Ramón y Cajal trataba de esclarecer los secretos del cerebro, descifrar las conexiones neuronales, traducir ese complejo batir de alas de las mariposas del alma. Nuestro invitado de hoy persigue el mismo objeto pero las alas de las mariposas que analiza dejaron de volar hace miles de años. Emiliano Bruner es paleoneurólogo del CENIEH, el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos, estudia la anatomía y morfología del cráneo de poblaciones humanas actuales y extintas e interpreta, a partir de la arqueología cognitiva, la evolución del comportamiento humano. Hablamos con él de los últimos hallazgos que nos recuerdan que somos una especie humana más y del proceso cognitivo, porque la mente no es un producto fabricado por el cerebro, es un proceso en el que intervienen, nos cuenta, cerebro, cuerpo y ambiente. El cuerpo como interfaz entre el mundo interior y el exterior, y el ambiente, la cultura y por tanto la tecnología como extensiones cognitivas del homo sapiens, como esa telaraña a través de la cual percibimos la realidad, generamos pensamientos y ejecutamos acciones. Reflexionamos sobre el proceso de autodomesticación del ser humano y sobre su capacidad de inhibición, una de las características fundamentales del homo sapiens que le ha permitido convivir en sociedad.
Con nuestro colaborador Jaime García Cantero rescatamos la utopía tecnológica frente a las distopías digitales. ¿Cómo nos puede ayudar la tecnología, cómo nos está ayudando, a mejorar el mundo?
Y en el túnel del tiempo rescatamos la voz de un sapiens que nos enseñó que el humor es una herramienta fundamental para afrontar la vida, Antonio Fraguas, Forges.
Bienvenidos a la cueva.