Quinto aniversario de Miradas 2: Nati Mateos Castilla

Con motivo del quinto aniversario de Miradas 2, regalamos 10 ejemplares de "Nocilla Lab", la última entrega de la trilogía de Agustín Fernández Mallo.

Los ganadores serán los diez relatos cortos, versos, canciones, estrofas, citas, libros... que más nos gusten de los que nos enviéis a esta web.

No hay imposiciones de tamaño, ni de formatos... lo único que queremos es que juguéis con la expresión "Miradas"... ¿fácil no?

Podéis rellenar el formulario de participación o enviarnos un correo, directamente, a trasla2@rtve.es

Nani Mateos Castilla

Estoy bastante confundida. No tengo ni idea de qué hago aquí ni de porqué estoy escribiendo, pero los dedos teclean sin parar y todavía no sé muy bien dónde me llevan. Se resbalan por el teclado, y soy incapaz de detenerlos. Es raro, bastante raro. Llevo un tiempo sufriendo de lo mismo, me quedo hasta tarde viendo la televisión, y a la mañana siguiente... ¡zas!, me levanto casi sin querer, me visto sin importarme qué día hace y no cojo el paraguas aunque arrecie tormenta. Hay veces en las que me he despertado en el sofá, y todavía no sé si es que me quedé dormida allí o, si por el contrario me desperté en mitad de la noche, arremolinándome entre los cojines para no volver a la cama.

He intentado ponerle remedio, buscar la explicación al misterio de mis noches llenas de sueños estrambóticos, de mis mañanas enérgicas, pero sigo sin entender demasiado. Me han recomendado ir apuntando palabras sueltas, si es que recuerdo alguna cuando me despierto. Y en ello estoy. Llevo dos semanas y he escrito casi dos cuadernos enteros. Ya no sé si las recuerdo o si me las invento, pero están ahí, y no se van. Se me han quedado clavadas como a fuego. A veces me sorprendo repitiéndolas en voz alta en el autobús o musitándolas sin orden en la cocina. Por más que las repito no se van. Se pegan como una lapa. Algunas de las palabras me sorprenden, hoy recordé RISA, y es verdad que me he despertado sonriendo, pero no recuerdo el chiste. Ayer me acordé de MAR, pero no vi ninguno real, recuerdo un cuadro antiguo, no sé, quizá el museo era el antiguo. Cuando reviso el cuaderno me encuentro con palabras como AMAR, y claro, ese significado está claro, hasta que mi cabeza lo conecta con unos señores en un escenario, y pierde el sentido. ASIR es de esos palabros a los que no les veo sentido alguno, "asir" significa "coger", pero sólo me vienen ráfagas de unos brazos tirando de los míos; es cierto que yo me dejo, y que me arrastran sin que yo oponga mucha fuerza, pero todavía no sé dónde me llevan. En mi cuaderno azul también he escrito MAR, y me he visto bañándome. Sólo recuerdo que el agua también era azul, como mi cuaderno, que estaba buenísima, y que yo no paraba de bucear en las profundidades... ¡sin oxígeno!, curioso de verdad. La semana pasada llegué a escribir más palabras de lo normal. Apunté DIAS, ASI, RAMA y MORADA.

Ya os digo, van saliendo sin orden ni concierto. A veces veo letras sueltas flotando por encima de mi cabeza que se unen para formar las palabras que ya os he dicho, otras veces se unen unas con otras y forman un todo que me gusta.

Alguien me dijo ayer que lo mejor sería ponerlas en orden, unir las letras de otro modo, evitar repetirlas demasiadas veces. En fin, sacarle el sentido a todo esto. Así que en ello estoy: MAR / RISA / ASI / RAMA/ DIAS / MORADA / ASIR / AMAR... Veo que también he apuntado ASOMAR y RAMOS. Todo es cada vez más raro.

Veamos, las intento ordenar, quito algunas letras y consigo formar MIRADAS DOS. Pero ahora me he dado cuenta de que además de letras suelo ver un número que se repite sin parar. Así que mejor escribo MIRADAS 2. No sé, me trae buenos recuerdos, me hace sonreír, me emociona, aunque afortunadamente, creo que tendré que ponerme a soñar otra vez para terminar de encontrarle el sentido a todo esto de una vez por todas. ¿Me echareis una mano el miércoles que viene?.

Nati Mateos Castilla