Pueden parecer una broma, con esos disfraces y esa deliberada, casi burda, actitud de exaltación de la homosexualidad, pero los neoyorquinos Village People siguen siendo hoy una divertida referencia en el devenir de la música disco. Village People fueron diseñados a medida por los productores y compositores franceses Jacques Morali y Henry Belolo, que también habían impulsado la carrera de Ritchie Family. Al parecer, una tarde, los dos gabachos caminaban por el Village neoyorquino cuando vieron a un tipo paseando por la calle con un disfraz de indio, con sus plumas y sus sandalias. Le siguieron hasta un bar de gays, donde trabajaba como bailarín encima de la barra, cuidadosamente observado con lascivia por un puñado de clientes ataviados al modo vaquero del Far West. Ni cortos ni perezosos, Morali y Belolo contrataron a dos compositores que habían trabajado para The O?Jays y The Spinners (Phil Hurtt y Peter Whitehead) y pusieron un anuncio para reunir un elenco apropiado para la idea que tenían en la cabeza: una banda que mezclara e concepto de macho man con el de drag queen.