capitán no ve otro modo de salvar la vida

que abandonar su posición.

-Entonces él y sus hombres avistan unas trincheras,

resulta tener graves destrozos por los bombardeos,

así que intentan regresar al pueblo de Douamount.

Es difícil, los alemanes están cerca,

y ambos bandos se lanzan granadas.

El resto de aquél fatídico día lo relata el propio De Gaulle

en una carta a su madre.

"Apenas habían avanzado diez metros,

cuando al fondo de una trinchera, vi a varios boches agachados

para esquivar las balas que pasaban volando sobre su cabezas.

Me vieron al instante.

Uno de ellos me clavó su bayoneta, que atravesó mi cartera

y me hirió en el muslo".

El dolor es insoportable, va a desmayarse.

Una granada explota junto a él y pierde el conocimiento.

Es dado por muerto en el campo de batalla.

Cuando recupera el conocimiento

descubre que ha sido gravemente herido

y lo ha hecho prisionero.

-Esta lesión cambiará su vida,

y es muy probable que hiciera de Charles de Gaulle

la persona que fue.

A trescientos kilómetros de Verdún

está a punto de comenzar otra batalla,

la más sangrienta de la Guerra.

Movilizará a más de tres millones de hombres.

La batalla del Somme. Durará cinco meses.

Un conflicto en el que participará Adolf Hitler.

El regimiento de Hitler está cerca de Bapaume,

en el extremo norte dl departamento.

Su misión es impedir el avance de los aliados.

A su llegada,

los soldados se encuentran con un paisaje arrasador,

lleno de cráteres de bombas y sembrado de cadáveres.

A pesar de su posición relativamente privilegiada,

el puesto de mando al que está asignado Hitler

no está protegido del fuego británico.

El cinco de octubre de 1916,

una granada estalla a la entrada del refugio de los correos.

Resulta mal herido en el muslo.

Pero sobrevive.

Desde su punto de vista, es una señal de su destino.

-Hitler comprendió que él había sobrevivido

mientras que otros no.

Fue, por supuesto, cuestión de suerte,

pero pienso que en el caso de Hitler

que en las ocasiones que se libró por poco,

fomentaron su sensación, al menos por lo que parece,

de haber sido elegido por el destino para liderar Alemania.

Por primera vez Hitler es enviado de vuelta

para recibir tratamiento.

Mientras, su regimiento se enfanga en una guerra de desgaste.

Un millón doscientos mil soldados mueren

o resultan heridos en el Somme,

quinientos mil franceses son tomados prisioneros durante el conflicto,

son distribuidos en trescientos campos de Alemania.

Charles de Gaulle es enviado a Ingolstadt, en Baviera,

uno de los campos más seguros del país.

Recuperado de su lesión,

ve lo que le ha pasado como un "lamentable infortunio".

-No soporta estar prisionero, es una humillación,

un oprobio para él.

Escribe cartas desgarradoras a sus padres con mucha asiduidad;

por ejemplo le dice a su madre: "Mi querida madre,

si supieras como lamento en lo profundo de mi corazón

esta odiosa cautividad..."

Desde ese momento, el capitán De Gaulle

tiene una sola obsesión: fugarse.

El hombre que nunca se rinde a pesar de la derrota

buscara la forma de volver al frente.

Prisionero durante una semana, sabe que la mejor manera de escapar

es ser ingresado en el hospital, que está fuera del campo.

Los hechos están contados por él.

"Ingerí una alta dosis de ácido pícrico,

que había recibido en un paquete de comida,

supuestamente para combatir la congelación."

Este colorante sintético es irritante.

A pesar del riesgo, el plan funciona.

El dieciseis de octubre de 1916,

Charles de Gaulle es enviado al hospital del campo.

Dispone de varios días para hacerse con ropa civil y escapar,

con otro compañero.

Deciden recorrer, de noche, -para no ser vistos-

los casi 300 km que los separa de la frontera con Suiza.

Tras una agotadora marcha de 120 kilómetros, son interceptados.

-El verdadero problema de fugarse no era lograr escapar,

sino salvar los cientos de kilómetros que separaban la prisión,

situada en medio de Baviera,

de la frontera más próxima con un país como Suiza.

El futuro líder de la Resistencia intenta escapar en cinco ocasiones.

Entre un plan de fuga y el siguiente,

De Gaulle saca partido de los recursos

a disposición de los oficiales capturados,

mejor tratados que los soldados.

Aprovecha el tiempo para leer todo lo que cae en sus manos.

-Incluso lee a Zola y comenta:

"Este autor tiene el ingenio de un montón de estiércol."

Evidentemente no le gusta Zola.

Llega a leer un libro sobre danza.

En mi opinión, se aburría mucho ese día,

y después nos habla sobre la danza del vientre.

Sus notas sobre la lectura que hace son absolutamente increíbles.

Y no es algo trivial,

porque con todas esas lecturas se está forjando un modo de pensar.

Es realmente increíble

que este hombre que entonces tiene veintiséis años,

empiece a escribir sobre el sistema político francés,

sobre la historia de Francia, su sistema de defensa,

o sobre lo que necesitaba Francia para ser un gran país.

Una calidad de reflexión que será la base

de todo su pensamiento posterior.

De Gaulle llega a dar charlas a sus camaradas de infortunio,

practicando hablar en público,

revela algunos de sus pensamientos como la importancia del líder.

Un líder, dice, "debe tener una fuerte personalidad,

iniciativa y carácter".

Cuesta creer que estas palabras fueran escritas

por un joven capitán,

que, veinte años más tarde,

será el líder de la Resistencia y fundador de la Quinta República.

-De 1916 a 1918, De Gaulle se vio privado del combate.

Privado de su guerra.

De la capacidad de defender esa Francia

por la que sentía tanto apego.

Y, en 1940, para él deponer la armas es inconcebible.

Bajar la espada es inconcebible.

Debemos seguir luchando,

es el prisionero quien despierta en este momento,

y dice: "Francia no puede ser prisionera de su destino".

En Londres, el que será su principal aliado en 1940, Wisnton Churchill,

vuelve a cabalgar.

Exonerado del asunto de los Dardanelos,

en julio es nombrado ministro de Municiones.

-Es un cargo delicado,

ya que tendrá que organizar la producción industrial,

y controlar a los productores,

que es lo mismo que decir

a las mujerestrabajadoras de las fábricas.

Por tanto, se halla en una encrucijada

entre la política y el ejército.

Winston Churchill se lanza con entusiasmo

a cumplir sus nuevas obligaciones.

Con renovada energía, también se implica en la estrategia

y propone atacar a los alemanes en Camabrai.

La ciudad es un punto de confluencia esencial para los alemanas.

Desde el punto de vista sólo un arma, el tanque,

es capaz de aplastar las alambradas de espino

y atravesar las trincheras de los alemanes,

alrededor de la ciudad.

A 10 kilómetros de Cambrai está el lugar crítico del campo de batalla.

Aquí es donde las máquinas, apodadas "La locura de Winston"

entran en escena.

-Estaban ocultos en los bosques

y en las ruinas de los pueblos colindantes,

cubiertos con lonas pintadas, era imposible verlos.

Los tanques fueron transportados con gran secreto,

porque todo el proceso se basaba en el factor sorpresa.

El 20 de noviembre de 1917, a las seis y diez de la mañana.

Cuatrocientos setenta y seis tanques avanzan de sur a norte,

a lo largo de un frente de 10 km, hacia las líneas alemanas.

Sólo se conserva un tanque de esta batalla,

apodado Deborah, por el batallón al que pertenecía.

Testigo excepcional de las condiciones extremas

soportadas por los ocho soldados de su dotación.

-Dentro del tanque la temperatura no era muy menor a 50 grados;

los olores allí eran fortísimos, nauseabundos.

A veces, desprendían monóxido de carbono,

que podía hacer enfermar a la tripulación.

No tenían casi ninguna visión del exterior

y el espacio muy reducido.

El avance inglés es el más rápido que se ha visto desde 1914.

En Londres, Churchill está exultante.

-La tarde del veinte de noviembre de 1917 repicaron las campanas

de todas las iglesias de Londres.

Parecía que la guerra cambiaba de rumbo,

y que se había dado un gran paso hacia la victoria.

Si no fuera porque los tanques se atascan en el fango.

Y muchos se quedan sin combustible y munición.

Los alemanes aprovechan la situación

y emprenden una enérgica contraofensiva.

El cuatro de diciembre, ya había recuperado

todo el territorio ganado por los ingleses.

Aún así, Winston Churchill tenía razón.

En la Segunda Guerra Mundial,

los tanques mejorarían considerablemente

su potencia de fuego y su armadura.

Serían esenciales en el campo de batalla.

Julio de 1918.

Alemania, que unos meses antes invencible,

amenazaba París con sus cañones "Gran Berta", de largo alcance,

ahora se estaba desmoronando.

Es durante esta retirada

cuando algo muy importante sucede para Adolf Hitler.

La noche del trece al catorce de octubre,

el mensajero Hitler, destinado en Flandes,

está atrapado bajo el fuego de artillería británico

y el ataque con gas mostaza.

Hitler describe el episodio en "Mein Kampf" Mi lucha:

"Hacia las siete de la mañana, los ojos me quemaban

mientras iba dando tumbos llevando el último mensaje de la guerra.

Unas horas después tenía los ojos como ascuas

y estaba rodeado de oscuridad".

Enviado al hospital de Pasewalk, cerca de Berlín,

ingresaría en una sección bastante especial.

-Hay razones de peso para creer que no solo fue tratado

de las consecuencias médicas de la exposición al gas venenoso,

sino del impacto psicológico que hizo en él este suceso.

Hasta los nervios de Hitler, alguien que había servido

en un periodo de guerra inusualmente largo,

acabaron rompiéndose.

Con toda probabilidad, el mensajero Hitler

sufría "ceguera histérica".

Dado que su expediente médico desapareció

con su ascenso al poder en 1933,

los historiadores solo tienen indicios.

Entre ellos están la cartas de dos neurólogos estadounidenses,

en poder de Thomas Weber.

Afirman que conocieron a un colega alemán en 1935,

que les confirmó la estancia del führer en un hospital psiquiátrico.

-Son pruebas imperfectas, como cabía esperar

desde el momento que Hitler intentó destruir

cualquier evidencia de su pasado.

Pero como pasa tantas veces en la Historia,

y, más aún, en la Arqueología,

yo diría que varias de estas pruebas fragmentadas

apuntan sólidamente, a que, en efecto, así fue.

Esta estancia en un hospital psiquiátrico,

¿podría haber influido en la personalidad del dictador?

Para Thomas Weber, el cambio de personalidad de Hitler

se remonta a la primavera de 1919.

Cuando el antiguo soldado,

a pesar de su limitada experiencia en el frente

se convierte en uno de los principales representantes

de los veteranos de guerra.

-Por primera vez en su vida,

está en oposición de influir en otras personas

y pienso que es entonces cuando, de repente, haciendo cosas,

se da cuenta de que puede desenvolver bien.

Aprende poco a poco

y, de pronto, pasa de ser un inadaptado social

a saber desenvolverse e influir en la sociedad.

Así que La Primera Guerra Mundial sirve de trampolín

para la futura carrera del führer.

Sin embargo, el once de noviembre de 1918,

todavía no es consciente de ello.

Entre lágrimas, recibe la noticia del armisticio.

Veintidós años después, querría ocuparse personalmente

de cerrar la terrible herida abierta por la guerra.

-Pienso que no es exagerado decir que Hitler piensa que,

tras la caída de Francia, ha conseguido finalmente

que el desastre de 1918 no haya existido.

-¿Donde firma el armisticio el veintidós de junio de 1940?

En Rethondes, en el "vagón del Armisticio".

Y, cuando sube al vagón dice: ¿Dónde se sentó Foch?

A diferencia del mensajero Hitler,

Winston Churchill celebra el triunfo con champán.

Para el futuro primer ministro

la primera guerra es un ensayo general de la segunda.

Ahora ya conoce la importancia

de imponer sus puntos de vista políticos y estratégicos.

-Churchill estará absolutamente convencido

de que necesita plenos poderes en cualquier circunstancia

para tomar decisiones,

y, al llegar al poder,

forma un reducido gabinete con su gente de confianza

y querrá que su poder sea absoluto.

Charles de Gaulle regresa de Alemania

humillado por su prolongado encarcelamiento.

Así, en 1944, al pisar los Campos Elíseos,

el nuevo héroe francés, finalmente, se cobra su venganza.

-Menudo contraste respecto a 1918,

cuando vuelve solo de su prisión en Ingolstadt,

avergonzado y triste,

sin saber si continuar en el ejército,

consumido por la humillación y la amargura.

Sin embargo, es el mismo hombre,

y, desde luego, que sin ese hombre de 1918,

el hombre de 1944 no habría existido.

Después del primer conflicto,

Charles de Gaulle y Winston Churchill

son los únicos que saben

que la guerra está lejos de haber acabado.

Adelantándose a su tiempo,

son los primeros en hablar de una guerra

que durará treinta años: de 1914 a 1945.

Para Hitler, De Gaulle y Churchill,

la guerra no había hecho más empezar.

Documaster - Líderes de la 2ª Guerra Mundial: Los primeros años - ver ahora

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