Llega Alberto Rey y vuelve a volarnos la cabeza: Hace unas semanas RHODE, la marca cosmética de HAILEY BIEBER, fue vendida por nada menos que 1000 millones de dólares, convirtiendo a la esposa de JUSTIN BIEBER en otra magnate de la cosmética con un imperio construido sobre su propia capacidad de atraer la atención. Pero HAILEY no es la única.
De hecho ni siquiera es la mejor. Las compañías de productos de belleza de otras celebridades son mucho más valiosas. FENTY BEAUTY (de Rihanna), RARE BRAUTY (de Selena Gómez) o THE HONEST Co. (de Jessica Alba) son empresas mucho más grandes.
También hay “espejismos económicos” y burbujas, como la de KYLIE COSMETICS (de Kylie Jenner), que cada vez que cambia de manos pierde valor, así que sus cifras se leen ahora con mucha cautela.
La industria de la belleza es una de las favoritas por las celebridades para montar negocios. Y más ahora, con la potencia de Instagram, YouTube o TikTok. Pero las dos “marcas de famoso” que más facturan no venden cremas. ¿Cuáles serán?