La cuestión migratoria siempre ha estado presente en América Latina, con movimientos de población más o menos intensos dependiendo de las épocas. Pero esos flujos se han intensificado en los últimos tiempos generando tensiones y, en general, mala acogida por parte de los países receptores, como explica Adam Isacson, uno de los responsables de la Washington Office on Latin America, WOLA. La frontera sur de Estados Unidos es, ahora mismo, el punto caliente del continente. Los migrantes atraviesan miles de kilómetros a través de México en un viaje peligrosísimo, donde hay violaciones, atracos y secuestros. "Tenemos que dejar nuestro país para poder salir adelante, es duro", dice Florencia, una de las migrantes que ha conseguido pasar la valla.
Un reportaje de Fran Sevilla, corresponsal de RNE en Estados Unidos.