Ciento treinta militares del Ejército de Tierra y de la Armada trabajan las 24 horas de cada jornada para prevenir incendios en los distritos forestales de Galicia. En los primeros treinta días de despliegue -quedan al menos otros 15-, los sistemas aéreos tripulados de forma remota (RPA) del E.T. ya han transmitido más de 3000 minutos de imágenes, un 15 por ciento más que en el total de 2021. Datos que se trasladan a la Xunta y a las FCSE.
El peso de la operación "Centinela Gallego 2022" recae sobre la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportable-BRILAT "Galicia VII", con 25 patrullas. El Tercio Norte de Infantería de Marina aporta otras 5 más. Y seguirán haciéndolo hasta el 30 de septiembre. Aunque si fuera necesario, la misión se prolongaría quince días más, según el convenio suscrito por el Ministerio de Defensa y la Xunta de Galicia. Una cooperación contra los fuegos forestales que se inició hace quince años.
Los RPAs facilitan una información muy precisa sobre los incendios, aunque la oscuridad de la noche -franja con mayor número de conatos- complica la identificación del punto exacto en el que se origina, según nos ha explicado, en la edición de hoy, el capitán Jorge de Ramos, desde el puesto de mando de la BRILAT en la localidad de Viana do Bolo, en la zona de Verín, Ourense. Para superar ese hándicap, las patrullas, compuesta, cada una, por dos efectivos, cuentan con sistemas de visión nocturna y cámaras térmicas. En ocasiones, se ven obligados a vivaquear por las dificultades de acceso a las zonas de observación.
El teniente coronel Roberto Domínguez, jefe de la Oficina de Comunicación Pública de la Brigada ?Galicia VII?, con el que también hemos conversado, asegura que los medios empleados en la operación "Centinela Gallego" son los mismos que la BRILAT utiliza en una misión netamente militar, como la que también lleva a cabo, en estos momentos, en Mali, como Fuerza de Protección de la misión EUTM de la Unión Europea para el entrenamiento de las Fuerzas Armadas de ese país africano.