El 14 de marzo de 2020 se declaraba en España el estado de alarma por la pandemia causada por el COVID-19. Pero, aún hoy, cuando se cumplen 6 años de esa declaración, muchas personas no han vuelto a la normalidad, y aún sufren afecciones médicas a causa de la infección. "Muchos de nosotros no sabíamos si íbamos a contar más años de vida", ha asegurado Elisabeth Semper, presidenta de la asociación española de COVID Persistente, en el informativo 24 horas de RNE.
Semper explica que las personas que, como ella, sufren COVID persistente, padecen síntomas respiratorios, neurológicos, cardiológicos y digestivos, y recalca que no es una sintomatología inventada. En palabras de Semper, que no se sepa la causa, o no esté recogida en un protocolo, "no significa que no exista", pero quienes la padecen sufren todavía mucha incomprensión y rechazo.
Elisabeth Semper asegura: "Si pudiéramos inventarnos todo eso, preferiríamos inventarnos también la cura".