Por tres razones Tras una mastectomía, la vida puede ser sexy31/07/2019

No quieren que el mensaje se desvirtúe, lo que piden es ser el centro de atención pero para que les hagan caso: en aquella ocasión, 11 mineros del mercurio se encerraron en la planta 23 de las minas de Almadén, a 600 metros bajo tierra, para protestar por sus precarias condiciones laborales y sociales. Ahora, 35 años después, piden que se mejoren las condiciones laborales, sociales y de infraestructuras de la zona, para que no tengan que emigrar para poder tener trabajo. Hablamos con Raquel Jurado, portavoz del movimiento ciudadano 'Forzados'. Sus vivencias serán recogidas por el documental 'El encierro', que seguirá a los protagonistas en el interior de la mina durante todos esos días, 11 en total, así como la repercusión del encierro en la superficie. El director del documental es Chico Pereira, que está con ellos allí abajo y con quien hemos conseguido contactar: "Estamos a oscuras, con mucha humedad. Esperamos que esto ayude a mejorar la situación de la comunidad de Almadén". Se trata de llamar a toda la comunidad para que envíen no solo mantas sino apoyo.

Los chiringuitos malagueños han activado un sistema para localizar a los niños que se extravían en la playa. La idea es de la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol, integrada por chiringuitos y hamaqueros. Han creado unas pulseras que llevan el nombre y el número de teléfono del chiringuito más próximo al lugar donde se instalen las familias cuando lleguen a la playa. Estas pulseras se les ponen a los niños para que, en caso de que se pierdan, puedan localizar a sus padres.

Cuando el dueño de uno de estos locales sabe que se ha perdido un niño, envía un mensaje al grupo de whatsapp de empresarios donde avisa a los demás. Con esta idea han tejido una especie de red de vigilancia que actúa antes incluso de que llegue la Policía. Nos lo cuenta Salvador García, propietario del chiringuito Copacabana desde hace 26 años. El objetivo de la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol es "favorecer el bienestar y la seguridad de las familias que visitan las playas malagueñas", dice su presidente, Manuel Villafaina.

Los médicos que trabajan en cooperación internacional repiten siempre, como si se tratara un mantra, que ellos "trabajan con el bien más preciado que tiene un ser humano: su salud, y que da igual donde vivas, cuánto dinero tengas o cuál sea tu profesión o tu religión porque la enfermedad te hace débil". Asistimos a una sesión de telemedicina entre Kenia y Madrid. A los dos lados, médicos españoles. La cirujana Carmen Hernández hace una sesión de telemedicina desde el Hospital de Lódguar en Turkana, Kenia, con Paloma Ramos, la radióloga del Hospital de Alcalá de Henares, Madrid.

Paula Leal superó un cáncer de mama hace siete años. Decidió no reconstruirse el pecho después de someterse a una mastectomía y recibir quimioterapia. Cuatro años después, a su hermana Sara también le diagnosticaron esta enfermedad. Paula y Sara, junto con su amiga Cristina, son las propietarias de Xubra, una empresa que vende lencería y trajes de baño para mujeres que han sido operadas tras un cáncer de mama. La idea fue de Paula, a quien le resultó muy difícil encontrar ropa con la que se pudiera sentir a gusto después de la enfermedad.

Y cada miércoles, los pulmones se nos abren, saben que les espera un soplo de aire vivo, puro, de montes llenos de rebaños. Dos mil ovejas, a la cabeza de las cuales está un pastor trashumante que se llama Jesús Garzón. "En agosto, frío al rostro", dice, y puede que ustedes aún no lo noten, pero ya llegará. Donde el frío y la lluvia ya han hecho acto de presencia es en la cima del Espigüete, allí tenemos a un amigo, que ha visto cómo el termómetro ha bajado hasta los cinco grados de madrugada. Unos tanto y otros tan poco, ¿verdad? Las lluvias han hecho brotar los arroyos y el campo ha vuelto a recuperar el verde que el verano le había arrebatado

Por tres razones
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