Los continuos ataques rusos a la infraestructura energética de Ucrania para poner a la población en una situación límite, está dejando a miles de personas sin electricidad, agua y calefacción durante horas. Aunque los servicios de emergencias tratan de reparar el sistema lo más rápido posible, los ucranianos han tenido que adaptarse a sobrevivir en sus casas con el frío en el cuerpo, calentándose con estufas de gas si disponen de ellas, si no con velas y con capas de ropa y mantas. Veronika, residente en Kiev, Regina en Mikolaiv y Nikita en Irpin, nos cuentan cómo es su día a día: qué hacen para entrar en calor, cómo conservan y calientan los alimentos, cómo trabajan desde casa y a qué problemas se enfrentan las personas mayores y con poca movilidad cuando los ascensores no funcionan y no pueden bajar a la calle.