En la recién estrenada ELIO, un niño desea ser abducido por extraterrestres… y ocurre. Por otro lado, en la nueva SUPERMAN se insiste mucho en que Superman es, en esencia, un alienígena.
El miedo, más que fascinación, con lo que pueda venir del espacio exterior existe desde que la ciencia demostró que el planeta Tierra es una ínfima parte del Universo y que estadísticamente, que no haya nadie más ahí fuera es más que improbable. ¿Estamos solos? ¿Queremos estar solos?
Por mucho que la ciencia nos diga que lo más posible es que si hay alguien “alguien” ahí fuera, no tenga nuestra forma, ni siquiera nuestra biología, el “extraterrestre estándar” del cine y la literatura es antropomorfo.
También es: hostil. De ahí la doble revolución en esta “tradición” que provocó Spielberg con ET y ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE
Pero cuando la ciencia ficción se ha alejado del terror extraterrestre ha generado obras interesantísimas y con mucha capacidad metafórica: desde la abstracción casi religiosa de 2001 al abordaje emocional de LA LLEGADA.