Hablamos con Pepe Álvarez, secretario general de la UGT
El secretario general de la UGT, Pepe Álvarez, se muestra confiado de que se podrá llegar a un acuerdo para la subida del salario mínimo interprofesional: "Si la CEOE no hace nada que descarrile la reunión, yo creo que puede haber acuerdo". La propuesta del Gobierno es una subida del 3,1% hasta los 1.221 euros al mes, una cifra que se queda "lejos" de lo que pretende el sindicato, que había propuesto una subida del 7,5%, pero que cotizara al IRPF. Álvarez mantiene que su objetivo es que el SMI llegue al "60% del salario medio" que sería sobre los 1.400 euros.
Rechaza las razones de la patronal para no subir el salario mínimo asegurando que las empresas tienen "están ganando muchísimo dinero" y sobre los autónomos asegura que "de los 3 millones que hay, unos 400.000 tienen alguien a su cargo". Defiende que el SMI ha permitido mejorar la productividad en España y recuerda que uno de los principales problemas de la ciudadanía es "el coste de la vida" e incluso reconoce que la subida del salario mínimo se queda lejos para los gastos del día a día.
Sobre los problemas en Rodalies, asegura que la red sufre una falta de inversión desde "hace años" y pide que las administraciones competentes se responsabilicen. Aun así, admite que estos problemas no se van a solucionar en "24 horas" pero sí que apunta que hay que garantizar la seguridad de los trayectos.
Desde UGT también entienden las protestas de los agricultores sobre el Mercosur aunque no se posicionan directamente en contra del acuerdo de la Unión Europea. En este sentido, pide garantías para que los agricultores no se vean perjudicados por productos con normativas menos restrictivas que las europeas: "No se puede continuar con esa política de no hacer algo porque medioambientalmente es agresivo, pero cerramos los ojos si viene de fuera".