Nos sumergimos en el universo onírico del pintor canario Óscar Domínguez, uno de los grandes nombres que España aportó a la pintura surrealista junto a Miró, Dalí, Remedios Varo y Esteban Francés. Ahora, el Museo Picasso de Málaga le dedica una retrospectiva. La exposición, organizada en colaboración del centro Tenerife Espacio de las Artes, muestra un centenar de piezas del pintor de la Laguna cuya obra se caracteriza por un estilo audaz y experimental.
Óscar Domínguez desarrolló toda su obra artística en París, donde se trasladó con 21 años en la década de los años treinta. Allí conoció al grupo de artistas surrealistas, entre los que se encontraban André Breton y Salvador Dalí. Ambos influyeron de forma decisiva en su desarrollo artístico. Más tarde entabló amistad con Pablo Picasso, con quien compartió una visión del arte como resistencia y transformación. Los últimos años de su carrera fueron más oscuros debido a una enfermedad degenerativa que transformó su estilo en más sombrío.
Para hablar de Óscar Domínguez nos acompaña en los estudios de RNE en Tenerife el comisario y conservador Jefe de la Colección de TEA, Tenerife Espacio de las Artes, Isidro Hernández.
Y nuestra foto del día se detiene en un proyecto español que utiliza IA generativa para recrear recuerdos personales perdidos. El trabajo ha sido galardonado por el prestigioso festival 'Ars Electrónica' en el certamen de Linz, en Austria. El colectivo de Barcelona 'Domestic Data Streamers' formado por periodistas, investigadores, artistas y científicos ganó con el proyecto 'Synthetic Memories', que usa IA generativa para crear recuerdos personales cuando estos no existen o se han perdido. A través de entrevistas, los participantes relatan sus experiencias, que después se reflejan en imágenes o vídeos generados por IA.