Las finalización de las obras de Belate se retrasa hasta 2030
- El Gobierno de Navarra rescinde el contrato con las empresas adjudicatarias y anuncia una nueva licitación
- Avisa de este nuevo calendario a Bruselas para evitar sanciones por incumplimiento de la legislación comunitaria
- Negocia de mutuo acuerdo con la UTE formada por Acciona y Osés
La finalización de las obras de Belate se pospone hasta mediados 2030, después de que el Gobierno de Navarra hay decidido rescindir el contrato con las dos empresas adjudicatarias (UTE formada por Acciona y Osés) y proceder a una nueva licitación.
De esta forma, el Ejecutivo presidido por María Chivite no podrá cumplir con el plazo inicial del término de las obras fijado para finales del año que viene.
Posibles sanciones de Bruselas
Este nuevo calendario ha sido puesto en conocimiento de la Comisión Europea para evitar posibles sanciones. El Ejecutivo comunitario abrió un procedimiento de infracción en el año 2019, ya que los túneles de Belate no cumplen la normativa europea sobre seguridad y precisamente estas obras de duplicación tienen como objetivo subsanar este problema.
Chivite anunció este pasado miércoles en el Parlamento foral esta decisión de volver a licitar las obras, ya que su Ejecutivo no ha sido capaz de encontrar un encaje legal para pagar los 8,5 millones de euros de sobrecoste.
Chivite compareció en el Parlamento acompañada del vicepresidente primero, Javier Remírez, y del consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, para dar explicaciones sobre la obra que encuentra paralizada desde el mes de junio.
El Gobierno Foral se dispone ahora a negociar con las empresas adjudicatarias, para resolver de mutuo acuerdo el actual contrato de duplicación del túnel de Belate y confía en que el proceso de licitación sea lo más rápido posible.
Sobrecoste perjudicial para la Hacienda Foral
Las obras comenzaron en 2024 y el Gobierno aprobó un sobrecoste propuesto por la UTE formada entre Acciona, Osés Construcción y Servinabar de 8,5 millones. Pero en el mes de noviembre , el interventor general se mostró en contra del pago de este sobrecoste al considerar que esto podría acabar perjudicando a la Hacienda Foral.
El reparo suspensivo del interventor general se produjo después que que estallara el escándalo de corrupción conocido como caso Koldo y la posterior salida de Servinabar de la UTE formada por Acciona y Osés.
Tras conocer el veredicto del interventor, la presidenta cesó al director general de Obras Públicas Pedro López, responsable de haber dado luz verde a este sobrecoste. Pero la obra continuó con normalidad hasta producirse la unión entre ambas bocas en el mes de junio de 2026.
Desde entonces el Gobierno ha buscado la manera de pagar esos sobrecostes, pero la Asesoría Jurídica no ha avalado la fórmula elegida, al considerar que no cumplía la legalidad.
Los grupos políticos de la oposición han criticado la decisión tomada por el Gobierno Foral y muestran su preocupación por el retraso de las obras.