Ya se lo contaba RTVE en ese impresionante documental de 2016, elaborado por nuestros compañeros César Vallejo e Irene Mahía, titulado "El milagro de la música sueca", como digo, un completísimo trabajo en el que se analizaban las claves del éxito de la industria musical sueca, que ha dado, recordamos a primerísimas figuras internacionales, como ABBA, Europe, Roxette, Ace of Base, The Cardigans, Robyn, Avicii, o Zara Larsson, solo nombrando unos pocos, porque es verdaderamente interminable la lista de artistas suecos super-internacionales. A lo que habría que añadir productores de máximo éxito, como Max Martin, Denniz Pop o Red One, autores de decenas y decenas de grandes éxitos de otras tantas estrellas del pop de los últimos 20 años, desde BackStreet Boys a Taylor Swift, pasando por Britney Spears, Katy Perry, Justin Timberlake o Ariana Grande. Incluso plataformas de música tan populares como Spotify y SoundCloud son de origen sueco.Dos datos más muy significantes: Suecia es el tercer mayor exportador de música del mundo, y cada cinco minutos pueden escuchar una canción de un artista sueco en cualquier radio del mundo.
En este documental exclusivo de TVE nos preguntábamos ¿Cómo es posible que un país como Suecia, por ejemplo, que no llega ni a los diez millones de habitantes pueda dar tanto talento musical al mundo?.
Pero es que la industria musical escandinava continúa proporcionando más y más artistas de renombre o que lo serán en un futuro no muy lejano, como es el caso de Seeb, un dúo de DJ's y productores, en este caso noruegos, formado por Simen Eriksrud y Espen Berg, que acumulan ya otra impresionante lista de grandes éxitos muy comerciales y por lo tanto muy populares en todo nuestro planeta.
Este es su nuevo álbum, que se titula 'Sad in Scandinavia', plagado de potenciales himnos para la pista de baile. Es el poder del omnipresente pop-dance escandinavo, nuevo álbum de Seeb.