Lucía Carballal: "Escribí 'Vis a vis' siendo la única mujer en la sala de guion"
- La escritora Sabina Urraca es la otra invitada del último capítulo de la temporada
- Disfruta de todos los capítulos de Está el horno para bollos en RTVE Play
La cuarta temporada de Está el horno para bollos cierra por todo lo alto. Judith Tiral y Nerea Pérez de las Heras entrevistan a la escritora Sabina Urraca, autora de obras como Las niñas prodigio o El celo, y en esta charla, también participa la dramaturga y guionista Lucía Carballal, que acaba de ganar el Premio MAX a Mejor Dirección de Escena por Los nuestros. Precisamente, la propia autora cuenta de dónde surge la idea de esta obra, basada en gran medida, en la historia de la familia de su mujer que es judía sefardí. "Me parecía que era volver a hablar de la familia como tema, pero con ese elemento diferencial que quizás permitía volver a mirar las cosas de otra manera".
Por su parte, en este rato de conversación, Sabina Urruca reflexiona sobre que todos sus personajes, o la mayoría de ellos, son bisexuales aunque haya poca gente que se dé cuenta de esto. Afirma que la bisexualidad no marca la historia de la trama, pero está presente en todas sus creaciones, aunque no lo ha hecho, dice, de manera meditada. "Son personajes que, en un momento dado, se lían con un tío, y en otro momento, con una tía. Yo creo que es señal de que la etiqueta LGTBIQ+ se va extendiendo". Además, la escritora confiesa que le gustaría que sus libros estuvieran en las librerías específicas del colectivo.
Guionista de Vis a vis
Hablando sobre la trayectoria profesional de las invitadas, Lucía Carballal cuenta cómo fue formar parte del equipo de guionistas de la exitosa serie Vis a vis. Por si no lo recuerdas, esta serie relata las aventuras y desventuras de un grupo de mujeres que están en la cárcel. La guionista llegó al equipo ya en la cuarta temporada y, en ese momento, eran todos hombres menos ella. "Estaba escribiendo esta serie protagonizada por mujeres con guiños explícitos a la comunidad LGTBIQ+, siendo la única mujer en la sala de guion. La experiencia fue tan fuerte que al final escribí una obra de teatro que fue Los pálidos, creo que un poco inspirada en esta experiencia".
Sabina Urraca y Lucía Carballal en 'Está el horno para bollos'
Esta experiencia le sirvió también para aprender de la "mirada masculina en la narrativa" a la hora de reivindicar los elementos que hacen falta para desarrollar la trama, aunque sean peticiones costosas, o que puedan parecer utópicas. "Llegué con una idea escueta, austera, y mi jefe me acuerdo que me dijo: "¿Tú quieres helicóptero? Pues pide un helicóptero. Explícanos por qué lo necesitas para lo que tú quieres contar e irás al rodaje y habrá un helicóptero". Recuerdo que ese gesto, que yo percibía como algo masculino, me ayudó muchísimo. Lo necesitaba también para legitimarme en ese poder, en verme en cosas grandes, escribiendo cosas diferentes a las que había escrito", cuenta Lucía Carballal.
Series con temática LGTBIQ+ como Vis a vis sirvieron para que muchas mujeres se atrevieran a dar el paso y contarles a sus familias que su pareja era otra mujer. "Recibíamos muchos mensajes de personas diciendo que a lo mejor se habían atrevido a decirle a sus padres que tenían una relación con una mujer, apoyándose en la serie".
¿Hay que ser del colectivo LGTBIQ+ para hacer un papel lésbico?
Nerea y Judith lanzan la pregunta sobre si una actriz que tiene que hacer el papel de lesbiana debe o no pertenecer al colectivo. La escritora Sabina Urraca afirma que, en su opinión, no tiene que formar parte del colectivo LGTBIQ+, pero matiza. "Yo no pienso que una actriz tenga que ser lesbiana para interpretar a una lesbiana, pero reconozco que con algunas actrices de los proyectos con los que he trabajado, yo no me quedaba tranquila del todo si no las veía en una película o serie anterior besando a una mujer, y funcionaba".
Se pone sobre la mesa otra cuestión interesante sobre las parejas de lesbianas y la clase social a la que pertenecen. ¿Las parejas entre mujeres -más que las heterosexuales- suelen ser de la misma clase social? Las invitadas a Está el horno para bollos se inclinan más por el sí, aunque hacen una reflexión muy interesante sobre cómo la clase social a la que pertenezcas puede marcar tu relación de pareja.
Esa diferencia de clase social aparece en las creaciones de Sabina Urraca y también en las de Lucía Carballal. De hecho, la dramaturga prepara ya una obra protagonizada por Victoria Luengo y Marina Salas donde se da esa diferencia de clases. "Estoy buscando que no sea muy extremada, pero es una relación en la que, sin duda, la diferencia de clase marca todo, marca los problemas entre ellas; ya no solo en lo económico, sino en lo más afectivo".
Por su parte, Sabina Urraca reivindica la necesidad de hablar sobre esta realidad, también a la hora de crear ficción. "Creo que es un tema en el que hay que meterse, del que hay que hablar. No podemos crear personajes que viven en casas estupendas, y que todos son muy iguales, y que se mueven con fluidez en el mismo ambiente".
Sabina Urraca y Lucía Carballal en 'Está el horno para bollos'
Mundos -todavía- masculinazados
En este capítulo, hay una reflexión también sobre todo lo que se ha avanzado en los ámbitos profesionales en los que se mueven las invitadas; ámbitos que están muy masculinizados. "Es horrible. Soy una directora que cuando me siento a negociar unas condiciones para una producción todavía siento que tengo que explicar con más argumentos cuáles son mis necesidades", argumenta Lucía Carballal, aunque asegura que intenta no poner el foco sobre este asunto.
La escritora Sabina Urraca, por su parte, cuenta cómo avanza en un nuevo proyecto que posa la mirada en la fragilidad, oscuridad y todos los matices de lo masculino. "Me estoy fijando mucho en la fragilidad masculina, atravesada por toda la oscuridad y toda la violencia. Para mí todo está entreverado", y confiesa que vive "infiltrada" en algunos foros que la han sorprendido. "Vivo constantemente infiltrada en foros de hombres que están haciendo tratamientos para la calvicie. Es un mundo de fragilidad, de ternura y de buen trato entre ellos, que para mí ha sido muy shockeante". Ya puedes disfrutar de este último capítulo -y de todos los demás- de Está el horno para bollos, en RTVE Play.