Julia Varela es gallega, y Galicia late con fuerza en su novela “Todo por hacer”. Ha convertido el desgarro de la pérdida en un canto luminoso a la vida, una invitación a valorar cada instante y a distinguir lo que realmente importa. A su autora la conocen bien: periodista de esta casa, voz de Radio Nacional y Televisión Española, y desde hace una década, la narradora del Festival de Eurovisión.
En esta obra, Julia Varela deslumbra por su sensibilidad y su belleza narrativa. Todo por hacer habla de la vida, la pérdida y el amor; de las relaciones entre madres e hijas; de las emociones que nos envuelven durante el duelo. “El duelo por la muerte de una madre no se supera nunca, pero se transforma y puede dar pie a crear algo bonito”, nos dice.
“Vivir la enfermedad de mi madre me conectó con ella de una manera muy fuerte”, confiesa. Y también reconoce esa culpa que tantos sienten: “la culpa por no hacer esa llamada a tiempo o decir ese te quiero…”. Con el tiempo, explica, uno asume que no hay solución posible, pero sí una comprensión más profunda de lo frágiles que somos.