Revisamos la influencia que la ópera ha tenido sobre las formas de creación de la música instrumental de concierto: desde la sinfonía (Sinfonía de Tolomeo e Alessandro overo la corona disprezzata, de Alessandro Scarlatti), a la obertura de concierto (Die schöne Melusine, de Mendelssohn), pasando por la evocación del canto en los Andantes de sonatas y sinfonías, y la estructuración a la manera de un aria de las mismas (Sonata para violín y piano K. 376, de Mozart). Nos deleitamos con la influencia del canto de Bellini en Chopin (Nocturno op. 27 no. 2) y concluimos por todo lo alto, con Sarasate y su Fantasía sobre Carmen, recordando la importancia de transcripciones, fantasías y paráfrasis sobre temas operísticos en el mercado editorial del siglo XIX.