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Receta de huevo de otoño

  • Los gemelos Torres cocinan platos para recuperarse del frío
  • Recetas: Huevo de otoño y rabo de toro al Montilla-Moriles
  • Consulta todas las recetas de RTVE.es

Por
 Receta de huevo de otoño
Sergio y Javier, los gemelos Torres, cocinan la receta de huevo de otoño. tve

A las puertas del invierno meteorológico, el programa está dedicado a esos platos que sirven para reconfortarse y recuperarse del frío del exterior.

Para todos los públicos Torres en la cocina - Cocina de confort - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Aplausos)

¡Bienvenidos a todos, bienvenidos a "Torres en la cocina"!

Hoy tenemos un público aquí que está...

Entregadísimo. A tope, ¿eh?

Como vosotros. Estáis a tope, y en casa también.

Vamos a hacer cocina de confort,

vamos a hacer una cocina que nos abraza, que tenemos frío,

hemos venido con mucho frío y decimos:

"Voy a hacer un huevo pochado con crema de raíces y setas".

Un plato muy fácil que triunfa siempre.

Y, después... "High level" que decimos.

Rabo de toro, el guiso. Bueno, un guiso espectacular.

Con Montilla Moriles. Empezamos.

Vamos a empezar. ¿Qué tenemos? Primero, tenemos,

eh, tupinambo, ñámara, eh...

alcachofa o, bueno... Alcachofa de Jerusalén.

Alcachofa de Jerusalén, porque tiene un toque a alcachofa.

Es uno de los tubérculos, para nosotros,

que más otoño transmite a nivel de paladar,

porque tiene mucho sotobosque. Bueno, otoño-invierno.

¿Qué hemos hecho? Lo primero, hervir la patata y el tupinambo.

O ñámara. Con... con... con... con...

Con la piel. Muy bien.

Muy bien, bravo. Muy bien.

Siempre bien cocinada, eh. Agua y sal. Y con la piel.

Vamos a sacarlo. Venga, eso ya lo sacamos.

Y ya las vamos a ir pelando y ese es el primer...

el primer paso. Tiempo de cocción, no sé,

20-25 minutos. Eso no tiene... Es una aguja e ir pinchando y ya.

Cuando no hay resistencia, como siempre, la mejor prueba.

Tipo de patata, que no lo dijo, lo digo yo, para hervir,

pues la patata nueva, la que tiene más agua para hervir.

La roja y vieja para freír. Muy bien.

¿Eh? Vale, voy pelando.

Hay que estar en todo. Fijaos qué panceta tengo aquí,

es una panceta, eh, ibérica... fenomenal.

Que podría no ser ibérica, pero ya que la tengo de este calibre.

Pues, bueno, vamos a hacer unos tacos y nos va a servir

para darle también... Esto es un plato de otoño-invierno,

de estos de confort, que decimos, que te quitan el frío,

te dan calorías y eso está bien. Te hacen estar más feliz.

Yo no sé por qué, pero son aquellos platos tan agradecidos,

tan buenos, de cuchara, que sabéis que somos muy de cuchara.

Sí, sí, sí, sí, sí.

Los platos son increíbles, son muy buenos.

Vale, voy a ponerlo aquí. Bueno, vamos a poner.

Y es un plato muy fácil de hacer, lo podéis hacer en casa bien.

Yhasta hace cuatro días, vamos, te lo encontrabas

en los mejores restaurantes del mundo.

De lujo. Ya veréis que no hace falta nada.

Vamos a empezar. Yo tengo aquí vinagre de Jerez,

sí, que me va a hacer falta, porque voy a hacer una cosa que...

que era de un plato que hacía hace muchos años ya,

pero que, eh...

poniéndole un toque de vinagre al final a las setas,

se evapora el vinagre y queda... bueno, le da una alegría tremenda.

Acentúa más el sabor, la deja más sabrosa, más..

más suave, más buena. Vamos a poner la panceta.

Fijaos, salteamos la panceta.

Vamos a poner la chalota.

No, primero, voy a poner las setas,

que es lo que más tarda.

Ponemos las setas con la panceta.

Vamos a saltear un poco y, después ya le pondremos la chalota,

sal, pimienta.

Y, por último, el toque de vinagre.

Pero ahora veréis cómo hay que poner el vinagre.

Eso es importante. Y os digo que realza el sabor de la seta.

Lo realza mucho, sobre todo,

si fuera para una ensalada también sería perfecto.

Ahora que lo veo aquí, le voy a poner algo de tomillo.

Tengo tomillo limón aquí y le vamos a poner

dos ramitas de tomillo, que le va a venir muy bien.

Ya sabéis que la seta y las hierbas

combinan muy bien y, como siempre tenemos este huerto vertical,

pues nos viene de lujo.

Venga, ponemos aquí. Salteamos bien.

Espera, termino aquí las setas ya. Vale.

Venga, perfecto. Cogemos con una punta de vinagre...

¿La chalota cuándo la pones? ¡Ay, la chalota!

¡Hombre, hombre, Sergio! ¿Qué pasa hoy?

¿Estás o no estás? Me he despistado un momento ya.

Vale, la chalota, es verdad. Tanta chalota, chalotero y demás.

Te cuento, ese club, ese club ahí.

Sí, pero... Eh, ponemos la panceta, eh,

las setas, un poco de hierba... bueno, hierba,

tomillo limón le he puesto, sal, pimienta.

Nada, rehogar en blanco que decimos,

porque estas... estas setas saltearlas un poco, bueno,

saltearlas, que estén bien cocinadas.

Pero ahora, al final, veis, la chalota se ha pochado un poco,

ahora un toque de vinagre. ¡Ay, ah!

Un poco solo. Y ya está.

Y fuera. Y retiramos. Un poco más dorado no estaría mal.

Sí. Vale, vamos con el puré.

El puré, tenemos la patata y el tupinambo,

que ya está... bien cocinado.

Y, ahora, le añadimos

un poco de mantequilla.

Le va, ¿eh? Es un puré rico, es un puré agradecido

Y crema de leche.

Voy a buscar un plato

y la sacamos aquí. Vale.

Lo dejamos calentar y, ahora, triturar bien para hacer

un buen puré, un buen puré cremoso, suave.

Voy a poner un poquito de sal y un poquito de pimienta.

Venga, esto ya lo tenemos. Bueno, fijaos en el aspecto.

Salteado pero, bueno, tampoco quiero que coja color,

sino es la esencia, es el sabor. Esto ya lo tengo.

Retiramos a un plato.

Bueno, aquí lo ponemos en la batidora,

esta batidora se ha incorporado de nuevo...

(Risas)

Se ha suicidado el huevo.

(Risas) Se me ha escapado.

¿Qué ha pasado?

(Risas) Pues que se...

(Aplausos) que se...

Lo habéis visto, ¿no? Un accidente,

un accidente en la cocina. Se me ha caído el huevo,

no pasa nada, tengo cinco más.

Bueno... Se ha despatarrado, cuidado ahí,

no os rompáis la cabeza. A ver, no me lo puedo creer.

No, yo tampoco, tío. Bueno, míralo.

(Risas) ¡Hala! ¿Se te ha caído el huevo?

No, se ha ido rodando. Ha salido, ha saltado.

Bueno, vamos a lo nuestro. Hay accidentes en la cocina,

también pasa, eso es verdad. Se ha caído un huevo.

Vale, ahora, eh...

Pues le damos... le damos fuerte.

Hacemos...

(Motor de la batidora)

Vale, ya está. Perfecto.

Probamos siempre, como siempre, de sal y pimienta.

Rectificamos si hace falta. Huy, huy, qué pinta tiene.

No, no, eso es... además, está cremosa, queda superbuena.

Queda increíble.

Un poquito más de sal y perfecta. Venga, muy bien.

Y, ahora, vamos con el huevo poché. Vale, el huevo poché, ya sabéis,

es agua, pongo tres cucharadas de vinagre, tres, eh.

Si ponemos mucha, nos sabrá a vinagre.

Voy a poner sal.

Agua y sal, eh. Es muy fácil.

Y os vamos a enseñar de dos formas diferentes.

Dos formas diferentes para... ¿de qué te ríes?

Nada, nada, nada. ¿El piñón cuándo se pones?

¿Por encima? Sí, claro, claro, sí, sí.

Vale. Ahora, cuando empieza...

te veo disperso y, no sé, te veo un poco...

Es que estoy emocionado, es que he entrado en la cocina,

me da el calor y estoy bien, estoy a gusto.

Y aquí estamos como en casa, pues, oye, no pasa nada.

Vale. Perfecto.

Mirad, yo, primero, lo saco en un bol para,

luego, ponerlo dentro. Es mucho más fácil.

Hay dos formas, hay gente que le da vueltas al agua

para que el huevo se quede en el centro.

Y, ahora, cuando empieza a hervir...

Tiene que hervir, eh. Porque es cuando envuelve...

Sí, pero cuando hierve lo bajamos. ¿Veis ahora?

Va a envolver la yema. Cuando hierva, lo bajamos.

Aquí y, ahora, cuando empieza a hervir lo bajamos un poco

y, entonces, bueno, os iba a dar un temporizador,

pero no me ha dado tiempo. Escoge el que quieras.

Toma. Que igual hay otro que te gusta, tenemos una colección.

Bueno, bueno, bueno. ¿Cuál te gusta más?

Yo creo que este, este. Pues este mismo.

Por cierto, viene desde Cantabria.

Desde Cantabria, gran tierra, somos embajadores de la nécora.

Sí. De Cantabria, que un... a Noja,

de la nécora de Noja. La anchoa.

Y cuidado. ¿Cuánto?

Espérate, espérate, que eso es para otro.

Yo te diré. Ahora, cuando eso, te digo.

Vale. ¿Cómo se sabe cuándo está el huevo?

Mirad, por dentro tiene que quedar la yema bien líquida.

Y, por fuera, pues tiene que quedar, eh, cocinado.

Espérate, dame un plato.

Pásame un plato de ahí.

No, este está perfecto, eh.

Se me ha desmadrado un poco la yema.

Normalmente suele quedar un poco más... pegada, pero bueno.

Está bien también. Porque no hervía del todo el agua,

Sergio, lo he visto. No, no, no.

Tiene que hervir más. No, no, no.

Es cuando envuelve más. Te veo disperso.

Hoy no te veo, no lo veo. Se le cae el huevo...

Pero si estoy yo aquí a tope, tío. No me dora las setas, no sé.

Como que... Estoy a tope, señores y señoras.

Como siempre. Vale, la otra forma de hacerlo:

cogemos un bol, un papel film,

ponemos el huevo dentro del film.

Y, ahora, tan fácil como...

Eso es para el que diga: "A mí esto pues, oye...".

Esta es una fórmula mucho más fácil.

Bueno, más fácil. Sí, hacemos un paquetito.

Diferente también.

¿Le has puesto aceite dentro o no? No.

No le has puesto. Un paquete. No hace falta.

Pero un poco no le iba mal.

Ah, ah... Sí "ah, ah"; "oh, oh".

Vale, paquetito. Fijaos qué cosa más chula.

Pues, ahora, lo ponemos en el agua.

Exactamente. Ponemos en el agua

y, ahora, es cuando contamos cuatro minutos.

Yo, como no va bien ese muñeco, por eso te lo hemos dado a ti.

(Risas) A ver, a ver si va.

Sí, suena, suena, suena. Siempre falla y, si falla,

es culpa tuya. Cuatro minutos, cuatro minutos...

Eh, demasiado, pero, bueno. No, cuatro minutos, verás.

Vale, ya lo tenemos, pero mientras se va haciendo...

Bueno, porque vamos a poner este. Sí, sí.

Y emplatamos ya. Trae la crema. Vale.

Vale. Plato 10. Mirad, eh.

Ponle sin miedo, eh. Es una crema blanca,

porque el tupinambo es muy blanco.

Con ese sabor a bosque que es... Esta crema es buenísima, esto...

De esas cosas que, realmente, te ponen en... en...

Venga, voy a poner una más. En otoño.

Vale. Otoño-invierno.

Y, ahora, ya aquí lo que hacemos es poner este...

estas senderuelas alrededor con la panceta, que esto...

esto es de lujo.

Que yo no taparía mucho con un cep ni nada, eh.

No, pero ponle. Si quieres un poco sí, pero...

Ya que lo tenemos, Sergio. Nos ha traído estas pelotitas.

Que es el boletus, le llamamos pelotitas

porque es cuando botan. Y se sabe que está pletórico,

está... es increíble, son... y un poquito crudo le va superbién.

Bueno...

¡Megaplato! Esto es de llorar, eh. Señores, señoras.

Esto en casa. Y ahora tú, cuando eso, saca el huevo

y así ya lo enseñas. Bueno, cuando pite.

Ah, sí, es verdad. Le falta un momento.

Si pita, claro...

(Risas)

Vaya. Vale, un poquito de aceite.

Esto es invierno puro. No, esto es ya...

Faltan cuatro piñones ahí, que los tiene Sergio.

Un brote le ponía encima, para terminar de...

Venga, un piñón aquí. ¿Cómo vamos?

Casi, casi. -Ya está.

Ya está, vale. No ha sonado.

(Risas) No ha sonado.

¡El "ring"!

No ha sonado, no suena, no sé, no va ese cocinero.

Pero, bueno, oye, yo ahora lo dejaría unos minutos reposar.

Ábrelo, que no tenemos minutos. Déjalo reposar.

Esto no va a abrir. Déjalo reposar, que lo romperás.

Dejadlo unos minutos y abrir y colocar.

Bueno, de todas formas, eh, platazo, platazo de cuchara

y platazo de confort. Venga.

Vamos con este segundo platazo de confort.

Muy bueno, muy bueno, esto es el plato de también,

el plato que... El plato.

Que, bueno, ya veréis. Es un rabo de toro,

un guiso de rabo de toro. Un abrazo muy fuerte a Córdoba,

que lo hacen buenísimo,

hemos comido gran rabo de toro allí.

A ver, yo os explico, os explicamos:

Aquí hay rabo de buey, que veis que es más graso,

es más grande también. Aquí hay rabo de toro,

que es muy difícil de conseguir, es más oscuro.

Y rabo de vaca. El rabo de vaca es lo que encontramos normalmente,

es de lo que hay más.

Nosotros, ya que tenemos este, de buey,

pues lo hemos hecho con buey. Veis que tiene mucha más grasa

y es muy, muy, muy bueno. Para nosotros, de lo mejor.

Lo único que hacemos es sacar un poquito la grasa,

si tiene un exceso de grasa, pero como es buena grasa,

también se la vamos a dejar. Y, ahora, tenemos que cortarlo

por la junta. Quiere decir...

aquí tiene el... entre hueso y hueso, tiene tendón.

Pues, nada, hay que encontrarlo,

que lo tienen muy marcado, eh.

E ir cortándolo. No tenemos que hacer esfuerzos.

Vale, voy a ir rehogando la verdura. Yo tengo aquí...

ahora le pondré la zanahoria, pero empezamos con cebolla

y pimiento rojo.

Luego, veréis, lo mojaremos con un vino cordobés,

que le va a venir bien. Montilla Moriles.

Exactamente. Denominación de Origen.

Que le va a ir de lujo. Es buenísimo.

Pedro Ximénez, también, de Montilla-Moriles.

Seguramente, es el más conocido o de los más conocidos.

El Pedro Ximénez, también, gran vino.

Pero, bueno, fijaos qué espectáculo.

¡Fijaos qué maravilla, qué cosa!

Que sabéis que luego tiene mucha infiltración de grasa.

Y luego queda que se deshace, muy gelatinoso.

Es un manjar. Para los que nos gusta

el rabo de vaca, de toro, es un manjar.

Y os lo vamos a enseñar a hacer muy fácil y no falla.

Una gran receta, con toque. Dos toques.

Vale, pongo la zanahoria.

Y zanahoria. Vamos ahí...vale.

Ahora, vamos a salpimentar este rabo.

Cebolla, pimiento rojo, zanahoria,

hoja de laurel, ajo, pero los pongo enteros.

Sabéis que, a veces, los ponemos en camisa.

Pues hoy, nada. Hoy los ponemos enteros.

Le ponemos unas bolas de pimienta.

Y dos granos de clavo de olor.

Dos, no más. No más, porque es muy potente.

Entonces, esto...

¡Oh! Que huele muy bien, eh.

Esto... Venga, perfecto.

Y ahora ya, rehogar.

Vale.

Aquí lo tenemos.

Bien salpimentado.

No hace falta desangrar ni nada, porque, evidentemente,

nos interesa que tenga...

la grasa.

Esta grasa, por ejemplo.

Esto es buenísimo. Si tiene un exceso, sacarla.

Pero esto aporta sabor y aporta melosidad a la carne.

La deja más jugosa. Ya es de por sí,

pero aún la podría dejar más.

Vamos con un toque Torres.

El primero del día.

Vamos allá. Vamos a ponerle un toque de jengibre.

¿Por qué? Porque le va a dar ese toque de frescor y de acidez.

Al ser un guiso, es un guiso contundente.

Vamos a darle un toque Torres.

Vamos a empezar con el jengibre.

Cortamos. Bueno, este plato es mío, eh.

Y le va a dar un toque picante. Y esos toques son míos.

Qué va a ser tuyo, chaval. Si esto lo aprendiste de mí.

Sí, sí. Ahí abajo. Ya lo sabes tú.

Bueno, importante rehogar bien la verdura,

para que saque, como siempre, los azúcares, las verduras.

¿Te has comprado jengibre para casa?

Me llevé el trozo ayer. ¿Sí?

¿Lo tienes en la nevera? Tengo un montón.

¿Pero lo vas a utilizar? Ya veremos.

Bueno.

Mientras rehogar la verdura... Falta el pimentón y el tomate.

Exactamente. Vamos a darle un toque de un buen pimentón.

Eso no puede faltar en un guiso tan serio

y tan fantástico como este.

Entonces, ya ponemos.

Sergio, tú tenlo a punto, porque sabemos que el pimentón

es ponerlo, diez segundos y cortar la cocción.

Te estoy esperando. Hace rato que tengo el tomate cortado.

Vale. Ponemos.

Damos unas vueltas.

Habéis visto que solo corro yo, eh. ¿Habéis visto?

Es verdad, ¿no? Venga. Lo puedes poner, dentro.

Vale. Ahora, el tomate,

el agua del tomate va a cortar la cocción.

Y así no nos va a amargar. Importante.

Ya está.

Como lleva bastante cocción, ahora, lo que vamos a hacer,

es poner este fantástico rabo.

Aquí tenemos. Es como si fuera una cama con todas las verduras,

bien confitadas, importante.

Nos van a sacar ese dulzor que tienen tan bueno.

Y este gran oloroso.

Este gran vino.

¡Oh... huele superbién! Seco...

Bueno, a mí me encanta.

Es uno de los vinos de aperitivo que más nos gusta.

Vale. Ahora... Métele caña ahí, eh.

Mojamos con el Montilla-Moriles. No tengas miedo. "No fear".

Un buen chorro. Hay que decirlo.

(AMBOS) Generosos. Hay que poner.

Si no, esto no pilla. Yo, incluso, hubiera metido más.

No. Está bien, porque tiene carácter,

tiene mucha personalidad. Es un vino que...

Podemos poner el agua. ¿Por qué?

Porque como tiene que cocinar dos horas a fuego tranquilo,

los alcoholes van a evaporar tranquilamente. Cubrimos...

¿Vale? No mucha cantidad tampoco.

Bueno, que cubra... dos dedos más, un dedo más y ya está.

Vale. Tapar. Importante, tapar

para que no nos evapore demasiado.

Y ahora, dos horas. Dos horas y un espectáculo.

Y no se termina ahí.

Estamos todos muy nerviosos y con mucha hambre.

Expectantes ya. Han pasado dos horas.

Ahora, fijaos el espectáculo.

¡Tachán! Eso es mantequilla.

Un olor hace, impresionante.

Vale, seguimos. Ahora lo que hacemos

es que sacamos el rabo de toro.

Bueno, en este caso, de buey. Está bien cocido.

Se puede comer con la cuchara. Exactamente.

Es importante que se despegue del hueso.

Que vamos, ahora está bien cocinado.

Importante, cocinarlo bien.

¡Fijaos, es un manjar! Está supertierno.

Gelatinoso. Ya veis que enseguida se despega.

Mirad. Tiene una pinta esto.

¡Oh, oh! Hay nervios.

(RÍEN) Ahora sí, ahora ya sí.

Yo también. Yo, cuando hay estas cosas...

Me pongo nervioso, de verdad.

Para sentarse tranquilamente, con tiempo y disfrutar.

Vale. Sacamos bien las carnes

y aquí tenemos la esencia del jugo,

que ahora vamos a colar. Recuperar, reducir.

Y reducir, exactamente.

Bien. Y nos iremos luego con la guarnición.

Y es un plato fácil para hacer en casa.

¡Madre mía, vaya fiesta!

Habéis venido un buen día, eh.

Hay gente que lo hace en una olla más rápida,

que también es posible.

Vale. Sergio...

Coge ahí para pasar; pasamos bien el jugo.

Apretando un poco para sacar la esencia.

Aquí se ve, no lo hemos dicho, pero durante la cocción,

hemos metido una ramita de romero.

Bueno, hierbas al gusto. Pero que lleve hierbas, le va.

La hierba aromática le va muy bien.

Apóyalo, Sergio, que tira mejor. ¡Ahí, muy bien!

Espera un momento.

Vale, chuta. Vale.

Venga. Bueno, pues nada... presionar bien,

porque, sobre todo, el jugo que hay aquí,

todo el que tiene la verdura... pues, bueno,

es la esencia que nos va a reducir bien;

que nos va a servir como caldo, aunque ya está jugoso.

Es que, mirad. Mirad, por ejemplo, esto.

O sea, sale del hueso completamente solo.

No cuesta absolutamente nada.

Esto es pura gelatina... se deshace en la boca.

Y es, de verdad, una delicia.

Es muy muy bueno.

Y esto, ahora que hace frío, coger un plato de estos,

te da la vida. Vale, Sergio.

Venga, perfecto. Reducir la salsa.

La dejamos reducir un poco.

Mientras tanto, nos vamos con la guarnición.

Que nosotros hemos cogido la patata paja.

La patata paja, que es la que nos gusta.

Espera un momento, que la voy a lavar, que lo tengo preparado.

Porque, importante: esta patata, si queréis lavarla bien,

hay que quitarle muy bien el almidón.

¿Por qué? Porque si no, se apelmazaría.

Entonces, lo que hemos hecho es tenerla con agua fría.

Lavarla muy bien.

Y aparte, se nos queda más turgente,

más crujiente. Ahora veréis.

¿Veis? La hemos lavado bien.

Y ahora esta patata ya se queda perfecta...

Para ya freírla. La vamos a secar bien

para que no nos salte el aceite;

que yo tengo aquí ya preparado para secar.

Sí, superbién. Eso es importante: secarla muy bien.

Estiramos en un papel absorbente.

Luego se nos queda muy blanca

y quedará supercrujiente. Queda muy buena.

Secamos bien.

Esto es un plato de... bueno, señorial, vaya.

Esto ya es algo... cosa seria.

Esto es cocina. Aquí se cocina de verdad.

Esto es... Además, son de esos platos

que, realmente, gusta cocinar;

que te metes dentro y que te lo pasas bien.

¿Esto está caliente? ¿A ver? Pon una.

Yo dejaría un pelín. Y aún falta el toque.

Porque esto tiene un toque al final, brutal.

Yo lo pondría ya, Sergio. Poco a poco.

¡Eh! Poco a poco, para que no nos salte.

No quieras enseñarme a mí a hacer

(Risas) unas patatas de estas, chaval.

Sí, hombre. Pon poco a poco.

Vale, ya está.

Creo que con esta está, ¿no? ¿Sí?

Ah, vale. Vale, aquí tenemos la salsa.

Vamos a dejar reducir un poco.

Estoy entre la niebla aquí.

Eh... Esta patata,

cuando ya no haga burbuja,

que realmente es cuando está bien crujiente, la vamos a sacar.

Unos minutos y terminamos. Yo lo pondría dentro, que reduzca.

Yo, eh. Tranquilo, tranquilo.

Yo tengo mi estilo personal.

Lo sabéis. Tranquilo, es mi receta.

Si lo pones, va cogiendo el jugo, reduciendo.

Tranquilo, es mi receta. Lo dejo dos minutos y lo pongo.

Tengo un hambre. Estoy nervioso.

Tranquilos todos, no pasa nada.

(Suena la alarma)

¿Veis? Bueno, la salsa ya casi está reducida.

Pero mirad la patata. ¿Veis que ya no hace casi burbuja?

Eso es porque ya tenemos la patata.

Bien crujiente. Está crujiente.

Cuando termina de hacer la espuma, al principio, hace mucha

y luego va reduciendo, va reduciendo.

Y ahora ya no hay burbuja,

es cuando está la patata. Ahí no falla nunca.

Sergio. Venga, otro toque Torres

que le vamos a poner: chocolate.

Bueno, este es un 95% de cacao, de pureza.

Puede ser menos. Estos los encontramos en cualquier sitio.

A nosotros nos gusta el chocolate amargo.

No nos vamos a pasar, pero le vamos a poner

ese toque de chocolate que nos va a dar color.

Y nos va a dar un punto de sabor,

pero no se va a notar. ¡Mirad qué bonita!

Un poquito de sal y ya la tenemos.

Bueno, fijaos cómo oscurece enseguida la salsa.

Y luego nos va a dar un toque... ese sabor del cacao,

pero tampoco va a predominar.

Simplemente un poco. Y nos ayuda a ligar también.

Toque Torres. Ahora... pues ya terminamos de poner.

Fijaos cómo está la salsa, eh. ¡Está increíble!

Vamos a poner los trozos más regulares,

que luego tenemos más aquí. ¡Esto está de lujo!

Espectacular, eh. Está muy buena.

Y luego, con el toque de jengibre...

Para mí son toques importantes; el del chocolate también,

que le va muy bien.

¡Oh!

Vale, perfecto.

Muy bien, le damos, nada, para que laque un poco,

que se caliente... es un momento, un poco la carne.

De momento, pongo esta; luego ya ponemos el resto.

Luego lo terminamos. Ahora, para el plato.

¿Vale? Bien lacado, con una cuchara...

¿Le has puesto sal a la patata? Sí.

Vale.

Chocolate y jengibre, ese es toque Torres.

¡Platazo, platazo, platazo!

¡Este tiene una pintorra que no veas!

Además, es verdad que se deshace completamente la carne.

Venga. Voy a ponerlo aquí.

Vale.

Al lío. ¡Madre mía! Lo ponemos con el hueso.

Porque esto, luego, coger el hueso ahí y atacar...

Y... (CHUPA)

Esto es para comer... ¡no lo puedo evitar!

Esto es increíble. Tranquilo, tranquilo.

Ya, Pero son de estos platos que...

Tranquilo, que estás muy nervioso, eh.

Y más, a estas horas. Voy a poner tres.

Sí, sí.

Bueno, cocina, cocina. Te pegas el...

Te comes el huevo con la crema de patata de primero

y esto de segundo, y te quedas así, inmóvil.

No te puedes ni mover. Ahora, salsa...

Espera, voy a poner con un cucharón.

Pero de la ilusión, de la alegría. Espera, Sergio.

Esto es un plato, que la salsa es para mojar pan, para realmente...

Vamos, ponerte las botas, eh. Bien de salsa.

No, hay que ponerle salsa. Está bien ligada.

Un poquito más y todo, ¡jolín!

Y lo vamos a servir como a nosotros nos gusta,

que es, al momento, meterle aquí...

Pueden ser aparte las patatas.

Aparte e ir combinando. Meterle la patata crujiente

con el rabo bien guisado... ¡madre mía!

¡De escándalo! Para disfrutar.

Hasta aquí, el programa de hoy.

Hemos decidido que nos lo comeremos Javier y yo porque tenemos hambre.

Siempre hay un buen motivo para cocinar

y para comer platazos. Hasta el próximo programa.

¿Adónde vais? ¿Qué pasa?

¡Madre mía! Bueno, nada, nada; pasad, pasad.

Venir de tan lejos para probarlo... ¿Está bueno? Venga, perfecto.

Sí, la salsa queda... está... ¿Sí?

Jamón, eh, que se suele decir; está buena.

Adelante.

Torres en la cocina - Cocina de confort - ver ahora

Como muestra de esta cocina de confort, los hermanos Torres cocinarán un huevo de otoño y un soberbio rabo de toro al Montilla-Moriles con capacidad para combatir el frío más intenso.

Huevo de otoñoHuevo de otoñohuevo
Ingredientes Preparación
  • Ingredientes para 2 personas
  • 2 huevos
  • 200 g de patatas
  • 150 g de topinambur
  • 100 ml de nata
  • 1 chalota
  • 40 g de mantequilla
  • 60 g de panceta curada
  • 30 g de piñones
  • 20 rebozuelos
  • 2 boletus
  • Vinagre de jerez
  1. Cocer la patata y el topinambur hasta que queden bien hechas.
  2. Cortar la panceta curada en dados y ponerla a dorar hasta que quede crujiente. Añadir los rebozuelos pequeños (previamente limpios) y rehogar bien. Salpimentar y seguir rehogando. Añadir el tomillo limón y la chalota picada fina. Cuando esté todo bien rehogado, añadir el toque de vinagre.
  3. Pelar los tubérculos hervidos y ponerlos en el robot a triturar junto con la nata, la mantequilla, sal, pimienta y aove. Triturar hasta que quede una crema bien untuosa y sabrosa.
  4. Hacer el huevo pochado en agua hirviendo con vinagre.
  5. Emplatar con la crema en un bol, encima el huevo poché, alrededor los rebozuelos con los piñones y los dados de grasa de jamón crujiente. Terminar el plato con unas láminas de boletus crudos, un cordón de aceite de oliva virgen extra y unos brotes verdes.

Información nutricional

Receta apta para:

  • Intolerantes gluten SI
  • Intolerantes lactosa NO
  • Vegetarianos NO
  • Veganos NO

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