Hablamos con Carmina Gil, vicepresidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana
La vicepresidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la dana, Carmina Gil, ha reaccionado en Mediodía de RNE a la declaración de Alberto Núñez Feijóo ante la jueza de Catarroja, en la que reconoció que no recibió información en tiempo real ni mantuvo contacto con el entonces presidente valenciano, Carlos Mazón, hasta poco antes de las ocho de la tarde. Para Gil, se trata de “una nueva versión entre las miles y miles de versiones que nos tienen acostumbradas a dar para azafarse de sus responsabilidades”, y considera que el problema de fondo es que “ha mentido desde un principio”.
Gil ha denunciado el daño que estas contradicciones han causado a las familias durante más de un año: “A las familias llevan haciéndonos daño 14 meses todas esas mentiras y ese intento de evitarse las responsabilidades que tienen”. En su opinión, durante la gestión de la crisis primó el cálculo político frente a las vidas humanas: “No todo vale para hacer política, las vidas humanas no debían de entrar en ese juego”, y lamenta que se pensara más en “cómo vamos a salir de esto, cómo comunicamos, a quién podemos echar la culpa” que en las personas afectadas.
En el plano personal, la vicepresidenta de la asociación ha descrito una situación cada vez más difícil para las familias, especialmente tras las fiestas navideñas: “Las familias cada día estamos peor”. Su principal apoyo, asegura, es la investigación judicial: “Nuestra única esperanza y nuestro soporte es que la justicia está en este momento haciendo lo que debe hacer”. En cuanto a las ayudas, ha reconocido que las indemnizaciones del Gobierno central llegaron con rapidez, mientras que las del Ejecutivo autonómico siguen pendientes: “Nunca se nos ha dado una indemnización por fallecido ni se han reconocido nuestros familiares”, aunque señala que las ayudas materiales ya han llegado en un 90%.