Zoe Bonafonte y Manuela Calle, las actrices de 'Ruega por nosotras' se toman una gilda de cine
- Ambas actrices protagonizan la nueva película de Daniel Monzón
- Las actrices hablan de 'Ruega por nosotras' en "Una película con Gilda", desde el Festival de San Sebastián
Zoe Bonafonte y Manuela Calle llegan al Festival de San Sebastián con Ruega por nosotras. Con la excusa de probar el pintxo más cinematográfico de Donosti, las dos actrices nos hablan de lo nuevo de Daniel Monzón (Celda 211), una historia que muestra uno de los episodios más oscuros y silenciados de la violencia institucional y de género en la historia reciente de España: el Patronato de Protección a la Mujer.
Una institución creada por la dictadura franquista con el objetivo de "redimir a la mujer inmoral", que siguió operando diez años después del fin de la dictadura y cuya historia había estado silenciada durante demasiado tiempo. Si una gilda necesita tres ingredientes esenciales, la película de Monzón contiene unos cuantos más: amistad, dureza, rebeldía y sobre todo justicia. "Es el punto central. Un interés de Daniel como cineasta, pero también de todo el mundo involucrado en ella que es querer que la gente sepa lo que pasó y que no se repita la historia", explica Zoe Bonafoente.
La actriz a la que conocimos con El 47, en un papel por el que logró su primera nominación al Goya, se mete en la piel de Ana, una joven acomodada a la que sus padres internan en el Patronato por considerar que está descontrolada. "Básicamente la meten ahí por querer ser libre y salir de fiesta", apunta. Allí conoce a Sole, interpretada por Manuela Calle, una joven de pueblo, luminosa y llena de vida con la que construirá una amistad decisiva para resistir al encierro.
Zoe Bonafonte en el 74º Festival de San Sebastiánv
Ana y Sole son personajes de ficción, pero representan a mujeres de carne y hueso. Jóvenes que fueron encerradas sin haber cometido delito alguno por quedarse embarazadas, mantener relaciones, escaparse de casa o, sencillamente, resultar incómodas para sus familias. Construirlas obligó a las actrices a aproximarse a una realidad todavía marcada por el silencio y la falta de documentación. "España es un país que tiene poca memoria histórica y creo que si el cine sirve como un lugar para retratar por lo que han peleado otras generaciones y evitar perder los derechos que han conseguido", defiende Zoe.
La “denominación de origen” de Ruega por nosotras conduce hasta los lugares escogidos para recrear aquellos centros. Espacios que no funcionan únicamente como decorado: las habitaciones, los pasillos y las puertas cerradas transmiten el aislamiento y la disciplina bajo los que vivían las internas. Y una época muy concreta, finales de los 70 y principios de los 80. Años clave para entender algo sorprendente: que esta institución permaneció abierta durante los primeros diez años de la democracia.
Ruega por nosotras habla de violencia institucional, pero también de la capacidad de aquellas mujeres para reconocerse, ayudarse y resistir juntas. Llegamos así al elemento piparra, el que pica, duele y permanece después del primer impacto. "Sin duda creo que eso sería el hecho de que esto ha sucedido y que si no hacemos algo puede perfectamente volver a suceder. Que tienes más de de 40 de 50, esto estaba pasando mientras tú estabas vivo, que le podría haber pasado a tu madre", añaden ambas.
En marzo de 2026, el Estado pidió perdón oficialmente a las supervivientes y reconoció el Patronato como un instrumento franquista de control y represión específica contra las mujeres. Un reconocimiento que llegó décadas después de los hechos y gracias, principalmente, a la perseverancia de quienes se negaron a que su historia desapareciera.
Las dos actrices se marchan dejando la gilda terminada —o quizá la piparra abandonada sobre el plato— y una película que llega al Festival de San Sebastián para contribuir a reparar un enorme vacío. Porque hay historias que pueden dejar un sabor amargo, salado o picante, pero que necesitamos conocer para que el silencio no vuelva a ser el ingrediente principal.
