En 1970, Creed Taylor, que acaba de morir el pasado mes de agosto, con 93 años, fundó el sello CTI Records, la gran apuesta del productor y empresario por un jazz elegante, con personalidad propia y capacidad de ocupar un espacio importante en el mercado del pop de los años 70, una etiqueta exquisita que congregó al más famoso ingeniero de sonido de la historia del jazz (Rudy Van Gelder), a fotógrafos especializados como Pete Turner, a músicos de primerísima fila en el jazz de la época (Herbie Hancock, Ron Carter, Freddie Hubbard, Milt Jackson), a estilistas del soul vocal (Esther Phillips, Nina Simone), abanderados del soul jazz (Grant Green, Johnny Hammond, Ray Barretto), gigantes de la música brasileña (Jobim, Deodato), arreglistas e instrumentistas de prestigio (Lalo Schifrin, Joe Farrell, Paul Desmond, Don Sebesky) y jóvenes de sólida formación musical y brillante futuro comercial, como el gran guitarrista George Benson.