Licenciado en Filología Italiana, siguiendo un impulso por conocer sus orígenes maternos, siempre sintió que trastear con los cacharros de la cocina era su pasión.
Viajero inquieto, siempre atento a dejarse empapar de cada nueva experiencia, todo el bagaje que fue recopilando decidió invertirlo en su proyecto personal, Bahía Taberna, alejado de los circuitos gastronómicos de Madrid, para rendirse al encanto del barrio donde reside.
Es allí donde ha puesto en práctica esa espontaneidad y esa rebeldía que le caracteriza, huyendo de formalismos, proponiendo alegría y vitalidad, y mucha imaginación, tanto en la descripción de los platos, como en su rompedora presentación.
Y sobre todo en aromas y sabores, acorde con algunas de las melodías que ambientaron el programa (desde Franco Battiato a Beastie Boys). Para recordar de por vida su original y sorprendente "Pizza de chipirón".