20 años después de 'UPA Dance', Beatriz Luengo y Silvia Marty vuelven a trabajar juntas en 'Maestros de la Costura Celebrity'
- Silvia Marty y Beatriz Luengo confiesan que llevaban 20 años sin verse
- Revive los mejores momentos de Maestros de la Costura Celebrity 2 en RTVE Play
Maestros de la Costura Celebrity 2 nos ha regalado uno de los reencuentros más esperados de la televisión. Beatriz Luengo y Silvia Marty compartieron mesa de trabajo por primera vez en más de veinte años, desde el final de UPA Dance. La costura volvió a unirlas... y también sacó a relucir dos formas muy diferentes de afrontar la presión del taller.
Un reencuentro dos décadas después
La primera prueba de la noche, inspirada en algunos de los estilismos más icónicos de Eurovisión, emparejó a Beatriz Luengo y Silvia Marty para reproducir el vestido de Salomé. Las dos actrices aceptaron el reto con ilusión, aunque pronto desvelaron un dato que sorprendió al jurado: llevaban más de veinte años sin verse desde el final de UPA Dance. La confesión dio pie a uno de los primeros momentos de humor de la noche. "Entonces igual no sois tan amigas", les espetó el jurado entre risas, sembrando la duda sobre un reencuentro que el programa no tardaría en poner a prueba.
A lo largo de la prueba, los nervios hicieron mella en la pareja. Tuvieron que repetir el corte del pantalón, el canutillo quedó colocado al revés y el resultado final no terminó de convencer al jurado. Sin embargo, más allá de la confección, todas las miradas estaban puestas en el reencuentro de dos compañeras cuya historia profesional comenzó a principios de los años 2000. El jurado tampoco dejó pasar la oportunidad de bromear con la situación. "Espero que después de veinte años un canutillo no os vuelva a separar", comentó Luis de Javier durante la valoración. Caprile fue un paso más allá y añadió entre risas: "Espero que también tengáis vuestras conversaciones pendientes".
Dos maneras de vivir el taller
Las diferencias entre ambas volvieron a hacerse visibles durante la prueba por equipos. Silvia Marty quedó integrada en el equipo liderado por Jazz Vilá junto a Beatriz Luengo, Edu Román y Mariola Fuentes. La confección del esmoquin fue complicándose con el paso de los minutos y la comunicación dentro del grupo empezó a resentirse. Jazz pidió en varias ocasiones que se respetara la organización del taller. "No hables por encima de mí y hazme caso por favor", reclamó el jefe de taller mientras intentaba sacar adelante el reto.
Desde el equipo contrario, Josie también analizó la situación: "Silvia rema a favor de obra, pero con mucha intensidad. Creo que no le está haciendo un favor a Beatriz Luengo y le apaga la luz". Mariola Fuentes, por su parte, tampoco escondió su frustración: "No voy a decir nombres, pero hay gente que parece que hace mucho, pero no hace nada". El resultado fue un equipo desbordado por la falta de coordinación.
Beatriz Luengo recuerda sus comienzos en UPA
Más allá de la competición, el programa también dejó uno de los momentos más personales de la noche. Mientras trabajaba en la prueba de sastrería, Beatriz Luengo recordó cómo UPA Dance cambió por completo la vida de su familia.
La actriz explicó que cuando comenzó la serie apenas tenía 17 años y que asumió una responsabilidad muy importante desde el principio: ayudar económicamente a sus padres. Con el dinero que ganó gracias a la ficción consiguió abrir una escuela de baile y poner a su madre al frente del proyecto, además de ayudar a su padre a abrir un local para seguir trabajando como carpintero. Un relato que permitió conocer una faceta mucho más íntima de Beatriz y que dio un contexto diferente a un reencuentro que el programa no dejó de alimentar durante toda la noche.
¿Solo nostalgia o el comienzo de un nuevo 'UPA Drama'?
Las bromas del jurado, las diferencias a la hora de trabajar y la convivencia dentro del taller hicieron inevitable que durante todo el programa sobrevolara una misma pregunta: ¿estamos ante un nuevo "UPA Drama"?
Por ahora, ni Beatriz Luengo ni Silvia Marty han querido hablar de enfrentamientos. Lo que sí ha quedado claro es que, veinte años después de compartir plató, las dos vuelven a enfrentarse a un reto en común y se están volviendo a conocer. Esta vez no hay coreografías ni escenarios. Solo patrones, máquinas de coser y una competición en la que cualquier detalle puede marcar la diferencia.
Si algo demostró el tercer programa de Maestros de la Costura Celebrity es que el pasado siempre encuentra la forma de volver. Y en esta ocasión lo ha hecho entre agujas, canutillos y mucha presión.