Ha llegado a los cines JURASSIC WORLD: EL RENACER, la nueva entrega de la saga PARQUE JURÁSICO. Y lleva ya unas semanas triunfando en salas la película de acción real de CÓMO ENTRENAR A TU DRAGÓN. Dos fascinaciones, los dinosaurios y los dragones, que tienen ciertas conexiones.
Los dinosaurios nos fascinan desde su descubrimiento, en el siglo XIX: ¿hay algo más seductor que saber que los monstruos realmente existieron? ¿Y si siguen existiendo?
El cine también ha mostrado dinosaurios desde sus comienzos. Pero fue PARQUE JURÁSICO la película que lo cambió todo, porque esos dinosaurios parecían absolutamente reales y dejaron obsoletos a todos los anteriores.
El descubrimiento de los dinosaurios revivió la pasión por los dragones, figuras mitológicas que existen en muchas culturas distintas.
Nuevamente, hasta que los efectos digitales no alcanzaron su calidad actual, no vimos dragones absolutamente creíbles en la pantalla: desde DRAGONHEART hasta JUEGO DE TRONOS.
Precisamente en JUEGO DE TRONOS se usaban los dragones como una metáfora interesantísima: los dragones de la Khaleesi representan el armamento nuclear: si tú lo tienes y los demás no, ganarás todas las guerras.