Sebastián Rivera, el teniente

Interpretado por Gorka Otxoa
Un joven de estrictos principios morales, recto, metódico, se unió al Movimiento por auténtica convicción. Piensa que España tiene arreglo -en el pueblo se convencerá de que no-, y su lema es: "con Franco viviremos mejor".
Por ser como es, cada día se convierte en un suplicio para él: se siente solo, culpable, un traidor, un inútil. Pero a él le han inculcado desde pequeñito aquello de “hagas lo que hagas, hazlo bien”. Así que miente y traiciona con un perfeccionismo enfermizo. Luego está que él es de ciudad. Siempre presume de Valladolid, “¡En Valladolid hay un ambiente!”, suele comentar. De modo que la vida rural le mata. La parsimonia, eso de que todo el mundo se conozca, los olores, los sabores, meter a las vacas en casa. Es insoportable. Su ilusión era estar en el campo de batalla y ha acabado en el campo a secas. Un tipo tan moral, tan recto, tan pagado de sí mismo, suele acabar haciendo el ridículo. Es de los que no se callan su opinión aunque nadie se la pida. Eso suele traer problemas. De los que meten la pata y cuando intentan arreglar las cosas, lo terminan de estropear.
Sufre un debate moral constante con cada acción, con cada detalle. Al final, lo hace y el arrepentimiento le consume. Por ello, siempre está dándole vueltas a terminar con todo, a confesar la verdad, pero no se atreve. Y entonces vuelta a empezar. Se ahoga en ese pueblo. Le gustaría estar solo alguna vez para reflexionar, pero no hay manera. Ni en casa, ni en la calle, ni en la era. Cuando no hay un señor mirándole, hay una vaca, también mirándole. Su ilusión es que todo esto sea temporal, que el Frente avance y poder así volver con su Regimiento. Lo que no sabe es que el Frente de Guadarrama no se movió en los tres años de guerra.
Gorka Otxoa
Gorka Otxoa, uno de los rostros revelación del panorama cinematográfico español, comenzó su productiva andanza en la teleserie vasca Goenkal, con un peculiar personaje. En él se fijaron Óscar Terol y Borja Cobeaga para que formase parte del reparto del programa de humor Vaya Semanita, lanzadera que le llevó a participar en series de éxito como Cuestión de sexo, o Doctor Mateo. Tras varias apariciones en el mundo del cine, su mayor éxito vino, nuevamente de la mano de Borja Cobeaga, con el filme Pagafantas, por el que fue nominado al premio Goya a mejor actor revelación.