En este tercer capítulo, titulado “Instrumentos reinventados en contextos inesperados”, recorreremos un amplio arco histórico a través de obras en las que un instrumento se descontextualiza y redefine su función dentro del discurso musical: desde el insólito protagonismo de las trompas de caza en el Concierto de Brandeburgo nº 1 (ca. 1713–1720) de Johann Sebastian Bach, hasta el uso expresivo de la armónica de cristal en Lucia di Lammermoor (1835) de Gaetano Donizetti, o la inusitada combinación de dos pianos y armonio en la Petite messe solennelle (1863) de Gioachino Rossini. Ya en el siglo XX, asistiremos a transformaciones más radicales: el fagot llevado a un registro extremo en Le Sacre du printemps (1913) de Igor Stravinsky, el piano convertido en instrumento de percusión en la Sonata para dos pianos y percusión (1937) de Béla Bartók, la concepción de un “meta-instrumento” en Pléïades (1978) de Iannis Xenakis o la expansión tímbrica del violonchelo mediante electrónica en Petals (1988) de Kaija Saariaho. En suma, distintas formas de replantear la identidad instrumental a través del contexto, la técnica y la imaginación sonora.