Miles Bennell está convencido de que algo pasa en la ciudad.
Las gentes muestran comportamientos extraños que no responden a la lógica. Nadie parece ser quien es y el problema se acentúa cada día. Los cuerpos de los seres humanos son duplicados durante el sueño, formándose dobles perfectos pero sin sentimientos. Del espacio exterior ha surgido la plaga y ha llegado con los vientos solares.
La humanidad se halla en peligro pues el drama existencial va apagando las expectativas. Bennell intenta avisar del caos en vano.
Ya es demasiado tarde. Los escasos supervivientes conscientes del cambio son manipulados sin piedad.
No han llegado en naves de metal. No causan bajas ni emplean armas.
La invasión es silenciosa, un perfecto mecanismo de destrucción.