Enlaces accesibilidad

#BloggerMC5 - Pan casero con cúrcuma a la sartén

  • Tómalos siempre recién hechos con tu acompañamiento favorito
  • Puedes hacerlos con otras especias, aporta tu toque personal
  • Perfectos para acompañar con hummus o hacer rollitos

Por
#BloggerMC5 - Pan casero con cúrcuma a la sartén

Pese a que existe evidencia científica que echa por tierra las propiedades curativas de la cúrcuma, nadie puede negar que en la cocina aporta un sabor y color inconfundibles. Por eso, esta vez vamos a utilizar la especia de moda para añadirla a unos panes a la sartén de estilo libanés y así poder darles un toque diferente.

¿Una recomendación? Tómalos siempre recién hechos y elige bien cómo dejarlos enfriar: sobre una rejilla para un acabado crujiente con el que poder empujar la ensalada o mojar en un hummus o envuelto en un paño limpio para una textura suave y manejable ideal para untarle algo encima, hacer rollitos o incluso montaditos.

Pan con cúrcuma a la sartén
Pan con cúrcuma a la sartén

pastas
Ingredientes Preparación
  • 500 gramos de harina integral (yo he usado mezcla de trigo y espelta pero tú puedes elegir la que quieras)
  • 300 ml de agua
  • 15 gramos de levadura fresca o 5 gramos de levadura seca de panadería
  • 1 cucharada de cúrcuma en polvo
  • 1 cucharadita y media de sal yodada
  • Aceite de oliva virgen extra
  1. Prepara un bol con 100 gramos de harina, la levadura bien desmenuzada y 100 ml de agua. Mezcla bien con una cuchara o espátula hasta lograr una masa homogénea (no es necesario amasar) y tapa con papel film hasta que haya crecido y empiece a formar agujeritos en la superficie.
  2. Cuando la masa ya haya formado los agujeritos ha llegado el momento de añadirle el resto de ingredientes y empezar a amasar (a mano o a máquina). Sabrás que no es necesario seguir amasando cuando consigas una masa fina y elástica (un buen truco es amasar 5 minutos y dejar reposar 15, repitiendo cuantas veces sea necesario).
  3. Pinta un bol con el aceite de oliva y deja leudar en él la masa en forma de bola, tapando nuevamente con papel film. El tiempo de fermentación dependerá mucho de las condiciones ambientales e incluso del tipo de harina que uses de modo que sabrás que ha terminado cuando al menos haya doblado su tamaño inicial.
  4. Destapamos la masa, le introducimos el puño dentro para quitarle el aire y la ponemos sobre una superficie lisa y plana (si la superficie es porosa y se le pega todo puedes engrasar con una gotita de aceite).
  5. Dividimos la masa en 4 porciones para formar 4 bolas o futuros panes (a mí me han salido más porque he hecho más bolas ya que estaba usando una sartén muy pequeña; tú también puedes decir si hacer 4 grandes o varios pequeños).
  6. Estira cada bola como si fuera una masa de pizza, hasta que quede bien finita. Si al estirarla ofrece resistencia déjala reposar 5 minutos y vuelve a intentarlo.
  7. Prepara una sartén, cazuela o plancha a temperatura media/alta e introduce el primer pan. Sabrás que tienes que darle la vuelta cuando esté doradito por la parte de abajo (es normal que por arriba le salgan burbujas). La otra cara no necesitará tanto tiempo en la sartén, tan solo lo justo para dorarse.
  8. ¡Pan listo para comer!