La marcha era una de las pruebas de referencia para el atletismo español, pero no fue hasta los Juegos de 1992 cuando España tocó la gloria...
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01/07/2021 00:00:36La marcha era una de las pruebas de referencia para el atletismo español, pero no fue hasta los Juegos de 1992 cuando España tocó la gloria...
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La marcha era una de las pruebas de referencia para el atletismo español, pero no fue hasta los Juegos de 1992 cuando España tocó la gloria olímpica de la mano de Daniel Plaza, un joven marchador que ya había debutado en Seúl 1988.
En Barcelona, Plaza corría en casa. El circuito era muy conocido para el marchador, ya que se trataba del lugar de sus entrenamientos junto a su 'coach' de entonces, Jordi Llopart. La humedad y el calor, esta vez, estaban a su favor, ya que era el ambiente habitual de entrenamiento. Su objetivo era claro: quería una medalla, como le había prometido a su madre.
Sus amigos y familia, que vivían a solo 5km del lugar de donde se celebraba la prueba, apoyaron sus esfuerzos y le llevaron hasta el primer peldaño del podio. Un año más tarde, en el Campeonato Mundial de Atletismo de 1993 celebrado en Stuttgart, Daniel Plaza se subió al tercer peldaño del podio. Tres años más tarde, volvió a unos Juegos Olímpicos, a los de Atlanta ’96, donde no llegó a terminar la prueba.