Bernardo Atxaga, uno de los escritores más influyentes en lengua vasca, nos presenta su última novela, Golondrinas, una historia que mezcla con maestría el humor y la intriga. “Me gustan los personajes que no son de carne y hueso porque me permiten que hablen de forma distinta”, afirma.
Su obra es ya un referente imprescindible tanto en el País Vasco como en el panorama literario español e internacional. En esta novela, las golondrinas sobrevuelan cada página y, según el propio Atxaga, “son difíciles de pintar”. También reflexiona sobre la mente humana: “En toda cabeza hay fantasmas y hay voces, y esas voces, a veces, son muy peligrosas”.
El autor destaca además nuestra fascinación por el misterio: “Todo lo que tenga un rastro de misterio es un atractivo porque significa una huida, un escape, y por eso nos gusta tanto”. Y remata con una confesión que lo define: “Escribiendo soy bastante gamberro”.