…y compositor, como su padre, Wolfgang Amadeus, pero inevitablemente tuvo encima siempre unas expectativas enormes, y eso deja huella y condiciona. Escuchamos el cuarto movimiento, Rondo. Allegretto, de la Sonata para piano en sol mayor, Op. 10 de Franz Xaver Mozart, interpretado por Robert Markham al piano; Ária de Heitor Villa-Lobos, interpretado por la soprano Ana Beard Fernández y The Endellion Cellists con William Vann a la batuta; el noveno movimiento, Night, de la Suite sobre versos de Michelangelo Buonarroti, Op. 145a de Shostakovich, interpretado por Matthias Goerne y la Orchestre Philharmonique de Radio France bajo la dirección de Mikko Franck; el segundo movimiento, Canzonetta. Andante, del Concierto para violín en re mayor, Op. 35 de Tchaikovsky, interpretado por Guido Sant’Anna y la São Paulo Symphony Orchestra a las órdenes de Thierry Fischer; el segundo movimiento, Adagio, ma senza Rigore, del Concierto para clarinete, Op. 31 de Gerald Finzi, interpretado por Roberta Gottardi al clarinete y la Benedetto Marcello Chamber Orchestra con Flavio Emilio Scogna a la batuta; el tema principal de Bailando con lobos de John Barry, interpretado por la Danish National Symphony Orchestra; Asturias (de la Suite española, Op. 47) de Albéniz, interpretado por James Rhodes al piano; y el segundo movimiento, Vivace, del Cuarteto de cuerda en fa mayor, Op. 135 de Beethoven, interpretado por el Amaryllis Quartett.