Aunque el género blaxploitation dio mucho de sí, tanto en lo cinematográfico como en lo musical, en el pequeño lapso de tiempo que duró su edad de oro, parece existir un consenso general en que el pináculo artístico en ambos aspectos se encuentra en sendas películas y bandas sonoras publicadas respectivamente en 1971 (Shaft) y 1972 (Superfly). La primera la dirigió Gordon Parks (1912-2006), fotógrafo, músico y realizador negro de enorme prestigio, comprometido con la lucha por los derechos civiles y amigo íntimo de Malcolm X, de uno de cuyos hijos fue padrino. La segunda fue obra de su hijo, Gordon Parks Jr. (1934-1979), que murió prematuramente al estrellarse en Kenia el aeroplano en el que volaba, con algunos colaboradores buscando localizaciones para una de sus películas.