Ginger Rogers, una de las grandes figuras del cine musical, nació hace un siglo: el 16 de julio de 1911. Ella es el símbolo y la imagen de una época en que la elegancia de las formas, el ingenio, la vivacidad y la alegría de vivir ayudaban a vencer las dificultades de la vida cotidiana. De las 73 películas que rodó entre 1930 y 1965, las más populares son las que hizo con Fred Astaire, que contienen algunos de los bailes más sublimes del cine, y también las mejores canciones, compuestas a propósito por Gershwin, Cole Porter, Irving Berlin o Jerome Kern. En la pantalla, Ginger y Fred eran una combinación perfecta de gracia y de ingenio, de talento natural y esfuerzo diario. Cada uno complementaba de manera ideal las cualidades del otro. En este programa escuchamos a Ginger Rogers cantando "Music makes me" (de Volando hacia Río de Janeiro); "The Continental" (de La alegre divorciada); "The Piccolino" y "Cheek to cheek" (de Sombrero de copa); y "They all laughed" y "Let's call the whole thing off" (de Ritmo loco). También escuchamos tres de sus discos de gramófono: "Eeny meeny miney mo", a dúo con Johnny Mercer; "Let yourself go" (de Sigamos la flota), con la orquesta de Jimmy Dorsey; y "I used to be color blind" (de Amanda), así como fragmentos de otras películas de Ginger Rogers.