Vidas contadasFrançois Ravaillac (1578 -1610)12/05/2014
Las guerras de religión sumieron a su familia en la miseria y Ravaillac tuvo que vivir de la mendicidad. Creció y odió a los hugonotes, los luteranos franceses. Tenía la sensibilidad mórbida del fanático piadoso, era un católico delirante, lo asaltaban visiones, una de ellas le sirvió como señal para decidir asesinar a Enrique IV. La saña con la que lo ajusticiaron todavía nos estremece. Nada debía quedar del reo, no tendría sepultura. Su execrable apellido no volvería a llevarlo nadie en el reino.