Millones de sensores, robots, vehículos sin tripulantes. La inteligencia artificial y la robótica han entrado en los conflictos armados , diseñarán el escenario bélico de las próximas décadas y cambiarán la estrategia de la guerra. Los futuros combates se librarán con aeronaves sin piloto, enjambres de drones autodirigidos, drones submarinos, embarcaciones autónomas y menos soldados sobre el terreno.
Máquinas cada vez más autónomas serán los ojos y los oídos en el campo de batalla, y serán imprescindibles para procesar los billones de datos en los que se basen las decisiones que tomarán quienes manejen el curso de una guerra.
De todo eso hablamos en este reportaje con un experto militar y con dos empresas que trabajan en las nuevas tecnologías aplicadas a equipos de guerra, Indra y TRC.