La confesión de Victoria a Mercedes que podría destruir su amistad en Valle Salvaje: "Yo maté a Pilara"
- El secreto mejor guardado de Victoria sale a la luz y podría arruinarlo todo
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El cambio de Victoria recientemente en 'Valle Salvaje' ha sido de 180º. La que empezó siendo la villana cruel de la serie, aunque siempre llena de emociones y conflicto, ha encontrado su norte moral. La aparición de Dámaso en el valle y la traición del duque por el que había sido capaz de hacer cualquier cosa le abrieron los ojos: no puede confiar en ningún hombre que le prometa amor, riqueza o poder. Solo se tiene a ella misma.
O eso pensaba. Resulta que también tiene a Mercedes, la duquesa de Miramar, que un día fuese su peor enemiga pero que, recientemente, se ha convertido en su mayor apoyo. Y que tiene a sus sobrinos, Bárbara y Pedrito, a quien casi le quita la vida por hacerle un servicio a José Luis. Por él derramó sangre. Traicionó a sus seres queridos. Se rebajó. Estuvo a punto de perderlo todo. Y él la abandonó sin ningún miramiento en cuanto las cosas se pusieron difíciles. Incluso aunque por él cometiese su peor crimen: matar a Pilara.
Por qué Victoria mató a Pilara
Los eventos del capítulo 10 de 'Valle Salvaje' marcaron completamente la dirección de la serie y del personaje de Victoria. Terrorífica y con carácter fuerte desde el primer día, la capacidad de la Salcedo para invocar diferentes sentimientos, empatía e incluso ternura en algunos ambientes y también para actuar con la mayor frialdad, hizo que fuese difícil situarla en un primer momento: ¿sería una heroína, pese al antagonismo que tenía al principio con su sobrina Adriana, o toda una villana?
Un acto acabó de determinarlo: villana. Fue este momento: en el que acabó con la vida de Pilara envenenándola. ¿Por qué lo hizo? La respuesta es la misma que acabaría justificando la mayoría de sus crímenes o intentos de crímenes: por amor. El amor secreto que compartió con José Luis durante décadas, que hizo que engendrase un hijo bastardo, Gaspar, que viviese siempre en la sombra, viendo cómo el duque presumía de su familia perfecta y siendo la única que sabía cuál era la verdad.
El duque nunca fue perfecto, ni mucho menos, pero sí creía que podía salirse con la suya: tener a Pilara en la Casa Grande y a Victoria en la Casa Pequeña, ser el marido perfecto pero utilizar a su amante para ganar poder y que ella le hiciese el trabajo sucio. Y tanto que lo hizo. Victoria acabó con la vida de su propio hermano, Evaristo, para librar al duque de la deuda que había contraído con él. Estuvo a punto de matar a su sobrino, Pedrito, aunque su conciencia se lo impidió en múltiples ocasiones. Casó a Adriana con un hombre al que no amaba, mintió, manipuló... todo para que él nunca se lo agradeciese y la condenase al escarnio público en cuanto las cosas se pusieron difíciles. A Pilara la mató porque había descubierto la verdad sobre la finca y la verdad sobre José Luis. La mató para protegerlo y para protegerse. La mató porque la odiaba pero la mató con lágrimas en los ojos y, hasta ahora, su muerte no ha abandonado su conciencia. Por eso ha decidido confesar.
¿Podrán Victoria y Mercedes mantener su alianza?
Recordemos ahora el vínculo que unía a Mercedes y Pilara. No solo eran hermanas: Pilara se apoyaba en Mercedes para todo. Era su mano derecha, su cuidadora, su confidente... tanto así que Mercedes llegó a olvidarse de sí misma y a negar todos sus deseos, incluido el matrimonio con el hombre al que amaba, Bernardo. Cuando murió Pilara, parecía que el mundo de Mercedes se iba a ir a pique, aunque de cierta manera así es como la que pronto se convertiría en duquesa de Miramar logró su libertad. Pilara había dejado escrito en su testamento que quería que don José Luis contrajese matrimonio con ella, con Mercedes. ¡Su último gesto una obligación en contra de los sentimientos de ella!
Aunque Pilara era una buena mujer, Mercedes, desde su muerte, se ha convertido en alguien independiente, capaz, inteligente... y ha encontrado en Victoria una aliada. Su trayectoria ha sido similar. Lo arriesgó todo por Bernardo, que la abandonó. Dámaso la engañó. Ningún hombre ha sido digno de su confianza. Sin embargo Victoria la ha ayudado cuando se supone que eran enemigas. Se ha jugado la piel por ayudarla a encubrir el asesinato de Dámaso. Podría habérsela jugado y en su lugar la ha apoyado como una hermana. Pero ahora, esa alianza podría verse amenazada.
Así ha sido el momento de la confesión
Victoria completa su redención diciéndole a Mercedes la verdad. Una verdad fea, incómoda, que puede arruinarlo todo. Lo hace por una razón: porque así don José Luis no tiene ningún arma que enarbolar contra ella. Pero se está arriesgando mucho. "Quiero que entienda lo importante que es que haya una confianza plena entre nosotras. Será la única manera de enfrentarnos a Don Hernando y José Luis con garantías", ha empezado su confesión para confusión de Mercedes, que no entendía en un primer momento la aflicción de Victoria.
Ella se lo ha explicado: "Aprovecharán nuestras debilidades para hacernos daño. Buscarán cualquier resquicio para romper nuestra alianza. Merece saber la verdad, Mercedes. Merece tener paz. Y yo también. Yo maté a Pilara, Mercedes. Yo la maté". ¿Cómo reaccionará la duquesa de Miramar?