A finales del año 1967, Otis Redding preparaba algunos cambios en su carrera, influido por el golpe de timón de Bob Dylan hacia el folk eléctrico; el 7 de diciembre grabó seis tomas de una balada extraordinaria que había compuesto al alimón con Steve Cropper, "(Sittin' on) The dock of the bay", en un estilo que a él le gustaba denominar soul folk. Tres días después subió con todos los Bar-Kays, excepto el bajista James Alexander, al aeroplano que debía trasladarles al Medio Oeste para ofrecer un concierto. Los motores fallaron a mitad de camino, y el aparato cayó a las heladas aguas del lago Monona, cerca de Madison, Wisconsin. Otis no pudo ver cómo llegaba al número 1 el single que había grabado pocos días antes de morir, "Sentado en el muelle de la bahía".