Blanca Portillo: "Siempre he tenido que demostrar mucho más por no ser «especialmente guapísima»"
- La actriz reflexiona sobre la presión estética que sufren las mujeres y repasa su trayectoria en junto a Henar
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La primera vez que Blanca Portillo fue al teatro fue a ver a Lola Herrera en Cinco horas con Mario. En aquel entonces, Blanca Portillo estaba descubriendo qué es lo que tenía que hacer para ser actriz, como Lola Herrera. Y aquella función le marcó para siempre: “Forma parte de mi vida, de mi caminar por esta profesión”, reconoce la actriz. Y qué bonita casualidad que, tantos años después, sus caminos vuelvan a cruzarse en el plató de Al cielo con ella.
Blanca Portillo también ha hablado en el programa sobre sus próximos proyectos, entre ellos, 7 minutos, un proyecto dirigido por Sergio Peris-Mencheta, quien también visitó recientemente a Henar Álvarez.
La actriz resume el proyecto con una pregunta: “¿Qué estás dispuesta a sacrificar con tal de no perder tu trabajo?”. Una reflexión que invita a Henar a señalar cómo ceder en pequeñas cosas puede acabar abriendo la puerta a renuncias mayores. Junto a Días de caza, Blanca Portillo sigue apostando por papeles con un trasfondo social: “Me gusta que lo que hago tenga una cierta carga, que el espectador reflexione y se plantee cosas sobre su vida como ente social”, explica la intérprete.
Además, Blanca Portillo ha sido una de las actrices pioneras en romper barreras de género sobre los escenarios, dando vida a personajes masculinos como Segismundo en La vida es sueño, dirigida por Helena Pimenta, y al mismísimo Don Juan Tenorio, bajo la dirección de Blanca Baltés. La actriz ha recordado en Al cielo con ella que su primera experiencia interpretando a un hombre llegó por parte de Agustín Díaz Yanes, quien buscaba a una mujer para encarnar a un fraile y aportar al personaje una masculinidad menos marcada. La actriz aceptó y se afeitó la cabeza para meterse en la piel de aquel fraile. Además, ha confesado en Al cielo con ella que interpretar a hombres le ha supuesto liberarse de la presión estética: “Todo tu cuerpo está mucho más libre, puedes hacer más cosas. Como en la vida real. Yo ahí no me planteaba si estaba guapa, estilosa…”, reconoce la actriz. “Es una liberación”, coincide Henar.
"El teatro ha sido mi salvación"
Blanca Portillo también se ha emocionado al recordar uno de los momentos más especiales de su carrera: el discurso que dio tras ganar el Premio Málaga-Sur por sus casi 40 años de trayectoria. Una ocasión que aprovechó para reivindicar la importancia de aceptarse a una misma y denunciar la presión estética que sufren las actrices.
La actriz ha explicado a Henar que decidió recoger el premio en vaqueros y camiseta, “sin aditivos ni colorantes ni conservantes”. Además, ha confesado que no encajar en los cánones de belleza ha supuesto una dificultad a lo largo de su carrera como actriz y la ha obligado a demostrar más su talento: “Y no ser especialmente guapísima ha supuesto un problema en mi vida, porque he tenido que demostrar mucho más y a veces a la gente guapísima se le exige menos porque funcionan muy bien, sobre todo en imagen”. “El teatro también ha sido mi salvación”, reconoce la actriz, subrayando que los escenarios son menos crueles en cuanto a las exigencias estéticas.
Una reflexión que ha llevado a la presentadora de Al cielo con ella a denunciar la presión a la que están sometidas las mujeres: “Si envejeces, mal, y si te haces cosas para no envejecer, mal también”. “No se gana nunca”, afirma Blanca Portillo. La actriz reconoce que con el paso de los años ha aprendido a liberarse de esas expectativas y a valorar su trayectoria más allá de su aspecto físico.
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