Comenzamos con un clásico del relato, o cuento, en español, Juan Pedro Aparicio. Este leonés que nació en plena posguerra, en 1941, nos habla de tres de sus libros: La mitad del diablo, El juego del diábolo y London Calling, aparecidos en Páginas de Espuma. La mitad del diablo se nos presentó como literatura cuántica. Sus elementos narrativos son partículas brevísimas con elipsis, fantasía, humor, el más allá y el más acá unidos, sueños o invenciones que se funden con la realidad. El juego del diábolo; en él trata de cuestiones como el crimen pasional, la conciencia –o lo que sea- de los políticos, o de la lucha del escritor con la eternidad. Y London Calling. Cuentos sobre la capital británica como excusa para hablar de cómo somos los españoles.
Le pedimos a Jesús Salviejo que nos escribiera un relato breve para leerlo en Sexto Continente y aquí tenemos Una mañana, que transcurre a orillas del Pisuerga. Sobre la nostalgia.
Pasamos al cómic, o tebeo de toda la vida. Cascaborra ediciones publica Goya, Saturnalia, con guion deManuel Gutiérrez y dibujos de Manuel Romero, que en nuestro interlocutor. Este libro es una obra que destaca por su planteamiento estético, su recorrido por el trabajo del artista, la invasión francesa, la presencia terrible de Fernando VII y una frase que impacta: “España ha muerto, nosotros la hemos matado”.
Acabamos con uno de los escritores más leídos en el mundo, Roal Dhal. En estos días se denuncia que la editorial Puffin Books y The Roald Dahl Story Company, han perpetrado cientos de cambios en las últimas ediciones de sus libros. Desaparecen palabras como gordo, feo o negro, y las brujas de un libro pasan a tener ocupaciones que a estos censores les parecen más respetables que secretaria o cajera. Pedimos opinión sobre esta censura, a un escritor, Jon Viar; un experto en literatura infantil y juvenil, Javier Fernández Jiménez, y al editor del medio cultural Todoliteratura, Javier Velasco Oliaga. ¿Debe estar el derecho moral de la obra por encima de todo?