La Sagrada Familia celebrara en 2026 el centenario de la muerte de Gaudí con las obras casi finalizadas. Quedara por concluir la fachada de la Gloria en la calle Mallorca y también la escalinata de la que debería ser la puerta principal del templo, una escalinata que debe sobrevolar esa calle y que supondría, en caso de llevarse a cabo, el desalojo de numerosos vecinos. Casi 300 viviendas en su versión más desfavorable y 90 en caso de que los desalojos se limiten a poco más de dos grandes edificios construidos por Núñez y Navarro.
Ayuntamiento y basílica negocian, los vecinos afectados están hartos de vivir en lo que técnicamente se conoce como "en precario", con su hogar afectado urbanísticamente, y acusan a la Sagrada Familia de turistificar la zona los no afectados se solidarizan con el resto.
Y mientras en el barrio se discute sobre el proceso final de las obras por la afectación que supondrá a algunos vecinos, muchos turistas pasean por los alrededores con absoluto desconocimiento de la situación.