El plan de Bárbara para esconder a Genaro en Valle Salvaje: "Tendrá que fingir ser un lacayo que viene a servirnos"
- Bárbara seguirá viendo a diario al joven que conoció en el baile
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El joven misterioso que conquistó y después indignó a Bárbara en el baile está de vuelta en Valle Salvaje. Literalmente: Genaro ha aparecido en el valle dispuesto a quedarse. Pero no sin antes explicarlo todo: por qué le levantó la mano a la criada, la impresión que causó en él Bárbara y sus deseos para el futuro.
Que no pasan por volver con su familia, sino por refugiarse en casa de la Salcedo. ¡Lo que oís! Genaro quiere quedarse en el valle y a la joven se le ha ocurrido un plan que podría funcionar... pero, ¿es realmente Genaro lo que dice ser?
La justificación de Genaro
Nada más llegar, la intención de Genaro ha sido excusarse con Bárbara y tratar de justificar su forma de actuar en la fiesta, cuando trató de agredir a una criada por haber derramado unas copas cerca de la Salcedo. Señala a su entorno y su crianza como responsables de su conducta.
"Señorita, vivo con muchos ojos puestos en mí, mis actitudes y decisiones. No estoy orgulloso de lo que pasó. Me puse nervioso. Sentí que la torpeza del servicio la dejaba en evidencia. En ese momento estaba tan rodeado de personas que están esperando que actúe así que se apoderó de mí un comportamiento con el que no estoy en absoluto de acuerdo", dice.
Según él, fue la reacción de Bárbara la que lo cambió todo: "Usted con sus palabras me abrió los ojos. Ahora necesito su ayuda".
Genaro quiere esconderse de su familia. ¡En Valle Salvaje!
La respuesta de Bárbara
La Salcedo se quedó desconcertada ante la pregunta y sigue teniendo sus reparos con Genaro, a quien no pierde oportunidad para recordarle que los hombres violentos con las mujeres de rango inferior no son santos de su devoción.
También se ha mostrado curiosa por las emociones del joven que, de un plumazo, se ha visto sin casa y escondido en el granero de los Gálvez de Aguirre. Su respuesta le ha sorprendido: "Al menos estoy tranquilo. Por primera vez en la vida sé lo que quiero y lo que no. Y no pienso volver a vivir bajo el yugo de mis padres".
Ha asegurado que él no es el tipo de hombre que utiliza su poder para agredir a las mujeres y a Bárbara se le ha ocurrido una solución: que se quede en la Casa Pequeña, con permiso de doña Mercedes, fingiendo ser un lacayo. ¡Está por ver si se salen con la suya con este plan!