Postdata Carta 98: Cuando te dejaban por carta14/02/2020

Hospital de Milán. 7 de marzo de 1919

De Agnes von Kurowsky a un Ernest Hemingway de 19 años. 

Querido niño,

Escribo esto tarde, de noche, después de haberlo pensado mucho y me temo que te va a doler, pero estoy segura de que no te hará un daño permanente. Antes de que te marcharas, aun cuando parecía como si nunca estuviéramos de acuerdo en nada, me pasé bastante tiempo intentando creer que estábamos enamorados de verdad. Pero las constantes discusiones me agotaban tanto que al final cedí para evitar que cometieras alguna locura.

Después de un par de meses lejos de ti, sé que sigo encariñada contigo, pero es un sentimiento más de madre que de amante. Sería bonito decir “soy una niña”, pero no lo soy. Y cada día que pasa lo soy menos.

Así que, Niño (aún eres el Niño para mí, y siempre será así), ¿podrás perdonarme algún día por haberte engañado sin querer? Ya sabes que en realidad no soy mala, y no es mi intención hacerte daño, y ahora me doy cuenta de que fue mi culpa que desde el principio cuidaras de mí, y lo siento con toda mi alma. Pero soy demasiado mayor; lo soy ahora y lo seguiré siendo siempre. Esa es toda la verdad, y no puedo eludir el hecho de que eres tan solo un chico... un niño.

Postdata
Más opciones