Navarra trata el 100 % del aceite industrial usado
- El año pasado se generaron 2.100 toneladas de producto reciclado
- Empresas asentadas destacan el salto en concienciación respecto a décadas anteriores
Al taller de Eurocam situado en polígono de Agustinos de Pamplona llegan decenas de camiones y autobuses para su reparación. Entre las labores destaca el cambio de aceites y lubricantes que, después de años, se degradan y generan sustancias tóxicas y metales pesados. Para evacuar este líquido, las instalaciones cuentan con un sistema de drenado subterráneo que desemboca en un depósito con capacidad para 10.000 litros. Después, una empresa especializada vacía el recipiente. Es el comienzo del proceso de tratamiento del aceite usado.
4.300 toneladas recogidas en Navarra
SIGAUS es la entidad que se encarga de coordinar y tratar el aceite industrial utilizado en España. En 2025, el material llegado de Navarra permitió la fabricación de 1.000 toneladas de lubricantes regenerados y 1.100 toneladas de fuel industrial para hornos y calderas; de esta manera se evitó el uso de 627.000 barriles de petróleo y la consiguiente emisión de gases de efecto invernadero.
Cambio de tendencia en las última décadas
Sin embargo, la entidad nació en 2006 por un Real Decreto que obligaba a los fabricantes a garantizar la correcta gestión de sus productos al final de su vida útil. Antes, la concienciación y la protección del medioambiente no estaban tan extendidas.
Agustín Asenjo observa con indignación las imágenes que tomó de bidones manchados en garajes en los años 80 y 90. Este empresario ya nonagenario fue uno de los pioneros en el sector. En sus inicios, recolectaba aceite en bidones de 200 litros de metal; con el tiempo, diseñó depósitos más grandes que facilitaran el llenado sin desbordar en contenido.
Tenía que recordarles una y otra vez cómo hacerlo. Ahora ves la labor que ahora hacen en los garajes y te quedas asombrado
Desde entonces, Agustín ha desarrollado métodos cada vez más eficientes para lograr un aceite más limpio. Un proceso que termina en plantas que decantan y destilan su producto para generar una segunda vida al residuo. La tarea es clave, ya que un solo litro de aceite usado puede contaminar un millón de litros de agua.