La crónica de una generación Peter Pan decepcionada.
Saboreando todavía las mieles del concierto que ofreció el pasado 20 de abril en el madrileño Café Berlín, Luis del Prado viene con su tercer disco bajo el brazo: La estafa de la vida adulta. Y aunque dicen que “a la tercera va la vencida”, el cantautor valenciano ya no necesita el triunfo sobre nada ni nadie. A nosotros nos tiene ganados con esta colección de canciones con las que es muy difícil no identificarse y que desnuda ante los micros de No es un día cualquiera. Un puñado de temas que forman parten de un trabajo que cierra una trilogía del desencanto que completan Mis terrores favoritos (2016) y El tsunami emocional (2021). Un disco, este último, que se llevó el premio al mejor disco pop editado en la Comunidad Valenciana.