Durante años fue directivo de una importante entidad financiera; de hecho la gastronomía no era su pasión, allá por los inicios de su madurez. Pero el asistir a tantas comidas, por motivos profesionales, transformó su vida, y en los últimos veinte años podemos afirmar que su única lectura han sido libros de cocina (y prensa los fines de semana).
Como la cocina es compartir, mientras fue creciendo en conocimientos y técnica, Christophe Pais creó un blog ampliamente visitado por las comunidades “disfrutonas”; su nombre, “No se le puede llamar cocina”.
Y un día decidió practicar malabarismos y ejecutar un triple mortal; lo que hasta ese momento era su afición, pasó a ser fundamental en su existencialismo vital.
Aquel pequeño local llamado La Bomba Rice Bar, que inauguró en el barrio de Chueca, en Madrid, dio paso, varios años después, a lo que hoy es La Bomba Bistrot, un coqueto espacio gastronómico ubicado entre Cuzco y Plaza Castilla, cocina que juega con nuestras emociones como lo hace “The question of U”, de Prince.