Palabra de QuijoteAntonio Buero Vallejo13/09/2014
La pasión de Antonio Buero Vallejo fue desde siempre la pintura. Abandona su Guadalajara natal para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. En esos años es encarcelado y acusado de apoyar a la rebelión española. Le condenan a muerte aunque unos años después sale de prisión con otra prioridad: la literatura.
Empieza a interesarse por la escritura y en concreto por el teatro, género del que había disfrutado en su infancia.
En 1949 estrena Historia de una escalera, Premio Lope de Vega y el éxito le llega como una avalancha. A este título le llegan otros: La tejedora de sueños, Hoy es fiesta o El concierto de San Ovidio, que le hacen convertirse en el gran dramaturgo español y en Premio Cervantes 1986.