El primer presidente afroamericano en la historia de los Estados Unidos y su predecesor, George W. Bush, visitarán este sábado la ciudad que fue clave en la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos de los años sesenta. En una ceremonia plena de activistas, políticos y miles de ciudadanos, Barack Obama recordará el "domingo sangriento" de Selma, la ciudad de Alabama donde la policía blanca reprimió hace 50 años a unos 600 manifestantes afroamericanos que reclamaban por sus derechos.El homenaje sucederá mientras se debate cómo esta violencia policial con perfil racial aún continúa arraigada en algunos lugares del país, con casos como el de Ferguson, Missouri, y otros que sucedieron en los últimos meses. En la mañana del 7 de marzo de 1965, centenares de habitantes de raza negra de la ciudad quisieron marchar en forma pacífica rumbo a Montgomery, a 80 kilómetros de Selma, para reclamar por la discriminación en las listas electorales. Pero no llegaron lejos. En el puente Edmund Pettus los esperaban policías a caballo, armados con palos. Cuando los líderes de la protesta, los activistas John Lewis y Hosea Williams, se negaron a dar marcha atrás, el sheriff Jim Clark ordenó el ataque. 07/03/15